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Mostrando las entradas etiquetadas como Santiago Alba Rico

Alepo, Ankara, Berlín: geopolítica del desastre

Santiago Alba Rico ( Cuarto Poder ) Habrá que analizar sus consecuencias y alertar sobre los peligros, pero a nadie puede extrañar lo ocurrido. Era cuestión de tiempo. Tanto el asesinato del embajador ruso en Ankara como el atentado de Berlín se inscriben en una lógica imparable que, fruto a su vez de una acumulación histórica anterior, comenzó hace ya cinco años: eso que la revista Esprit llamó “nuevo desorden global” y Pablo Bustinduy, del modo más elocuente, “geopolítica del desastre”.

Santiago Alba Rico "El discurso del Papa es más revolucionario que el de muchos marxistas"

Víctor Lenore El confidencial [ x ] Durante los años ochenta y noventa, que la mayoría de la izquierda española recuerda como "el crudo invierno neoliberal", la dictadura de los mercados campaba sin apenas enemigos en el mundo empresarial, la universidad y la esfera cultural. Fue en esa época donde  Santiago Alba Rico  (Madrid, 1960) se convirtió en referente de quienes no se resignaban a un sistema diseñado para satisfacer a las élites y desatender los problemas sociales. Su nombre empezó a sonar con los guiones de "La Bola de Cristal", divertidas  lecciones de marxismo para audiencias infantiles.  Quedó finalista del Premio Anagrama con el clásico "Las reglas del caos. Apuntes para una antropología del mercado" (1995). Desde entonces, se ha ganado el respeto de muchos adversarios políticos gracias al rigor de sus ensayos, artículos y obras de teatro. Sus publicaciones más recientes, "Islamofobia" (2015) y "¿Podemos seguir siendo de i...

París era una guerra

Santiago Alba Rico* Cuarto Poder [ x ] Halim Mahmoudi, dibujante y viñetista francés de origen argelino, autor de Arabico, una novela gráfica sobre el racismo francés contra los inmigrantes, denunciaba en una entrevista de 2009 la censura ejercida sobre los caricaturistas, reprochaba a las caricaturas de Mahoma del Charlie Hebdo que carecieran de gracia y defendía la libertad de expresión -para empezar la suya, siempre amenazada o limitada- como el derecho a hacer reír sin compasión, “con los dientes cerrados”, para señalar un conflicto o un dolor. Halim Mahmoudi, amigo de algunos de los dibujantes asesinados en París el lunes pasado, escribía hace unos días un larguísimo post en Facebook, amargo e impotente, donde denunciaba el “laicismo de fachada” que había conducido a tantos como él, franceses que se esforzaban desde niños por ser franceses, a una posición insostenible “con un pie en el mundo árabe y otro en occidente, con un pie en los barrios y otro en Francia, con un pie...

Francia Lo más peligroso es la islamofobia

Santiago Alba Rico* Diagonal [ x ] El atentado fascista en París contra la redacción del semanario Charlie Hebdo, que ha arrebatado la vida a 12 personas, entre ellas a los cuatro dibujantes Charb, Cabú, Wolinsky y Tignous, deja una doble o triple sensación de horror, pues está agravada por una especie de eco amargo y sucio y por una sombra de amenaza inminente y general. Está sin duda el horror de la matanza misma por parte de unos asesinos que, con independencia de sus móviles ideológicos, se han situado a sí mismos al margen de toda ética común y por eso mismo fuera de todo marco religioso, en su sentido más estricto y preciso.

¿Por qué todos hablan bien de Mandela?

Santiago Alba Rico Cuarto Poder [ x ] Poco se puede añadir a lo ya dicho en estos días sobre  Nelson Mandela : pocas veces se ha rendido un homenaje tan unánime a la memoria de un hombre. Ahora bien, quizás sí cabe decir algo precisamente sobre esta estrepitosa unanimidad.

Egipto, la izquierda y el golpe de Estado

Santiago Alba Rico Gara Se acabó el asunto. Volvemos a la «excepción árabe». Mubarak, Ben Ali, Ghadafi, al-Assad (y nuestros gobiernos y nuestros medios occidentales) tenían razón: el mundo árabe no es democratizable. Y nuestra izquierda, entre tanto, vitoreando al Ejército.

Drones y ollas

Santiago Alba Rico La Calle del Medio Hay algo verdaderamente odioso en el gesto de los hermanos Tsarnaev, los dos terroristas chechenos que atentaron contra los corredores de la maratón de Boston el pasado 18 de abril: no sólo causaron muerte y mutilaciones con poco dinero sino que lo hicieron además mediante los enseres más domésticos y más antiguos, los que asociamos a la alimentación, el calor del hogar y la reproducción de la vida. Matar con ollas -llenas de clavos y no de judías- es como insultar con flores o ensuciar con nieve: una contradicción dolorosa que hace más dolorosa y terrible su acción. Es, por así decirlo, un atentado también contra las ollas, contra la idea de “olla” y todas sus blanduras adyacentes. 

Mali: la nostalgia de la estabilidad

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Santiago Alba Rico * Cuarto Poder Es difícil saber quién puede salir vencedor a medio plazo en Mali, pero nadie tiene dudas acerca de quién es ya la fuerza derrotada por la intervención francesa. La víspera misma de los primeros bombardeos, el analista tuareg  Akli Chaka  lo explicaba en la página en árabe del MLNA en un artículo de título elocuente: “El principio del fin”. En él se describía al pueblo de Azawad y su proyecto de independencia fatalmente atrapados entre “el yunque del terrorismo y el martillo de los acuerdos e intervenciones extranjeras”. Tras acusar a Argelia de haber manipulado a los islamistas radicales para facilitar la “intervención colonial francesa”, Akli Chaka advierte que “el único, el verdadero perdedor” no será AQMI sino “el sueño de independencia de Azawad, enterrado para siempre”.

2013, Un año para las soluciones: Atención a los movimientos telúricos bajo la frágil arena internacional

Raúl Zibechi, Santiago Alba Rico, Josu Juaristi y Dabid Lazkanoiturburu Gara Nada es lo que parece en los últimos años en política internacional. Las viejas certidumbres han dado paso a una fragilidad que permite vislumbrar futuros sobresaltos. Donde menos se esperan. Contra lo que puede aparentar el farragoso juego de la diplomacia, el subsuelo de lo que se conoce como la arena internacional se está moviendo de forma decisiva en los últimos años. Este movimiento telúrico de fondo se traga de repente a protagonistas de la historia que parecían eternos (fue el caso del egipcio Mubarak y del libio Gadafi y todo apunta a que será el destino del sirio Al-Assad) provocando graves desequilibrios regionales y nuevas alianzas que tardarán años en solidificar.

El último episodio de la revuelta permanente tunecina Siliana en diciembre

Santiago Alba Rico Rebelión Las rutinas espasmódicas de los medios de comunicación prestan atención estos días a la Palestina bombardeada, al gran Egipto convulso y enredado y a la frágil Siria en ruinas, generando la ilusión de que esa vasta sacudida a la que se llamó la “primavera árabe” se ha calmado ya en el Yemen, en Bahrein, en Libia o en Túnez (o en Jordania, donde en realidad está empezando, o en Kuwait, Arabia Saudí e incluso en Qatar, hasta donde han llegado réplicas amortiguadas). Túnez, el país en el que empezaron las revoluciones árabes, ya no ocupa apenas dos líneas en los periódicos europeos y, sin embargo, su situación es bastante parecida a la de Egipto. Hace unas semanas hablaba yo de una “revuelta endémica” como prolongación deformada de una “revolución incompleta” ; desde hace cinco días esa revuelta tiene un nuevo foco: Siliana, una ciudad de 25.000 habitantes situada a 120 km de Túnez capital y sede del gobernorado del mismo nombre.

¿Qué es una crisis capitalista?. Liberar el cuerpo, liberarse del cuerpo. El genoma sí, la historia no

Santiago Alba Rico ¿Qué es una crisis capitalista? Veamos en primer lugar lo que no es una crisis capitalista. 1. Que haya 950 millones de hambrientos en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista. 2. Que haya 4.750 millones de pobres en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista. 3. Que haya 1.000 millones de desempleados en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista. 4. Que más del 50% de la población mundial activa esté subempleada o trabaje en precario, eso no es una crisis capitalista. 5. Que el 45% de la población mundial no tenga acceso directo a agua potable, eso no es una crisis capitalista. 6. Que 3.000 millones de personas carezcan de acceso a servicios sanitarios mínimos, eso no es una crisis capitalista. 7. Que 113 millones de niños no tengan acceso a educación y 875 millones de adultos sigan siendo analfabetos, eso no es una crisis capitalista. 8. Que 12 millones de niños mueran todos los años a causa de enfermedade...

Gaza: el medio y el mensaje

Santiago Alba Rico Rebelión Gaza no es un país ni parte de una nación ni una franja de tierra y mucho menos un conjunto de seres humanos: es una simple inversión. Israel -lo digo sin un ápice de ironía- no está aplicando una política genocida en Palestina: quiere matar unos cuantos niños, pero no a todos los niños; quiere destruir escuelas y hospitales, pero no impedir radicalmente la supervivencia; quiere que adelgacen sus habitantes, pero no matarlos de hambre. No olvidemos que fue Sharon, el mismo que jugó durante meses al gato y el ratón con Arafat en la Muqata, quien aplicó el llamado “plan de desconexión” en 2005 para convertir Gaza en una gran pequeña Muqata de 1.500.000 habitantes. Gaza es muy importante para Israel. Es el orinal donde los gobiernos sionistas desahogan sus más bajos instintos; es el hermano pequeño y desarmado al que golpean cuando querrían golpear al hermano fuerte; es el basurero donde sus políticos entierran sus miserias; es el muro donde embadurnan ...

Mirarse vivir

Santiago Alba Rico La Jiribilla esde los techos de los vagones del tren, por encima de una multitud efervescente, cientos de hombres y mujeres contemplaban la escena con los puños levantados. Pero al acercarse uno descubría que su gesto no tenía nada que ver con su filiación política. No eran comunistas: estaban sencillamente izando los teléfonos celulares por encima de las cabezas de sus compañeros para tomar imágenes de la manifestación. Las cámaras, en efecto, se han incorporado de tal modo a nuestros cuerpos que podemos decir que todos los acontecimientos de nuestra vida, incluso los más trágicos, tienen una dimensión turística. En los días más duros de la represión de Moubarak, un manifestante egipcio de Tahrir, rodeado de compañeros muertos, gritaba desafiante a la policía: “matadme, que lo voy a grabar con mi celular”. La cámara-cuerpo se ha convertido sin duda en un arma, como lo demuestra la pretensión del gobierno de Rajoy en España de castigar a los que graben imágenes ...

Islamismo e islamofobia: de vuelta al pasado

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Santiago Alba Rico Gara   Un titular de El País del pasado 15 de septiembre indicaba muy bien la dirección del análisis: “La ola de violencia contra Occidente recorre todo el mundo musulmán”. Poco importa saber qué mano negra está detrás del ofensivo bodrio titulado originalmente  Inocencia de Ben Laden  y luego  Inocencia del Islam . El que lo hizo sabía cómo iba a reaccionar el “mundo musulmán” y cómo iban a reaccionar nuestros medios de comunicación; sabía que la mayoría pacífica que lucha por cambiar sus condiciones de vida iba sentirse atacada en el corazón de su identidad cultural y que una minoría violenta iba a asaltar y quemar embajadas estadounidenses; y sabía que nuestros periódicos y televisiones, que jamás se atreverían a hablar de “una ola intervencionista occidental recorriendo el mundo musulmán” y que han ignorado las movilizaciones y huelgas multitudinarias de los últimos meses en Egipto y Túnez, iban a orientar todos sus focos hacia esta ...