Botellazo
Julián Bruschtein Pagina12 El botellazo a Agustín Rossi no fue solamente una animalada del diputado Sergio Pansa, sino la culminación lógica de la estrategia que eligió la oposición para envenenar el debate a la espera de su judicialización. La vociferación, el desprecio sobreactuado y el discurso apocalíptico fueron inmediatos, como si les hubieran pisado un callo. Sin embargo, la propuesta oficialista se asemeja a otros modelos en vigencia en países democráticos. Hubo una desproporción manifiesta entre los proyectos y la reacción de la oposición, que descartó de esa manera cualquier vía de discusión parlamentaria pensando en frenar los proyectos en la Justicia. Al descartar la acción parlamentaria y pensar en la vía judicial, la oposición le daba así razón al Gobierno, que plantea la necesidad de una reforma judicial para evitar que se use a la Justicia como una coartada de la política.