Por Alberto Lettieri para Miradas al Sur publicado el 23 de diciembre de 2012 El 17 de diciembre de 1830 fallecía en la ciudad colombiana de Santa Marta Simón Bolívar. Lo hacía sumido en la decepción y el convencimiento de que su fabulosa empresa libertadora había concluido en el fracaso. Fundador de la Gran Colombia y actor protagónico en la gestas de independencia de las actuales naciones de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela, la voracidad de la política americana había acabado por destruir su convicción en la inevitable victoria de la causa de la independencia y la unidad iberoamericana. Ya no se consideraba a sí mismo como “el hombre de las dificultades”, ni sostenía que “el arte de vencer se aprende en las derrotas.” En el epílogo de su vida, su balance adquiría tono dramático: “La América es ingobernable... El que sirve a una revolución ara en el mar”.