martes, 2 de mayo de 2017

La conspiración de Herzl

Resultado de imagen para Herzl
Anisa Abd el Fattah 
Los líderes sionistas ignoraron a propósito la Región Autónoma Judía de la URSS en 1948, porque el extremismo sionista en Palestina servía como avanzada a Occidente.
Antes del establecimiento de lo que hoy conocemos como Israel, se hicieron varios intentos para instaurar una tierra para el pueblo judío en otros lugares del orbe. Estos lugares eran diversos y ninguno compartía coincidencias reales en cuanto a geografía, clima, historia, etc. Ninguno se estableció en tierras estériles, no habitadas por poblaciones originarias y ninguno jamás ha hecho esa afirmación, excepto Israel.

Entre los muchos lugares propuestos para fundar una tierra de judíos se encuentran Australia, Albania, Estados Unidos (Alaska y Nueva York), y Prusia Oriental. Otros planes incluían el plan Andinia para asentar a los judíos en Argentina, el plan británico de Uganda, para asentarlos en Uganda. Había otros planes como el de Fugu para establecerlos en Japón, el plan Madagascar para utilizar la isla de Madagascar, y el plan británico de Guiana para establecerlos en la actual Guyana. Entre otros de los lugares considerados para el asentamiento de judíos se encontraba Vietnam.

Lo que parece ser el intento más exitoso para establecer a los judíos en una tierra para sí mismos, se ubica a unos 8.000 kilómetros al este de Moscú, cerca de la frontera chino-rusa, en un pueblo llamado Birobidzan. Este pueblo es la capital de la Región Autónoma Judía (RAJ), establecida por José Stalin en el año 1928 como la primera patria oficial judía. La autora Kate Goldberg, que escribe para la BBC en línea, en un artículo titulado, La olvidada tierra rusa de los judíos, escribió: “Los primeros colonos llegaron a la región en 1928, dos décadas antes de que se creara Israel”. Según explica, el motivo para el reasentamiento judío fue “construir una nueva ciudad y establecer una tierra nacional para la comunidad judía soviética con el yiddish como lengua oficial.”

En la actualidad, unos 6.000 judíos continúan viviendo en RAJ. Se dice que unos 40.000 han emigrado de ahí entre 1928 y 1989, cuando muchos comenzaron a partir hacia Israel, luego del colapso de la Unión Soviética. En la página Web de las oficinas administrativas de la Región Autónoma Judía, encontramos lo siguiente:

El principal ideólogo y organizador de la formación de una Región Autónoma Judía fue P.G. Smidovich -líder del Comité para asentamientos de trabajadores judíos (KOMZET), creado en 1924 en el Presídium de las Nacionalidades Soviéticas de la URSS. Se le encargó la búsqueda de lugares de residencia compacta de los judíos, así como la adaptación de su pueblo a las labores agrícolas.

El 28 de marzo, la decisión del Comité Ejecutivo Central de la URSS aprobó el decreto de “fijar una tierra libre para el KOMZET cerca del río Amur en el lejano oriente para el establecimiento de los trabajadores judíos, incluyendo el área del distrito Birsko-Bidzhanskiy.”

En mayo de 1928, llegaron a la estación de ferrocarriles de Tikhonkaya los primeros colonos judíos procedentes de varias ciudades, villas y lugares de Ucrania, Bielorrusia y de zonas centrales de Rusia. Al mismo tiempo, los recursos financieros y el equipamiento técnico necesarios para su disposición fueron designados por el Estado.

Las perspectivas de renacimiento de un estado judío tuvieron respuesta desde el exterior, en primer lugar de todos los judíos en Estados Unidos y Canadá. Se creó IKOR, una organización especial en la prestación de asistencia a la disposición de tierra judía en la URSS. Esta proveía a los colonos ayudas gratuitas de varios equipos, ingenierías, material agrícola, de construcción y medicinas. El 20 de agosto de 1930, el Comité Ejecutivo Central de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, RSFSR, aceptó la decisión de la “Formación de la Región Nacional de Birobidzhan en la Estructura del Territorio del Lejano Oriente.”

El 7 de mayo de 1934, el Presídium del Comité Ejecutivo Central aceptó la decisión de transformar el distrito nacional de Biro-Bidzhanskiy en la Región Autónoma Judía dentro de la estructura de la Federación Rusa. Desde un punto de vista administrativo entraba en el territorio del Lejano Oriente. En 1938, a causa de la división del territorio del Lejano Oriente en los territorios de Primorye y Khabarovsk, RAJ pasó a formar parte del territorio de Khabarovsk. En 1991, tras la aceptación de la Declaración por el Soviet Supremo de la RSFSR sobre el estatus legal estatal de la Región Autónoma Judía, pasó a plena disposición de la Federación Rusa.”

A primera vista, podría parecer que estos hechos no son otra cosa que una banalidad histórica. Pero, cuando pensamos en ellos, nos damos cuenta que es mucho más que eso. Es una prueba de que Theodore Herzl y otros sionistas mentían cuando a finales de 1948 insistían en que los judíos necesitaban una patria en Palestina, donde podrían estar a salvo del antisemitismo europeo. Estos hechos demuestran que, varios años antes en 1928, ya se había establecido una patria para judíos en Rusia. Se había creado y estaba llamando la atención de judíos de toda Europa y otras partes del mundo.

Según el sitio oficial de la RAJ, los colonos judíos recibieron tierras, equipos agrícolas y dinero donados por las diversas organizaciones judías y algunos países simpatizantes. Por esta razón, nos vemos en la necesidad de preguntarnos, ¿por qué se necesitaba una tierra judía extra y por qué en Palestina? ¿Por qué los judíos que fueron evacuados de Alemania y otras partes de Europa tras el holocausto, no se estaban desplazando a su patria judía en Rusia, una patria que por ese entonces estaba ya bien establecida y en paz, con los nuevos colonos viviendo tranquilamente entre los locales de la región?

La respuesta es obvia. La patria judía en Rusia no era sionista, era judía. Había sido establecida en colaboración con los líderes del movimiento Chabad e incluía en su etapa inicial una aceptación total de las necesidades religiosas de los nuevos colonos, incluyendo la transformación de las estructuras ya establecidas en sinagogas. Era una experiencia y un método de asentamiento drásticamente diferentes al que hemos aprendido sobre la colonización sionista de Palestina, más específico, el hecho de que los sionistas que estaban monitoreando la ocupación y los asentamiento de Palestina no querían tener nada que ver con la religión judía y poco con los judíos.

Lo que aparentemente querían era la tierra Palestina, al menos para comenzar. Con el fin de convencer a los poderes occidentales de que deberían garantizar los derechos para establecerse en Palestina, bajo el pretexto de crear una tierra judía, Herzl tuvo la idea de valerse del sufrimiento de los judíos y del antisemitismo, lo que llamó la chispa necesaria para poner en marcha este proyecto. En su tratado sobre el estado judío, con este mismo título, escribió:

“Todo depende de nuestra fuerza propulsora. Y, ¿cuál es esa fuerza? La miseria de los judíos. ¿Nos atreveríamos a negar su existencia? Tenemos que discutirlo a cabalidad en el capítulo sobre las causas del antisemitismo. Todos conocen el fenómeno del poder del vapor, generado por el agua en ebullición, que puede levantar la tapa de la tetera. Este fenómeno de la tetera son los intentos del sionismo y las asociaciones a fin para chequear el antisemitismo. Creo que este poder, si se emplea de la forma correcta, tiene la suficiente fuerza para propulsar un motor grande y transportar pasajeros y mercancías: motor cuya forma es la que los hombres elijan darle.”

Aquí, Herzl sugería que los sionistas tenían que explotar los sufrimientos judíos para crear un caso convincente para el establecimiento de una colonia judía en Palestina. Decía que el argumento debía estar enfocado en el sufrimiento de los judíos y culpar por ello al antisemitismo. Si se juntan el sufrimiento y el antisemitismo, lo que obtenemos es la culpa de Europa que proporciona no sólo la impunidad garantizada a Israel, sino también el permiso para asesinar palestinos y a cualquiera que represente una seria amenaza para el proyecto sionista en Palestina. Entonces, ¿exactamente qué es el proyecto? Si la propuesta de Herzl no era en realidad para proporcionar una tierra y un cielo seguro para los judíos, como denominación religiosa, ¿qué pretendía? Si echamos un nuevo vistazo a las palabras de Herzl, parecería que estaba buscando una base de cooperación desde la cual una colonia de militantes sionistas terroristas sería equipada con armas suministradas por patrocinadores occidentales.

En agradecimiento, estos extremistas servirían a la Corona Británica y otras potencias occidentales como avanzada. Ésta funcionaría además como plataforma de lanzamiento de guerras y revoluciones en la región que podrían acabar en el dominio sionista del mundo musulmán. Herzl decía en su tratado El estado judío, que él convencería a las potencias de Occidente de que los sionistas podrían lograr en Palestina lo que las Cruzadas no pudieron. ¿Qué sería eso? Conquistar y dominar Jerusalén (Al-Quds) y desde ahí someter a todo el mundo musulmán. Es muy posible que el gran tratado fáustico acordado entre Herzl y la Corona Británica, y que diera como resultado la impopular Declaración de Balfour, fuera quizás un acuerdo para permitir a los sionistas establecerse en Palestina con ese propósito. Los sionistas no estaban interesados en los judíos religiosos, a quienes Herzl despreciaba en realidad. Sólo se valía de ellos por su religión y su experiencia para lograr sus propias metas. Si el objetivo de la Corona Británica era utilizar a los sionistas para establecer una avanzada militar en Palestina que ayudara en sus continuos intentos de conquistar Jerusalén (Al-Quds) y erradicar el Islam, ¿cuáles eran los objetivos de Herzl? Él los definió de forma muy sencilla cuando escribió:

La infiltración de judíos inmigrantes, atraídos por una tierra de aparente seguridad, y el ascenso de judíos nativos en la escala social, combinan poderosamente para provocar una revolución. No hay nada más claro que esta conclusión racional.”

¿Podría ser que Herzl imaginara que una vez que los sionistas hubieran conquistado Palestina, se expandirían por el mundo musulmán mediante una serie de revoluciones? ¿Es posible que Herzl sintiera que el antisemitismo bastaría para permitir que los sionistas entraran en Palestina, pero que se necesitarían revoluciones para que el sionismo se expandiera y dominara el mundo musulmán y se creara la Eretz de Israel (Tierra de Israel)? ¿Esto explica lo que vemos hoy en Siria y la insistencia del Reino Unidos y Francia de que la OTAN y las potencias occidentales ayuden a Israel en sus intentos por cambiar el régimen y expandirse hacia Siria? ¿Acaso el plan de Herzl explica lo que pasó en Libia y por qué Gaddafi fue primeramente apartado del poder y luego aparentemente asesinado?

No hay dudas de que estas ideas serán descartadas como simple teoría de la conspiración. No obstante, podemos asegurar que ninguna otra teoría encaja de manera tan perfecta, con los sucesos en Palestina desde 1948, incluyendo la guerra de 1967 que condujo a los titulares actuales. Además, hasta la fecha, no se ha ofrecido otra razón al mundo que explique la tolerancia occidental con la anarquía de Israel y el genocidio que está llevando a cabo en Palestina, junto a sus esfuerzos por desestabilizar la región y expandirse hacia otras partes del mundo musulmán.