Vicenç Navarro* [ x ] El mensaje que el establishment español (es decir, la estructura de poder financiero, económico, político y mediático) ha estado promoviendo veinticuatro horas al día, trescientos sesenta y cinco días al año, y treinta y seis años de democracia, es que, como resultado de una Transición modélica, España ha gozado de una democracia homologable a cualquier democracia europea occidental que, bajo la dirección y tutela del Rey de España, ha alcanzado unos niveles de bienestar y calidad de vida semejantes, cuando no mejores, que los del resto de la comunidad a la cual España pertenece, la Unión Europea. El Rey, que derivó su poder del que le dio el Dictador, fue el arquitecto de unas instituciones representativas y democráticas que, en realidad, significaron una ruptura con el régimen anterior. Hasta aquí la visión idealizada de la Transición, de la democracia que produjo y del papel del Monarca en aquel proceso, visión que los mayores medios de información y persu...