El Dios de los anticientíficos
Javier Sampedro El País Los conservadores afinan la inventiva para colar sus teorías como verdades avaladas por la ciencia Ahora cambian de estrategia y evitan citar la Biblia como fuente. Si alguna asociación de la prensa diera un premio a la mejor ocurrencia del verano, el de este año solo podría recaer en Todd Akin, el congresista republicano por Misuri que alcanzó notoriedad el pasado 19 de agosto con su invención de una “violación legítima” que rara vez deja preñada a la víctima. Por “legítima” no debe entenderse “aceptable” —ni el congresista Akin llegaría a tanto—, sino “propiamente dicha”, por oposición a una violación aparente, ficticia o fingida, en que la mujer ha consentido, en el fondo, y que por eso produce embarazos. Un estofado de fantasías que, en realidad, no debería escandalizar a nadie a estas alturas. El creacionismo se ha transmutado en la teoría del 'diseño inteligente' La ocurrencia del congresista Akin no es más que el último ejem...