domingo, 30 de julio de 2017

Las cadenas de la deuda eterna en Argentina.Durante la Presidencia de Mauricio Macri.

Maria Elena Saludas , Salomé Vuarant

A partir de la asunción del Gobierno de Macri en Argentina, 10 de diciembre de 2015, se produjo un giro importante en la política exterior. La agenda propuesta incluye la incorporación y firma de Tratados de Libre Comercio (TLC) en todas sus formas. Estamos ante una nueva ofensiva neoliberal con pérdida de soberanía, consolidación de una inserción global subordinada (como productores de materias primas) y, de un modelo productivo con una importante presencia de grandes empresas transnacionales. Con el pretendido “regreso al mundo” de Argentina, a partir del pago a los “Fondos Buitre”, la profundización del endeudamiento se acrecienta día a día.

El ritmo de endeudamiento

El Observatorio de la Deuda de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) estima a mayo de 2017, una deuda de U$S 290.000 millones, partiendo del dato de deuda de la gestión anterior de U$S 235.000 millones (a octubre de 2015), la deuda pública habría aumentado unos U$S 55.000 millones, es decir más del 11% del PIB (23% de crecimiento en 18 meses), siendo este cambio absorbido, en especial, por un incremento en la participación de acreedores privados (en su mayoría extranjeros).
Por otro lado, desde principios de 2016, tomando al Tesoro (en dólares y pesos), más las emisiones en moneda extranjeras provinciales y corporativas la emisión total de títulos de deuda en los mercados ascendió a los U$S 81.972 millones, y hay expectativas de que para el resto del 2017 se continúe tomando deuda de manera abultada (el decreto 334/2017 autoriza emisiones de por lo menos U$S 20.000 millones más en moneda extranjera para este año).

Fuga de capitales

Según datos del citado observatorio, la magnitud de salida de divisas continua muy elevada (en todo concepto). A partir de los datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), se observa que, tan sólo, en los primeros cuatro meses de este año se han fugado divisas:
En concepto de Formación de Activos Externos (FAE) del Sector Privado no Financiero (SPNF)por U$S 5.650 millones; si se le suman los U$S 9.951 millones fugados bajo ese concepto en el año 2016, entonces se obtiene que desde diciembre de 2015 (fecha asunción de Gobierno de Macri) han salido del país U$S 17.625 millones.
En concepto de Utilidades, Dividendos y Otras Rentas, durante los primeros cuatro meses de 2017, se giraron U$S 465 millones. Si consideramos el período desde inicio de la gestión alcanza los U$S 3.627 millones.
En concepto de Turismo, se calcula una fuga de capitales de U$S 3.294 millones, también, entre enero y abril de 2017. El egreso de divisas total por Turismo desde diciembre de 2015 supera los U$S 10.612 millones.
En concepto de Intereses de la Deuda pagados al extranjero se constata el pago de U$S 1.939 millones para los primeros cuatro meses de este año. La cifra final para la gestión completa de Cambiemos alcanza los U$S 15.583 millones.
Lo que significa que la fuga de divisas al exterior desde inicios del nuevo Gobierno alcanzaría los U$S 47.447 millones.

El pago a los HOLDOUTS

Se les pagó en total la suma de 15.150 millones de dólares hasta comienzos de junio de 2017. Los arreglos han sido secretos, por ese motivo no puede saberse cuánto es el monto real del costo financiero. Sí se sabe que se convino abonar los reclamos en efectivo con fondos que se obtenían de la colocación de nueva deuda externa. Esto autorizado por la mayoría de los legisladores argentinos en el Congreso de la Nación a través de la Ley 27.249 de pago a los Holdouts. Esta Ley, también, permite la emisión de bonos del Tesoro y/o la contratación de otras operaciones de empréstito público por 12.500 millones de dólares ampliando la Ley de Presupuesto 2016.
Queda claro que ese amplio espectro político se niega a la Auditoria de la deuda. Se perdió la ocasión de hacerlo con la Comisión Bicameral dispuesta por la Ley de Pago Soberano entre 2014 y 2015 y no se asumen las investigaciones judiciales, especialmente la sentencia de junio del 2002, derivada de la causa impulsada por Alejandro Olmos sobre la deuda en tiempos de la dictadura.
Por otro lado, vale recordar que se suele considerar sólo a los “fondos buitre” como los grandes beneficiarios y especuladores, sin embargo, sin la banca sería imposible la circulación de papeles de la deuda de los diferentes países. Casi 27 millones de dólares se pagaron por comisiones a bancos transnacionales como el: J P Morgan, HSBC, Deustche Bank, Santander, Citigroup, BBVA y UBS fueron los encargados de colocar los 15.150 millones de dólares.
Por eso, el Sistema financiero mundial festeja la orientación de los recursos públicos de la Argentina hacia acreedores en default, pero también por una nueva oportunidad de rentabilidad bancaria en tiempos de crisis capitalista. El FMI, cabeza del sistema financiero mundial, celebra los acontecimientos y, da las pautas a seguir en materia económica

Deuda por un Siglo.

Se conoció en los últimos días de junio 2017 el anunció del Ministro de Finanzas: “Argentina emitirá bonos en dólares a 100 años de plazo”, con una tasa de interés cercana al 8 por ciento anual. El monto de la nueva emisión de deuda ronda los U$S 3.000 millones. Si bien, representa menos del 1% del monto total de la deuda pública, lo trascendente es que del bono implica reconocer, expresamente, la intención de someterse por un siglo a un sistema de deuda usurario, ilegal e ilegitimo. 
 No nos es difícil advertir que estamos frente a una deuda impagable, por más siglos y siglos que continuemos pagándola. 
Respondiendo a las necesidades del capital trasnacional, la Argentina les garantiza una tasa de interés usuraria por el plazo de un siglo. Más allá del nuevo bono centenario, lo que en sí resulta usurario, y por lo tanto perpetuo, es el sistema de la deuda. Si tomamos en cuenta que desde 1982 a la fecha, la Argentina abonó entre 4 y 5 veces el monto original de la deuda contraída por la Dictadura, y que pese a ello la deuda se multiplicó por más de siete, no nos es difícil advertir que estamos frente a una deuda impagable, por más siglos y siglos que continuemos pagándola.

Un “nuevo” Consenso de Washington.

Es probable que el plan de ajuste del gobierno, se acelere después de las elecciones legislativas del 22 de octubre próximo. Ya lo reconocieron los ministros de Finanzas y Hacienda durante la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebrada en Washington en abril pasado.
Las medidas, que a continuación detallamos, son parte del paquete que el FMI le indicó a Macri, después que éste decidiese que la economía nacional vuelva a girar en función de las pautas del organismo multilateral para la obtención de sus créditos. Los que se destinarán, sobre todo, a compensar los multimillonarios pagos de la nueva deuda externa, que, aceleradamente, se está contrayendo. Somos conscientes, que estas medidas o recomendaciones del FMI son las que condujeron a la Argentina, como a otros países de la región y el mundo, a la quiebra, la pobreza y los estallidos sociales.
Una de las recomendaciones de funcionarios del FMI es una reducción estructural del empleo público. Este plan ya está en ejecución desde hace un año, a cumplir hasta diciembre de 2019. El “paquete”, también, comprende:
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CIADI

Si bien el Gobierno de Macri, pudo deshacerse de los “fondos buitre” más recalcitrantes (patrocinados por el Juez Griesa), aún quedan juicios pendientes de resolución en numerosos tribunales alrededor del mundo -entre ellos: Estados Unidos, países de Europa, y Japón-. Los juicios pendientes no sólo son por demandas por bonos impagos tras el default de 2001, sino también por disputas comerciales en tribunales de arbitraje internacional, como el CIADI, tribunal del Banco Mundial donde se dirimen controversias entre países y empresas. |1|
Recordemos que Argentina aceptó su competencia durante el gobierno de Carlos Menem como parte de una estrategia de inserción internacional. Además, se firmaron 55 Tratados Bilaterales de Inversión. Ese recorrido implicó la cesión de soberanía jurídica ante tribunales internacionales y restringió la capacidad de regulación del Estado.

Fotografía de la Argentina a un año del acuerdo con los “Fondos Buitre”

Los problemas que sufrimos a diario a partir de la consolidación de actual modelo de desarrollo deteriora la vida de la mayoría de la población. Desempleos masivos, flexibilización y precariedad laboral, caída abrupta de los salarios ante la inflación- entre otros factores-, son consecuencia directa de un modelo económico de ajuste estructural, producto, sobre todo, del endeudamiento público.
Entre las medidas regresivas en términos sociales se encuentran los despidos masivos y estancamiento de las negociaciones colectivas del salario; desvalorización de la labor docente atacando a la educación pública y gratuita; vaciamiento de Universidades y de organismos estatales de Investigación, Ciencia y Tecnología; profundización de la matriz extractiva y de la crisis energética a partir del incremento de las tarifas; falta de presupuesto destinado a políticas de género para poner coto a la violencia machista, siendo que en Argentina muere una mujer cada 18 horas a causa de femicidios; vetos sistemáticos a leyes de empresas recuperadas, etc. y etc.
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Mujeres trabajadoras de la empresa Pepsico
Son parte de los 600 trabajadores despedidos a causa del cierre de la empresa en Buenos Aires, y que ante su resistencia fueron reprimidas por el gobierno de Mauricio Macri.
Mientras, defienden a los poderosos cercanos al gobierno y niegan los 30 mil desaparecidos a causa del terrorismo de Estado,aprueban un incremento en el Presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas, para la compra de armamentos. Y se descubren nuevas causas de corrupción y de fraude, como las causas del Correo Argentino, Odebrecht, y Panamá Papers.
Algunos datos que evidencian la situación de Argentina según UNICEF |2| y la UNCTAD |3|
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Reflexiones finales

La Argentina durante el terrorismo de Estado fue sobre-endeudada, deliberadamente, respondiendo a una necesidad del capital trasnacional de ubicar sus excedentes en divisas, de una manera ilegal e ilegítima. Ese endeudamiento, muy por encima de nuestra capacidad de pago, generó desde un principio la imposibilidad de siquiera hacer frente a la totalidad de los intereses. En tanto, los intereses impagos se capitalizan (anatocismo) y el capital a su vencimiento se renegocia o refinancia en su totalidad, la deuda se constituye en un sistema usurario y, por lo tanto, impagable.
El sistema de la deuda, en consecuencia, requiere que el deudor se vuelva a endeudar para pagar vieja deuda, y así en un espiral perpetuo. El deudor, cada vez más ahogado por una deuda creciente, se ve sometido, cada vez más a las condiciones que le impone el capital trasnacional como requisito previo a autorizar nueva deuda. Estas condiciones son conocidas por nosotros: la aplicación de las políticas de ajuste estructural (PAE).
En materia de deuda pública no existen grietas entre los gobiernos, sino continuidades, Argentina, sin cuestionar el origen de contracción de deuda, es pagador serial. Necesitamos romper con esa lógica y, conformar una Auditoría Ciudadana Integral para develar, a través de la participación popular, lo que significa el engranaje de la deuda perpetua. El pueblo está de pie…
Sitios webs consultados:

Versión en español de artículo publicado en Revista AVP (en francés)

Notas:
|1| Fuente: Diario Bae. Abril 2017. Disponible en: http://www.diariobae.com/article/de...
|2| Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
|3| Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)

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