domingo, 4 de junio de 2017

No se olviden de Ricardo Zinn

 Raúl Dellatorre
(Pagina 12)
Publicado el 27 de juli de 2006
El presidente de Fiat Auto Argentina, Cristiano Ratazzi, criticó ayer un eventual control o acción del Estado para impedir el aumento de los precios de los cero kilómetro, asegurando que las automotrices no pueden garantizar la estabilidad de valores hasta fin de año. “En ningún lado funcionan los controles de precios, y menos en Argentina”, sostuvo para Radio Universidad de Córdoba. Y recordó el tristemente célebre Rodrigazo, el brutal plan de ajuste del gobierno de Isabel Perón en 1975 que diluyó su ya entonces escaso respaldo y le abrió el camino a la dictadura.


“Muchos le echan la culpa a (Celestino) Rodrigo por el Rodrigazo, pero la culpa fue de (José Ber) Gelbard por haber puesto controles de precios”, dijo Ratazzi recurriendo a una falacia histórica usualmente repetida por los formadores de precios. El control de precios de Gelbard, instaurado en el gobierno de Héctor J. Cámpora (mayo de 1973), eliminó la inflación y generó una fuerte transferencia de ingresos en favor de los trabajadores. Alfredo Gómez Morales, que lo sucedió (octubre de 1974), terminó con los controles pero se enfrentó con desequilibrios de todo tipo que terminaron rápidamente con su gestión.
En junio de 1975 asumió el cargo Celestino Rodrigo, y de inmediato lanzó un ajustazo que aumentó entre 50 y 180 por ciento el tipo de cambio, las tarifas de servicios públicos y el transporte, los combustibles y desató una remarcación de precios que arruinó a miles de industriales y redujo a una tercera parte el poder adquisitivo de los salarios. El segundo de Rodrigo era Ricardo Zinn, verdadero mentor del plan y luego asesor de Martínez de Hoz ya en la dictadura, posteriormente director del Banco de Italia y Río de la Plata (ligado al grupo Fiat) y presidente de Sevel, en la que aparecían vinculados la automotriz de Turín y el grupo Macri.
En agosto de 1976, 14 meses después del Rodrigazo que dinamitó el gobierno de Isabel y 5 meses después del sangriento golpe, Zinn presentaba un libro suyo (La Segunda Fundación de la República) explicando su participación en la gestión justicialista, a la que consideraba “la más nefasta de la historia”. Señalaba allí que cuando un país cae en la decadencia, la única salida posible es el aniquilamiento de un modelo para reemplazarlo por otro. Esta tarea, la de arrasar con el modelo distribucionista de los ’70, es la “patriótica” tarea que Zinn tomó a cargo al incorporarse, cual si fuera un caballo de Troya, en el gobierno justicialista. Lo logró y le abrió el camino a la llegada de la dictadura refundadora.
Según reconoció el propio Zinn, las razones para el Rodrigazo iban mucho más allá que revertir un control de precios. Curiosamente, Ratazzi ahora lo ignora, pese a que el mentor del hecho y posterior intérprete fue justamente un ex titular de la filial de su misma empresa. Pero al actual titular de Fiat la falacia le cayó como anillo al dedo para descalificar cualquier eventual acción del gobierno actual sobre la política de precios de las multinacionales.
El Gobierno, a través de su secretario de Comercio, Guillermo Moreno, intenta persuadir a las terminales para que no sigan aumentando precios, que en los primeros seis meses del año promediaron subas del 20 por ciento. Preventivamente, los directivos del sector ya se cubren. “Nada se puede garantizar” en materia de precios, dijo Ratazzi, “pueden aumentar, subir, hay mucha competencia (...). Somos muchos jugadores en el mercado, todo dependerá de las estrategias”, minimizó.

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Ricardo Zinn (1926 - 1995) fue un economista argentino, que se desempeñó comoVice Ministro de Economía de Argentina del gobierno peronista de María Estela de Perón. Como economista se lo reconoce como el autor intelectual del “ Rodrigazo 

Su acción politica

Tuvo cargos en los gobiernos de Roberto Levigston, Alejandro Lanusse y María Estela Martínez de Perón, como secretario de Coordinación del ministerio de Economía, asesor en temas financieros de los gabinetes de facto, y secretario de Programación y Coordinación Económica, respectivamente. Se considera el auto intelectual el “Rodrigazo”, en la breve gestión ministerial de Celestino Rodrigo. Zinn, el segundo de Celestino Rodrigo, llegaba desde afuera del gobierno, por sus fuertes vínculos con los grupos empresarios, particularmente el CEA (Consejo Empresario Argentino), que integraba José Martínez de Hoz y que tuvo activa participación desestabilizadora en las semanas previas al golpe del 24 de marzo. En el CEA se destacaban las presencias de Fortabat y Pérez Companc, justamente los grupos que fueron beneficiarios de contratos con el Estado en dictadura.

Su acción politica y el Rodrigazo

Celestino Rodrigo juró en su cargo el 2 de junio y 48 horas después anunció el plan de ajuste. El valor del dólar aumentaba al 100 por ciento, las tarifas de servicios públicos ajustes al 75 por ciento; los combustibles, 180 por ciento; los pasajes en colectivo y en tren, 50 al 120 por ciento. Se considera a Ricardo Zinn como el autor intelectual de estas medidas de sinceramiento brutal de la economía.Los precios de los artículos de consumo fueron remarcados de inmediato en proporción a esas subas. Los salarios, con un ajuste general del 46 por ciento, quedaron rezagados, pero se desató un nivel de conflictividad y de inflación que ya no se detendría. El objetivo declarado era controlar el déficit fiscal y el desequilibrio de la balanza de pagos. El no confesado: provocar una fabulosa transferencia de ingresos a favor de los bloques dominantes (los que pueden decidir los precios de los productos que venden) y un descalabro final del gobierno constitucional. Al menos, estos dos últimos objetivos fueron logrados. El CEA celebró el plan.

Su gestión en el Proceso de Reorganización Nacional

Durante el Proceso de Reorganización Nacional Ricardo Zinn fue asesor de José Martínez de Hoz y uno de los artífices del plan económico al interior del grupo Azcuénaga. Más tarde diseñó las vigas maestras del Plan de Entidades Financieras y de generar facilidades al Grupo Macri, uno de los más beneficiados durante el Proceso de Reorganizacion Nacional. Ricardo Zinn fue impulsor delCentro de Estudios Macroeconómicos de la Argentina  (CEMA) y la Escuela de Dirección y Negocios, IAE, hoy parte de la Universidad Austral, y asesor de dirección de la publicación política A fondo. Junto al empresario Gilberto Montagna creó la Fundación Carlos Pellegrini (¡pobre Don Carlos!), otro nucleamiento liberal-conservaduror y participó en la Fundación Piñeiro Pacheco. Una vez acabada la última dictadura militar, Zinn fue hombre de la Ucedé, tuvo fuertes relaciones con la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, FIEL, el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, CARI, y la Asociación de Bancos Argentinos, ADEBA, al tiempo que colaboró frecuentemente con La Nación. En los primeros años de la presidencia de Carlos Menem fue asesor de María Julia Alsogaray en las privatizaciones de ENTEL y SOMISA, junto con Mariano Grondona (h).

Fallecimiento

Murió en 1995, junto a José Estenssoro, de quien era asesor en la privatización de YPF, en un accidente aéreo sospechado, justamente, de su carácter accidental. Tras su muerte la Fundación Carlos Pellegrini publicó un compilado de sus escritos, titulado Ricardo Zinn: Por una ética de la responsabilidad.