70 años de Bretton Woods, del Banco Mundial y del FMI (Parte 5) ¿Por qué un Plan Marshall?

Eric Toussaint
CADTM [x]
El Banco Mundial como lo indicaba su nombre original, Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo, tenía dos objetivos principales: el primero era contribuir a la financiación de la reconstrucción de lo países destruidos durante la segunda guerra mundial; el segundo era conceder préstamos para favorecer el desarrollo de los países atrasados— expresión corrientemente utilizada antes de que se adoptase países en desarrollo—. Sin embargo Estados Unidos, que marcaba el tono del Banco Mundial en la escena internacional, decidió pasar del mismo para la misión de reconstrucción europea, y puso unilateralmente en marcha un vasto programa financiero destinado a restablecer el aparato productivo europeo en su zona de influencia . Este artículo analiza la política económica bilateral adoptada por las autoridades de Washington con respecto a sus aliados en el marco de la guerra fría. El Plan Marshall sustituyó la acción del Banco Mundial, porque Estados Unidos llegó a la conclusión de que las donaciones a la Europa en reconstrucción eran más eficaces y rentables para ellos que los préstamos. Esta política bilateral apuntaba a reforzar el bloque occidental capitalista, dominado por Washington frente al bloque del Este dominado por la URSS.
Los gobernantes de Estados Unidos aprenden de los errores cometidos en los años 1920-1930
Finalizada la primera guerra mundial, con el Tratado de Versalles, los vencedores impusieron a Alemania el desembolso de unas sumas muy altas en concepto de reparaciones y deudas de guerra. |1| Muy pronto Alemania se encontró en dificultades para pagar y el descontento social fue en aumento. El crash de Wall Street, que se produjo en 1929, desencadenó una crisis económica mundial. Estados Unidos redujo drásticamente el flujo de capitales hacia el exterior. Alemania cortó los desembolsos a Francia, Bélgica y el Reino Unido, países que a su vez suspendieron el pago de su deuda a Estados Unidos. El mundo más industrializado se sumió en la recesión y se instaló la desocupación masiva. El comercio internacional se hundió.
Previendo el desenlace de la segunda guerra mundial, las autoridades de Washington decidieron adoptar una actitud diametralmente opuesta a la que mantuvieron desde el fin de la primera guerra mundial hasta principios de los años 30.
Optaron por el establecimiento de las instituciones de Bretton Woods y de las Naciones Unidas. Es la parte institucional internacional.
Se trata ahora de analizar qué es la política bilateral pregonada por las autoridades de Washington.
Mejor que prestar dinero, donarlo
La preocupación del gobierno estadounidense al finalizar la segunda guerra mundial era mantener el pleno empleo alcanzado gracias al colosal esfuerzo de guerra. Así mismo quería garantizar un superávit comercial en las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo. |2| Pero los principales países industrializados capaces de importar mercaderías de Estados Unidos estaban literalmente sin un céntimo. Para que pudieran comprar productos estadounidenses había que proporcionarles dólares en grandes cantidades.
Pero ¿en qué forma? ¿Donaciones o préstamos?
En síntesis, el razonamiento de los estadounidenses era el siguiente: si prestamos a los europeos que son de nuestro bando el dinero que emplearán para comprarnos lo que necesitan para reconstruir su economía, ¿con qué nos van a pagar? Los dólares que les prestamos, ya no los tendrán, porque los habrán gastado en comprarnos lo que necesitan. Por lo demás, no hay más que tres posibilidades. Primera, nos pagan en especie. Segunda posibilidad, nos reembolsan en dólares. Tercera posibilidad, les donamos el dinero hasta que salgan adelante.
Veamos la primera posibilidad: si nos pagan en especie más que en dólares, sus productos competirán con los nuestros en nuestro mercado interno, el pleno empleo se verá amenazado en casa, los beneficios de nuestras empresas decaerán. No es una buena solución.
Consideremos la segunda: nos reembolsan en dólares. Los dólares que les habíamos prestado ya los gastaron en la compra de nuestros productos. En consecuencia, para que puedan reembolsarnos debemos prestarles por segunda vez la misma suma (que nos deben), más los intereses. El riesgo de entrar en un círculo incontrolable de endeudamiento (que bloquee o frene de nuevo la buena marcha de los negocios) se combina con el riesgo evocado en la primera posibilidad. Si los europeos tratan de no acumular deudas con nosotros, vendrán a vender en nuestro mercado sus productos, compitiendo con nuestras empresas. Obtendrían así una parte de los dólares necesarios para reembolsarnos. Pero esto no será suficiente para que se desendeuden, y encima hará crecer el desempleo entre nosotros. |3|
Queda la tercera posibilidad: mejor que prestar masivamente dinero a los europeos (por medio del Banco Mundial o por cualquier otra vía), conviene donarles los dólares necesarios para que reconstruyan su economía en un período relativamente corto. Los europeos utilizarán los dólares recibidos para comprarnos bienes y servicios. Esto asegurará una salida para las exportaciones estadounidenses y, por consiguiente, el pleno empleo. Una vez realizada la reconstrucción, los europeos, no endeudados, estarán en condiciones de pagar la factura de lo que nos compren.
Las autoridades estadounidenses llegaron a la conclusión de que era mejor proceder mediante donaciones y lanzaron el Plan Marshall.
El Plan Marshall |4|
Entre 1948 y 1951, Estados Unidos destinó mas de 13.000 millones de dólares de la época (de los cuales, 11.000 millones en donaciones) a la reconstrucción de 17 países europeos, a través de la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE, hoy OCDE). El monto total de la ayuda corresponde a unos 90.000 millones de dólares actuales. Washington exigía a los Estados que aceptaran la ayuda varias contrapartidas: de entrada, que los países europeos coordinaran los gastos de reconstrucción en el seno de la OECE. De este modo, reforzando el bloque opuesto al soviético, Estados Unidos contribuyó a la cooperación europea, preludio de la construcción europea. Por otra parte, exigía que el dinero prestado sirviera para comprar productos de la industria estadounidense.