Argentina invade California
Por Carlos Balmaceda publicado el 9 de febrero de 2019 Le arranca el banderín y de paso le saca el último aliento de un sablazo. Con el rabillo del ojo, alcanza a ver cómo Díaz Vélez rueda desde un barranco y es lanceado por los maturrangos. Pero entre el humo, el ruido y el odio es poco lo que se distingue en un combate, y más él, que ahora corre con el rojo pabellón ganado al enemigo como si fuera un barrabrava de Racing, ponele, que le acaba de sacar los trapos a la hinchada rival.