El socialismo, ¿tiene futuro en Estados Unidos?
Jon Mack Para el grueso de los estadounidenses, la expresión "socialismo" continúa recargada de connotaciones negativas que resulta más tentador eludir el tema por completo. Vinculado a los excesos más aterradores de regímenes totalitarios, desde Stalin a Pol Pot, y sinónimo de represión brutal de derechos y libertades, para gran parte de la gente estadounidense el término “socialismo” significa subordinar la dignidad y las garantías individuales al servicio de una dictadura burocrática y autoritaria del Estado que sólo sirve los intereses de una elite política que estableció las reglas y disfruta de todos los beneficios, mientras el resto sufre bajo la bota monótona de un opresivo e implacable control estatal, viviendo una depresiva desesperanza gris que aplasta las aspiraciones personales.