Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Miguel Ángel Scenna

Argentina-Chile: una frontera caliente (Parte II). El fantasma de la Patria Chica

Imagen
Miguel Ángel Scenna* Segunda entrega de un texto crucial, tanto para la comprensión de la geopolítica nacional del ejército roquista, como para situar en un ilustrativo período histórico, el modo en que actuó —y actúa hoy desde nuevas argumentaciones— la más perdurable de las zonceras argentinas: “el mal que nos aqueja es la extensión”.

Argentina-Chile: una frontera caliente (Parte I). La disputa por la Patagonia

Imagen
Por Miguel Ángel Scenna* Arturo Jauretche (1901-1974) fue quien sistematizó en su libro Ejército y política la tensión fundamental de la política argentina, partiendo de la oposición entre los términos Patria Grande y Patria Chica. “La política del espacio, es decir, la preocupación de las fronteras, es la condición primaria de una Política Nacional”, escribió. Así, también, en perspectiva histórica señalaba: “Mientras Brasil puso su acento en la extensión, al igual que los hombres de nuestra Patria Grande, la Patria Chica se llamó progresista y puso su acento en la profundidad haciendo predominar la idea del progreso acelerado sobre la extensión”. Un buen ejemplo es el de Faustino Sarmiento (1811-1888), paladín de la “corrección política” a pesar de su gestualidad inconforme, quien aportó su formidable pluma al progresismo de Patria Chica, en el momento en que Ejército Nacional, fundado por Julio Roca (1843-1914), se aprestaba a emprender la más importante política de fronte...

Argentina-Chile: una frontera caliente (Parte III). La Nación en armas

Imagen
Por Miguel Ángel Scenna* Tercera y última parte de la selección de textos de Scenna referidos al proceso histórico que concluyó con la incorporación de la Patagonia a la soberanía nacional. Proceso éste que combinó la astucia militar y diplomática con una concepción territorial nacionalista, integradora, modernizante y democrática. El mismo nacionalismo democrático con que se había fundado nuestro ejército y que habrá de perderse, irremediablemente, a partir de 1955. En este sentido, vale la pena recordar parte de la Orden del Día expresada por el general  Julio A. Roca  a sus tropas, el 18 de abril de 1879:  "En esta campaña no se arma vuestro brazo para herir compatriotas y hermanos extraviados por las pasiones políticas, o para esclavizar y arruinar pueblos o conquistar territorios de las naciones vecinas. Se arma para algo más grande y noble: para combatir por la seguridad y engrandecimiento de la Patria, por la vida y fortuna de millares de argenti...