Pagni, el analista político de La Nación, fue procesado por espionaje informático
Doris Elisa Bustamante
Diario BAE
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El periodista Carlos Pagni de La Nación fue imputado por “obtención de secreto por revelación y encubrimiento agravado” |
La jueza federal Sandra
Arroyo Salgado procesó ayer por espionaje al ex titular de la Secretaría de
Inteligencia y ex funcionario menemista Juan Bautista “Tata” Yofre; a los
periodistas Carlos Pagni, de La
Nación , y Roberto García, de Perfil, y a otras cinco
personas, quienes habrían hackeado correos electrónicos de funcionarios del
Gobierno nacional para luego divulgar y comercializar la información.
Como
un “microemprendimiento criminal” calificó el fiscal Federal Sebastián Basso,
de San Isidro, el pasado viernes al pedir el procesamiento que se concretó
ayer, a la “obtención y comercialización de información obtenida de correos
electrónicos oficiales y privados de funcionarios públicos” mediante las
técnicas de hacking y pishing por parte de una “asociación ilícita” encabezada
por Yofre. Entre los principales damnificados se encontraban la presidenta
Cristina Fernández desde que ejercía como senadora de la Nación ; el gobernador
Daniel Scioli desde que era vicepresidente; Alberto Fernández cuando era jefe de
Gabinete; la entonces ministra de Defensa Nilda Garré; el ex canciller Jorge
Taiana; el entonces cónsul en Nueva York Héctor Timerman; el embajador de la
época ante la ONU Jorge
Argüello, y otros ocho funcionarios de primer nivel entre el 2006 y el 2008,
principalmente.
De
acuerdo con el fallo de 354 páginas de la magistrada, Yofre ordenaba “por
iniciativa propia y también a pedido de sus clientes” la interceptación de los
correos de los funcionarios para obtener “información política, económica,
social y militar” para su propio interés y para ser distribuida a sus
diferentes clientes, “los cuales en su mayoría eran periodistas o tenían
vinculación con medios de comunicación”.
De
la asociación participaban como brazos ejecutores los ex agentes de la SIDE Iván Germán
Velázquez, Pablo Alfredo Carpintero y Héctor Roberto Guillermo Alderete. En el
fallo se excluyó del procesamiento a Velázquez dado que actualmente se
encuentra prófugo. Todos ellos están acusados de haber “procurado, buscado,
obtenido y revelado noticias e información de orden político, social, militar o
económico que debían permanecer secretas en función de la seguridad, de la
defensa o de las relaciones exteriores de la Nación ”. De esta “empresa o asociación ilícita,
que habría operado cuanto menos desde agosto del 2006 y hasta junio del 2008” , a Yofre se le imputa
ser la cabeza de la organización, “en calidad de jefe”.
Por
otra parte, la jueza también dio por probado que como beneficiarios de esta
asociación ilegal estuvieron los periodistas Carlos Orlando Pagni, mientras
trabajaba en el diario Ámbito Financiero y luego en La Nación ; Edgar Mainhard, del
portal Urgente 24; Roberto García, del diario Perfil; el empresario santiagueño
Néstor Ick y el general retirado y también empresario Daniel Reimundes.
En
el fallo, Arroyo Salgado considera que aunque ellos no participaban del hacking
o pishing para capturar las contraseñas y luego los mails que los damnificados
enviaban y recibían, sí se beneficiaban de estos “efectos [mails] obtenidos por
Yofre y el resto de los imputados, a sabiendas del origen espurio de los
mismos”. Ello se desprende, afirma la jueza, porque no sólo recibían informes y
análisis con los contenidos de los correos, sino que “directamente adquirían
los correos, con indicación del remitente y destinatario, por lo que les
constaba en forma directa la total amenidad de los mismos”. A ellos la
magistrada los procesó por los delitos de “obtención de secretos por revelación
y encubrimiento agravado” y a todos les embargó bienes: por $500.000 a Yofre,
$300.000 a Carpintero y Alderete y por $200.000 pesos al resto de los
imputados.
Los principales imputados
El
periodista Carlos Pagni de La
Nación fue imputado por “obtención de secreto por revelación
y encubrimiento agravado”. Juan Bautista Yofre sería el jefe de un
‘microemprendimiento ilegal’ para la obtención de información sensible al
interés nacional. Abajo, dos de sus clientes, los periodistas Roberto García
del diario Perfil y Edgar Mainhard de Urgente 24, también imputados.
Hacking y pishing
La
jueza Arroyo Salgado determinó que el espionaje se había concretado mediante
técnicas informáticas conocidas como “hacking y pishing”. El hacking es un
término general que implica que los imputados accedieron a las direcciones del
correo de las víctimas y las utilizaban paralelamente para entrar y extraer la
información. Las direcciones quedaban grabadas en los servidores que se
utilizaban. El pishing es más específico: se refiere a un metodo engañoso en el
que mediante falsos mensajes se pide información sensible o personal al titular
de un correo o cuenta para robar su identidad.