Reescribamos el pasado y agreguemos lo que fue excluido. Adiós, siglo estadounidense
Por Andrew Bacevich para TomDispatch Nota publicada el 28 de abril de 2009 Nota original en Inglés Introducción del editor de TomDispatch I maginen si, el día en el que a comienzos de abril Jiverly Voong entró al Edificio de la Asociación Cívica Estadounidense en Binghamton, Nueva York, y abatió a tiros a 13 personas, se hubiera leído el siguiente titular en las noticias: “Binghampton en choque mientras la policía investiga lo que algunos críticos califican de ‘asesinato masivo.’” Si los periódicos estadounidenses, así como las noticias en la televisión y la radio lo adoptaran como modelo, lo consideraríamos, claro, absurdo. Hasta que se pruebe su culpabilidad, un hombre con un arma puede ser llamado “sospechoso,” pero reconocemos un asesinato masivo cuando lo vemos. Y, sin embargo, en uno de los persistentes triunfos lingüísticos del gobierno de Bush, incluso cuando sale a la luz la información sobre los programas de tortura, la palabra “tortura” sufrió generalme...