Como estadounidense soy... cómplice de asesinato
James Rothenberg Counterpunch La violencia causada por las armas de fuego ha acaparado gran parte del debate nacional desde la masacre de Newtown, Connecticut, que supuso una nueva sacudida. La cuestión más difícil de resolver es saber que podría hacerse para impedir o prevenir futuras tragedias. Se suele asumir implícitamente que estos sucesos espantosos son intolerables para la psique nacional; que son tan contrarios a la buena conciencia que se debe hacer, y que se hará algo al respecto.