Por José Pablo Feinmann para Pagina 12 publicado el 19 de enero de 2014 Acaso el icono más penetrante y permanente de la cinematografía de Hollywood sea el de Marilyn Monroe parada sobre la alcantarilla del subte y recibiendo el aire cálido que sale de ella. La pollera de Marilyn (formidablemente diseñada) vuela con una gracia irresistible, lleva a cabo un ballet propio, va de aquí para allá. Pero todo esto sería ínfimo si no fuera porque debajo de esa pollera están las piernas de Marilyn que se muestran y se ocultan según la danza de la pollera. Como si fuera poco, la generosa pollera permite una visión de la bombacha de Marilyn, que desata con brío la imaginación de los que miran la fotografía. Se trata de una foto osada, atrevida para los años cincuenta. Pertenece a una escena del film La comezón del séptimo año, uno de los primeros grandes protagónicos de Marilyn, en el que, por si fuera poco, la dirigió Billy Wilder. Antes había hecho un par de películas. Sobre todo: Al...