No pasarán: Batalla de Tucumán
Por Martín Cortés para Marcha Publicado el 26 de septiembre de 2012 Doscientos años después, sigue siendo importante recordar el rol de Manuel Belgrano como líder militar sin experiencia y su desobediencia al Triunvirato, expresión del centralismo porteño. A partir de esta batalla, las tropas españolas retrocedieron y dejaron de representar un peligro inmediato para las Provincias Unidas del Río de la Plata. Para 1812, el único gobierno revolucionario que se mantenía en pie en América era el encabezado por Buenos Aires y la necesidad de mantenerlo en pie concernía a toda la región. Parte de las tropas patriotas venían de ser derrotadas en Huaqui, a orillas del lago Titicaca en la actual Bolivia. Desde allí, las tropas que provenían de Perú perseguían al Ejército del Norte, con el objetivo de sofocar la insurgencia porteña. En agosto de 1812, Belgrano ordena se practique la política de tierra arrasada en Jujuy y hace retirarse a toda su población hacia el sur, en lo que...