Balada triste de Felipe
Alejandro Fierro* Público.es [ x ] En los años 70, muchos cantantes españoles ya pasados de moda se refugiaban en el mercado latinoamericano. Solían pertenecer al subgénero denominado indistintamente “canción melódica”, “canción romántica” o “canción ligera”. A su llegada a Latinoamérica eran recibidos por decenas de fotógrafos y periodistas, a quienes contaban la fábula de una fama que hacía tiempo que había desaparecido o que simplemente nunca existió. La mayoría eran baladistas de segunda o tercera fila. En aquellos tiempos, sin Internet ni televisión por cable, el relato era prácticamente imposible de contrastar y, a decir verdad, los medios tampoco estaban muy interesados en hacerlo. Preferían surtir de referentes extranjeros a una frágil clase media colonizada culturalmente que ansiaba a toda costa diferenciarse de unas mayorías populares invisibles para el sistema.