viernes, 9 de junio de 2017

La noche en que Rafaela (Santa Fé) estuvo tomada en 1956

Emilio Grande (h.)

Se trata de la contrarrevolución peronista del 9 de junio de 1956, que había triunfado en nuestra ciudad, Santa Rosa y La Plata. La intentona solo duró algunas horas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, cuando se entregaron los revolucionarios. Hubo 47 detenidos en nuestra ciudad.
FOTO AHMR CONTRARREVOLUCION./ La sede del Distrito Militar N° 37 (hoy la Sociedad Española) fue tomada por los peronistas en 1956.
Durante el mes de junio de 1956 (Juan Perón había sido derrocado por la Revolución Libertadora del 16 de setiembre del año anterior) el general Juan José Valle intentó volver al poder, pero el objetivo no fue alcanzado y fue fusilado por el gobierno militar que era presidido por Pedro Aramburu.
En nuestra ciudad y otras dos ciudades del interior del país (Santa Rosa y La Plata) triunfaron las fuerzas civiles justicialistas, pero no pudieron resistir la derrota nacional y sus protagonistas terminaron en la cárcel, y estuvieron muy cerca de un daño mayor: el fusilamiento, pedido realizado por el jefe de Policía de la Provincia, capitán Riveros. También fueron fusiladas 6 personas en Lanús, 5 en José León Suárez, 2 en La Plata, 7 en Campo de Mayo y 8 en Capital Federal. 
El plan de rebelión era insurreccional y no un golpe como aparentó ser. Fue un especie de ejército popular, constituido por civiles y suboficiales, bajo la conducción de algunos oficiales. El grupo de nuestra ciudad, conducido por el ex suboficial principal Ramón Néstor Zapata, se había contactado con el suboficial Navarro, de Santa Fe.
A fines de diciembre de 1955, varios grupos de militantes peronistas de Rafaela se dispusieron a la lucha, enfrentando las prohibiciones, comenzaron a organizarse y a protagonizar las primeras acciones clandestinas. Eran leales al pacto que durante 10 años de gobierno peronista tuvieron con su líder y consideraron que había llegado el momento de dar la vida por él. "Perón vuelve" fue la consigna secreta que giró en las conciencias de todos quienes se lanzaron a la lucha en medio de un contexto desfavorable.
El ideólogo local fue el citado Zapata, que había cumplido funciones en el Distrito Militar N° 37 que funcionaba en avenida Mitre (hoy está la Sociedad Española) de nuestra ciudad.
Volviendo al 56, en Rafaela se produjeron dos hechos de sabotaje contra un galpón depósito del FF.CC. Central Argentino y contra el periódico Castellanos (su director, Francisco Pérez Torres, era jefe de los Comandos Civiles).

NOCHE DE LA TOMA

El día elegido fue el sábado 9 de junio de 1956, porque ese día los francos del personal militar facilitaría las tomas de los cuarteles. El grueso del plan consistía en el copamiento de todas las guarniciones militares del país, mediante el reclutamiento de suboficiales en actividad que tomarían los cuarteles y permitirían el ingreso de los militares retirados para asumir el mando, y luego se marcharía hacia Buenos Aires. En tanto, Perón estaba en contra de ese plan porque se había preparado sin su consentimiento.
El grupo de Rafaela se planteó la toma total de la ciudad: el Distrito Militar, la Jefatura de Policía, las dos estaciones de Ferrocarril, el Correo, Teléfonos, la Municipalidad, el Tiro Federal, Obras Sanitarias y el Hospital. La organización descansó sobre la base de 18 jefes. 
Esa noche (por el 9 de junio) más de 100 militantes peronistas estaban reunidos en la tapicería de Agenor Astesano sobre calle Moreno, mientras escuchaban LRA Radio del Estado y esperaban la proclama de la rebelión.
Primero se levantó Santa Rosa (La Pampa) y los rafaelinos (el grupo de los "alguaciles") tomaron el Distrito Militar algunos por el frente y otros por el fondo. Los restantes grupos fueron al Tiro Federal (para buscar los fusiles mauser), a la Jefatura, a la Municipalidad, al Correo, a Teléfonos y al Ferrocarril Mitre. Casi al filo de la medianoche, Rafaela estaba tomada y la revolución triunfaba sin encontrar resistencia.
Pero a las 0,32 del domingo, la Radio del Estado anunció el texto de la Ley Marcial, comenzando la debacle y la desazón. En ese momento, sólo quedaban resonando los gritos rebeldes de La Plata, Santa Rosa y Rafaela. Ante el desconcierto, en nuestra ciudad hubo unas horas sin saber qué hacer: resistir o entregarse, adoptándose la última medida. A las cinco de la mañana las autoridades recuperaron Rafaela.
Los 47 detenidos en Rafaela y trasladados a Santa Fe fueron: Néstor Alderete, Miguel Arcos, Agenor Astesano, Otelo Baldini, Pedro Bernard, Aldo Bracco, Arsenio Bravino, José Bruno, Néstor Bruno, Honorio Buttigliero, Lino Compagnucci, Rogelio Cardoni, Marcelino Castillo, Pedro Cazzola, Horacio Cinto, Luis Ercole, Omar Espíndola, Benedicto Farías, Juan González, Francisco Gómez, Romualdo Gorosito, Fermín Gudiño, Oreste Hattemer, Américo Maina, Roberto Maine, David Mazzi, Eduardo Médici, Floro Molina, Juan S. Moncada, José Morandín, Rafael Navas, Bachisio D. Nioi, Leandro Nuñez, Juan Ojeda, Edgardo Olivera, Francisco Ollero, Florentino Olmos, Luis Parra, Andrés B. Peretti, Américo Ponzetti, Roberto Ponzetti, Ulises Scaramo, Felipe Stampone, Alfonso Vaquero, Pascual Velásquez, Reynaldo Verge y Ramón N. Zapata.

Fuentes: LA OPINION, 1956; Ricciardino, César, notas sobre la contrarrevolución de junio de 1956 en LA OPINION, 5 y 12 de abril y 10 de mayo de 1998; Archivo Histórico Municipal de Rafaela; Ferrari, Jorge, "La rebelión del 9 de junio de 1956 en La Pampa. Análisis histórico a partir de fuentes documentales y testimoniales", tesis de la Maestría en Estudios Sociales y Culturales, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de La Pampa.

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