Secuestro y ejecución de Aramburu
Aramburu, las dos historias Por Fermín Chávez En la madrugada del 29 de mayo de 1970, alrededor de las 9, dos hombres jóvenes vestidos con uniformes militares –uno capitán, teniente el otro, al parecer– tocaron el timbre en el departamento del octavo piso de la calle Montevideo 1053. Los atendió y les abrió doña Sara Herrera de Aramburu, porque venían a ofrecerle seguridad (custodia) al dueño de casa, ex presidente de la República teniente general Pedro Eugenio Aramburu.