Liniers y sus negociaciones con los británicos

[Extractado del libro “ Los grupos políticos en la Revolución de Mayo” de Jorge María Ramallo págs.. 16 y subsiguientes. EDICIONES MACCHI Buenos Aires 1983]

A modo de prologo

Durante la secuencia de estos acontecimientos parecía que teníamos en la ciudad algunos amigos ocultos, pues casi todas las tardes, uno o más ciudadanos criollos acudían a mi casa para hacer el ofrecimiento voluntario de su obediencia al gobierno británico  y agregar su nombre a un libro, en que se había redactado una obligación [...] de los seis miembros que constituyeron la primera junta de Buenos Aires, tres se registraron en esa lista y no dudo que cuando nuestro honor nacional admita el libre comercio con estos estados que parecen hoy haber conquistado la libertad e independencia, otros que se encuentran en la misma serán identificados ocupando altos puestos de confianza en aquella república naciente.
(Alejandro Gillespie-mayor del ejercito británico invasor- Buenos Aires y el interior. Observaciones reunidas durante una larga residencia, 1806 y 1807. Buenos Aires 1921, pág. 63)
Ricardo Caillet Bois en la critica que hizo de la obra de Aldao (Carlos A. Aldao “nuevos datos sobre el general Mianda y las invaciones británicas en el Río de La Plata. Buenos Aires 1929 en el Boletín del Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Filosofía  y Letras [Buenos Aires octubre-diciembre de 1929, págs. 451-454]) ha señalado unos testimonios importantes para demostrar que en un determinado momento Liniers trato de ponerse de acuerdo con el gobierno inglés para proclamar la independencia del Virreinato del Río de la Plata. Cita al efecto la declaración de Eugenio Cortés, quien mientras se hallaba preso en Inglaterra supo por Sidney Smith la presentación hecha por la casa de comercio de Londres nombrada “Guayt y Murfi” (White y Murphy) de un plan de independencia de la Colonia del Río de la Plata, echo por el señor Liniers y el Guillermo Guayt, nombrándose aquel presidente del Congreso que debía gobernar la citada Colonia, y este secretario.

El plan fue presentado al capitán general y gobernador de todas las colonias ultramarinas Lord Cornwallis; pero Eugenio Cortés logro convencerlo de que la empresa era muy difícil. Por estas razones Liniers habría tratado de impedir que se conociera su plan cuando los ingleses llegaron a Buenos Aires, habría firmado una capitulación a gusto de los ingleses y más tarde habría echo huir por medio de su secretario Saturnino Rodriguez Peña al general Beresford  (enrique de Gandia “Nueva historia de América”, pág 105)

Otro documentó, un anónimo referente a las últimas noticias recibidas desde Buenos Aires el 8 de mayo de 1809, publicado en buenos Aires en 1912 (Facultad de filosofía y Letras. Documentos relativos a los antecedentes de la Independencia de la República Argentina, t II) y actualizado por Enrique de Gandía, contribuyo a acrecentar las sospechas de un entendimiento con los ingleses por parte de Liniers.  Veamos su contenido: “…En días pasados arribó un bergantín de guerra ingles con un tal Santiago enviado por Sidney Smith, y el objetivo de su comisión  era llevar oficios de este para hacer  entender que habiendo en buenos Aires dos partidos, uno de Fernando VII y otro de independencia, sostendrá y protegerá esta por más análoga a las circunstancias. Este emisario dijo que tendría que hablar reservadamente con Liniers quien le contesto que dijese en público lo que tenia que exponer, bien persuadido de que no lo realizaría;  tomo el partido de callar y determinado por los señores que hizo juntar se embarcase inmediatamente. En la noche de aquel día se desembarcó y hablo con nuestro tirano. Este enviado estuvo aquí contraje desconocido y fue antes de su conquista por Beresford uno de los cortejos de madama Perichon, concubina del caballero Virrey Liniers, y uno de los partidarios de la empresa de la independencia en tiempos de Peña, Fernandez y demás secuaces.

¿Qué le parece a Usía este manejo de nuestro Déspota y la falta de energía en los magistrados (Enrique de Gandía “Origenes desconocidos del 25 de mayo de 1810, pág. 165) 
No obstante-como lo admite el mismo de Gandía- es evidente que Liniers se inclinaba más hacia una independencia con la protección francesa.


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El 13 de agosto,  comisionado especialmente por Napoleón el marques de Sassenay, Liniers para entonces convertido en virrey interino lo recibio en una entrevista pública y otra privada, eludiendo toda posibilidad de compromiso con el corso, Sassenay debio partir de inmediato para su país, pero en Monte video, Francisco Javier de Elío, que había sido nombrado gobernador por Liniers, lo hizo detener y luego lo remitió prisionero a España. Liniers emitió dos días después  una proclama acordada en Junta General con el Cabildo y la Audiencia de Buenos Aires, por la que dio cuenta de las últimas novedades y fijo el día 21 para la jura de Fernando VII.

Con todo no logro despejar la atmósfera  de duda que se había creado en su torno (págs. 23 y 24)

(continuara)