Olga Rodríguez eldiario.es El pasado mes de diciembre una mujer recién salida de una prisión iraquí decidió contactar con diversas cadenas de televisión del país para relatarles su experiencia en cautiverio. No ahorró en detalles. Relató el maltrato, las torturas, las humillaciones. Describió cómo la golpeaban a ella y al resto de sus compañeras. Contó cómo una de las prisioneras, en avanzado estado de gestación, dio a luz a un bebé muerto a causa de las torturas sufridas. “Besábamos los zapatos de los policías para que dejaran de pegarnos”, confesó. Su testimonio impactó a mucha gente. Un grupo de mujeres de la provincia de Anbar decidió organizar manifestaciones en varias ciudades para mostrar solidaridad con las detenidas y exigir un trato digno para ellas. “Y de ese modo resurgieron las protestas que ya habían nacido en el año 2011, al calor de las revueltas en otros países árabes, pero que se habían apagado poco después”, relata Yaroub Alí, iraquí exili...