Evita. El fuego sagrado
Por Viviana Demaría y José Figueroa Revista El Abasto , n° 155, mayo 2013 Tener agallas, como vos tuviste, fanática, leal, desenfrenada en el candor de la beneficencia pero la única que se dio el lujo de coronarse por los sumergidos. Agallas para hacer de nuevo el mundo. Tener agallas para gritar basta aunque nos amordacen con cañones . María Elena Walsh