miércoles, 17 de mayo de 2017

Bahamas Papers: Las aventuras de los De la Rúa

Fernando Cibeira y Santiago O’Donnell
(Pagina 12)
Publicado el 22 de setiembre de 2016

Antonio y Fernando “Aíto” de la Rúa aparecen integrando dos firmas en Bahamas en el año 2006. En contacto con este diario, Antonio confirmó su titularidad y aseguró que “está todo en regla”. El ex presidente se desligó del asunto.

Los inefables hermanos Antonio y Fernando “Aito” de la Rúa figuran en la filtración de los “Bahama Papers” como miembros de dos empresas: Bonds Cay Development y Furia Investments Holdings. Ambas firmas fueron abiertas en 2006 y en las dos los De la Rúa integran las sociedades junto a los también hermanos Arturo y Patricio Rubinstein, dos economistas argentinos dedicados a los negocios financieros por el mundo. En un intercambio de mensajes con este diario, Antonio confirmó su propiedad. “Hace muchos años que soy residente allá y he manejado muchas compañías desde allá”, respondió el hijo mayor del ex presidente Fernando de la Rúa.

De acuerdo a los papeles a los que accedió Página/12 por intermedio del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), Antonio figura como vicepresidente –”co-executive”– y con un domicilio en Bahamas: la House Shoreline Islands en Old Fort Bay, en Nassau. En cambio, su hermano Aito aparece domiciliado en Argentina y con el cargo de director –”management advisor”–. Las empresas datan de la época de la relación de Antonio con la cantante colombiana Shakira, que estuvieron en pareja entre los años 2000 y 2010. Los hermanos De la Rúa forman parte de la saga de hijos presidenciales que la pasan bomba pero resulta difícil determinar a qué se dedican. Son abogados -el primer diario Perfil realizó una recordada investigación acerca de supuestos arreglos en sus exámenes universitarios– pero, que se sepa, nunca ejercieron.

Cuando se puso de novio con Shakira, Antonio se convirtió en su manager y en administrador de la plata que ella ganaba. Según aseguraría luego de la separación, la ayudó, porque por entonces la carrera de la exitosa cantante atravesaba problemas económicos. Furia Investment habría sido abierta directamente para administrar los fondos de Shakira mientras que Bonds Cay estaba dirigida a los emprendimientos inmobiliarios. En 2006, circuló la noticia de que la cantante planeaba un emprendimiento conjunto con el ex líder de Pink Floyd, Roger Waters, para comprar una isla con ese nombre -Bonds Cay– en Bahamas por 16 millones de dólares donde construirían casas y condominios de lujo y un hotel boutique. Se planteaba como un proyecto de ultra lujo para estrellas del espectáculo y multimillonarios. “Podríamos decir que es una explosión de los sentidos. Es un concepto más relacionado al arte y a la cultura”, explicaba por entonces Arturo Rubinstein, que era presentado en los folletos como un inversor radicado en Miami.

Actualmente, Arturo -egresado de Ciencias Económicas de la UBA y con un máster en la Universidad de Chicago– trabaja como director de Blue Capital, una financiera con sede en Buenos Aires. En tanto, Patricio Rubinstein -que estudió en la Universidad de San Andrés– aparece en la actualidad como director del G2 Investment Group, también dedicada a los negocios financieros pero en Luxemburgo, un paraíso fiscal. Se mantienen en contacto. “Hola Pato. Feliz cumple brother. Te escribí por WhatsApp pero estás perdida. Llama cuando puedas!”, le escribió Antonio de la Rúa a “Pato” Rubinstein el año pasado en su Facebook.

Furia Investment continuó activa hasta 2010, más o menos la época de la separación. Bonds Cay se mantuvo hasta 2014 porque el negocio de Shakira y Roger Waters siguió. Según trascendió a través de medios de espectáculo, Shakira y Antonio de la Rúa iniciaron desde entonces una serie de demandas judiciales cruzadas por cifras millonarias. “Son todos temas del ámbito de mis actividades privadas que lo mantengo en privado. Está todo en regla”, respondió Antonio cuando este diario le pidió mayores precisiones sobre las empresas en Bahamas.

Según explicó, no se trataría de firmas offshore sino que Antonio y Shakira vivían en Bahamas y realizan emprendimientos comerciales en Bahamas.

“No tengo idea de los negocios de mis hijos porque nunca estuve involucrados en sus actividades comerciales en Bahamas ni en ninguna otra jurisdicción. Ellos ya no viven en la Argentina desde hace muchos años”, se desligó del entuerto el ex presidente De la Rúa ante una consulta del diario alemán Süddeutstche Zeitung.

Los hermanos De la Rúa también habían aparecido en los primeros meses del año involucrados en firmas con sede en Panamá, de acuerdo a lo que surgía del portal Open Corporates. Antonio de la Rúa figuraba como presidente de Furia SA –en la que Aito y Rubinstein eran directores- y de Supernova Productions SA, en la que aparecía como director Darío Lopérfido, el ex ministro de Cultura porteño y otrora integrante del Grupo Sushi que se formó alrededor de Antonio durante el breve mandato presidencial de su padre.


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