Querido compañero Alhaja (*) Con gran emoción humana y revolucionaria recibimos su carta del 23 de junio. También, por intermedio de un argentino que estuvo preso en el penal de Viedma tuvimos noticias de Mena y Oliva. En todo este tiempo no ha pasado por acá un compatriota identificado con Cuba y que entienda el problema argentino al cual no le hayamos pedido que no se movilizara por ellos. Les escribimos inclusive por intermedio de abogados de confianza para que se comunicaran con ellos. Por fin ahora, por intermedio del camarada P., que es quien estuvo con ellos, tenemos noticias directas de ambos y de Olga[1], de quien sabemos que está bien, que no la molestan, y que tiene un chiquito que sin duda saldrá un revolucionario de primer orden, nacido de esos padres, y en estos tiempos. Para ella y para el chiquito, así como para todos los heroicos compañeros que hoy sufren cárcel y persecución por plantear por primera vez una forma definitivamente revolucionaria de lucha en el país, ...