Paraguay. Franco, el nuevo Stroessner
Ricardo Canese Alfredo Stroessner fue recibido el 4 de mayo de 1954 –y hasta algunos meses después– con júbilo por personas con trayectoria democrática de toda una vida. El mismísimo Augusto Roa Bastos, nuestro principal escritor nacional y bárbaramente perseguido por la dictadura stronista, le dedicó un poema que aplaudía al nuevo gobierno –dictadura– en sus inicios. Indudablemente, Roa Bastos se equivocó, si bien su apoyo a la incipiente dictadura fue una carga moral que le pesó de por vida y era algo de lo que no quería hablar, por la profunda pena que le causaba. Otros que fungen hoy de demócratas, apoyaron públicamente al dictador Alfredo Stroessner por años e incluso décadas y, cuando la misma ya era evidente que se acababa, se volvieron furibundos “demócratas”. La actual mayoría parlamentaria, producto de las “listas sábana”, perpetró el viernes un auténtico golpe de Estado parlamentario. La época de los cuartelazos ya pasó de moda definitivamente. Hay países con democrac...