domingo, 30 de julio de 2017

Independencia y movilidad

Hipolito Paz*

El concepto "Tercera Posición" tuvo connotaciones referidas no sólo a una estrategia internacional, sino también a una filosofía económico-social.

Desde aquella perspectiva, nació como una resultante del mundo bipolar de la posguerra. No intentó enfrentar a "los dos grandes" sino dar respuesta, en lo externo, a través de una política de razonable independencia y movilidad, a la situación singular en que había quedado la Argentina al desplazarse el centro de poder de Gran Bretaña a los Estados Unidos. Las relaciones de este país con el nuestro habían sido tradicionalmente ásperas y se agravaron -con el pretexto de la neutralidad- durante la guerra.

Terminada ésta, los EE.UU. comenzaron su "ajuste de cuentas", uno de cuyos rubros fue la exclusión de la Argentina del Plan Marshall. Fue necesario, pues, enseñarles que la coerción no era el camino para lograr un entendimiento, sin cerrarse a un diálogo que procurara satisfacer los intereses de ambas partes. Los años posteriores habrían de probar, en términos generales, que ello era posible. Pienso que mi actuación en Washington durante casi cinco años lo demostró en forma particular.

La Argentina había afirmado antes su autonomía, en el caso español: no sólo se negó a dar cumplimiento al bloqueo y al retiro de embajadores, sino que prestó a España una ayuda económica que le resultó decisiva.

En el caso Corea mantuvo, frente a las presiones, la defensa de sus decisiones vitales (IV Reunión de Consulta, Washington. 1951).

En las Naciones Unidas sostuvo, frente a los "cuatro grandes", la necesidad de democratizar el organismo.

En el campo económico, se manejó con la política de los acuerdos bilaterales, comerciales y de pagos.

La "Tercera Posición" entrañó un mensaje de paz para las dos potencias, cuando la amenaza de una nueva guerra oscurecía el horizonte. El bloqueo de Berlín -donde el canciller Bramuglia tuvo una actuación relevante- es un ejemplo ilustrativo.

Esta doctrina prefiguró a los "países no alineados", con el mérito para Perón de haberla preservado de toda radicalización, y de haber evitado convertirla en un instrumento contra uno de los poderes hegemónicos.

*Hipólito Paz: Abogado, medalla de oro de su promoción y doctor en jurisprudencia. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto. Embajador en los EE.UU. Consejero ejecutivo del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales.

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