miércoles, 28 de diciembre de 2016

Las últimas mentiras de Obama

Néstor García Iturbe

El señor Obama, inmerecido Premio Nobel de la Paz, quiso hacer algunas declaraciones sobre lo beneficioso que había sido su gobierno para el pueblo de Estados Unidos, sobre todo, porque en el año 2017 no podrá hacer el informe sobre El Estado de la Nación y aprovechó el fin de año para dar una conferencia de prensa, el día 16 de diciembre del 2016 y tratar de engañar nuevamente a los ciudadanos de su país y al mundo, en relación con su desempeño presidencial.

 Todos recordarán que en su campaña para el primer período presidencial Obama hablaba de CAMBIO, algo que nunca concretó y que después explicó era una artimaña psicológica que había utilizado y al mencionar esa palabra, sin explicar cuál sería el CAMBIO, las personas lo veían como “una pantalla en blanco” donde se reflejaba el CAMBIO al cual cada uno aspiraba, sin que él tuviera que hacer promesa concreta alguna. Ahora trata nuevamente de utilizar el engaño.

En un artículo es prácticamente imposible contestar todas las mentiras que Obama dijo el día 16 de diciembre en su última Conferencia de Prensa, pero he seleccionado algunos puntos que considero les darán una idea del nivel de engaño en la misma.

Obama dijo que “El desempleo está en el 4.6 por ciento, el más bajo en diez años, que los empleos habían aumentado al igual que los salarios”.. El desempleo se clasifica en seis categorías y durante la presidencia de Obama, en múltiples ocasiones, la cifra que corresponde a la fuerza laborar se ha disminuido burocráticamente, para poder llegar al 4.6 y mostrar algo que no es cierto.

De acuerdo con los datos que presenta la tabla A-1, del Buró de Estadísticas Laborales de la Secretaría del Trabajo de Estados Unidos, en el mes de noviembre del 2016, la población en edad de trabajar ascendía a 254.5 millones de personas. De esas tenían trabajo 152.0 millones, el 59,7 por ciento. No tenían trabajo 102.5 millones de personas, por lo que el 40,3 por ciento estaba desempleado. Para lograr el 4.6 por ciento de desempleo, se sacaron de la fuerza de trabajo 95,0 millones de personas.

Si hubiera sido cierto el 4.6 por ciento de desempleo, hubiera ganado Hillary las elecciones, no Trump.

En cuanto a los salarios también se dice algo que no es cierto. Muchas de las personas que lograron encontrar un empleo, tuvieron que aceptar empleos de menor remuneración a la que habitualmente recibían. Otros, solamente encontraron empleo a tiempo parcial, por lo que no cobraban 8 horas, sino menos, todo lo cual afectó el salario que recibían.

Todo esto se refleja en la vida de la mayoría de los estadounidenses, principalmente los de origen negro y latino, además de algunos de la raza blanca. La organización Feeding America (Alimentando a Estados Unidos) en uno de sus últimos informes planteó que la inseguridad alimentaria afecta a todos los condados estadounidenses, por lo que 48 millones de personas se ven afectadas por este problema.

Más de 43 millones de personas (13% de la población) viven bajo el nivel de pobreza. De ellas, 10.4 millones son consideradas de ingresos “extremadamente bajos”, lo que significa que ganan el 30% o menos del sueldo promedio de esa área. Y en cuanto a las viviendas, casi 565,000 personas, muchos de ellos menores de edad, estuvieron sin hogar por algún tiempo durante el mes de enero, además de los llamados homeless (sin vivienda) que han padecido el fenómeno durante todo el año.

Si esta no fuera la situación real, no la que nos pinta Obama, Trump nunca hubiera llegado a la Casa Blanca.

Otra de las mentirillas de Obama se refiere al famoso plan del OBAMACARE. Este plan ha sido una bendición para las empresas aseguradoras, las que han ganado millones de dólares con lo establecido de la obligatoriedad de que toda persona tenga un seguro médico. En definitiva el beneficio no es para la población, sino para las empresas aseguradoras y la población sigue sin disfrutar de cuidados médicos gratuitos en una sociedad que se gasta miles de millones de dólares en comprar armamento y hacer la guerra en otros países.

Según lo dicho por Obama, “al llegar a la presidencia había 44 millones de personas sin seguro médico (hace de esto ocho años). Hoy cerca de 20 millones de ellos ya tienen dicho seguro. Por primera vez en Estados Unidos más del 90 por ciento de la población está asegurada”.

Las noticias que sobre este asunto publica el propio gobierno de Obama, son contradictoria con lo que este dijo en su discurso, pues en un anuncio realizado por la Oficina de Prensa de la Casa Blanca, se plantea que las personas que han firmado para poder disfrutar del OBAMACARE en el próximo año, son 6, 4 millones y que “se espera” que para el 31 de enero, lo hayan hecho 13 ,8 millones. Aquel que no tiene empleo y el dinero le alcanza malamente para comer él y su familia, en momento alguna firmará esa póliza que representa un gasto adicional que no puede permitirse. Tampoco lo de los 20 millones es cierto.

En la parte del discurso dedicada a la política exterior, el inmerecido Premio Noble de la Paz también trató de confundir al pueblo de Estados Unidos. Planteó que “cuando llegó al poder la nación estaba en medio de dos guerras y que ahora de 180,000 efectivos se había rebajado a 15,000”.

¿Será que Obama realmente no tiene ni la más mínima idea de lo que diariamente realiza el Pentágono? ¿Quizás sea el presidente peor informado de los que han pasado por la Casa Blanca, o que ni le consultan lo que los Generales del Pentágono deciden?

Un reciente informe publicado por el Comando de Operaciones Especiales (SOCOM), que es precisamente la organización encargada de intervenir en cuanto país se les ocurre, reveló que en el año 2015-2016, las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) que dependen de dicho Comando, desplegaron sus efectivos en 147 de las 195 naciones reconocidas en el Mundo, lo cual representó un aumento de un 80 por ciento comparado con las fuerzas desplegadas en el 2010.

El presupuesto para estas acciones intervencionistas, de las cuales todo parece que Obama desconoce, es tres veces mayor en el 2014 que el que se aprobó en el 2001, este alcanzó en dicho año (2014) unos 3,000 millones de dólares, pero “la política en contra de la guerra de Obama” ha provocado, que el propio presupuesto, para el año 2015, alcanzara 10,000 millones de dólares, un “pequeño aumento” de más de un 300 por ciento.

Cómo pueden comprobar, no es posible confiar en Obama, que trata por todos los medios de esconder las deficiencias de su administración y la entrega total a los que se benefician de la guerra y la muerte.

20 de diciembre del 2016.

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