Por Ricardo Gotta para Tiempo Argentino publicado el 2 de Febrero de 2020 Regordete, jugaba de arquero o de volante. A mediados de los '20 su familia se afincó en Belgrano. A los 8, lo llevaron a la inauguración del Monumental, un partido ante Peñarol: deslumbrado se hizo hincha de River. Estudió en el Nacional Buenos Aires. Al ingresar a Marina, un test resaltó su dificultad para relacionarse. Completó Ingeniería Naval en Comunicaciones, fijó su base en la Dirección de Electrónica Naval, en un enorme galpón azul ubicado en Lafinur y Cabello. Allí recibió algunos años después a Ubaldo Fillol, ya campeón mundial, en conflicto con River: lo apretó con su arma reglamentaria sobre el escritorio. Con la que apuntó a empleados de la Secretaría de Vivienda que osaron oponerse a sus directivas. O como lo hizo con Benedetto Mosca, director de la editorial que publicaba la revista Goles. No la usó cuando obligó a que River echara a Ángel Labruna para contratar a Alfredo Di St...