Tom Engelhardt Tom Dispatch ¿Hubo algo mejor que cuando formabais parte del juego del espionaje estadounidense? Los gobiernos caían en Guatemala e Irán gracias a vosotros. ¡Y qué éxito tuvisteis en la distante Indonesia, en Laos y Vietnam! E incluso esa invasión fracasada de Cuba no fue algo desdeñable. En esos días, por desgracia, vosotros –en particular los que estabais en la CIA– no recibisteis el crédito que merecíais. Tuvisteis que celebrar vuestros éxitos en privado. A veces, como en Bahía de Cochinos, los fracasos os perseguían (así como, en el caso de Irán, lo hicieron vuestros “éxitos”, aunque tantos años después), pero no podíais hablar orgullosamente en público de lo que vosotros, en vuestro mundo secreto, habíais hecho, o ver “instant movies” o telefilms sobre vuestros triunfos. No podíais lanzar una guerra aérea “encubierta” de la que se informara, en general positivamente, casi cada semana, o gozar del placer de que vuestro director afirmara públicamente que er...