Pascual Serrano Una semana en Gaza me ha permitido conocer de primera mano las atrocidades cometidas por el ejército israelí sobre la población civil. De todas ellas destacan las perpetradas sobre los niños. Estas son algunas de las que pude conocer gracias al trabajo del Centro Palestino por los Derechos Humanos. Son un ejemplo de lo que sucedió entre diciembre de 2008 y enero de 2009, fechas de la operación militar israelí conocida como Plomo Fundido. En enero de 2009 a las cuatro de la tarde Amal Olaiwa, de 40 años, se encontraba en la cocina de su casa, un proyectil de artillería entra por la ventana de la habitación llega hasta la cocina, la decapita y asesina a cuatro de sus hijos de 14, 13, 9 y 7 años. El día de Reyes de 2009, a las seis menos cuarto de la madrugada, un avión lanza una bomba sobre un edificio de siete viviendas en las cuales vivía toda la familia Al-Dayah, mueren 22 miembros, incluidos doce niños, algunos de pocos meses. Solo se salvaron dos personas. ...