lunes, 29 de mayo de 2017

El Grupo Bilderberg y el nacimiento del neoliberalismo

Andrew Gavin Marshall 
Del Centre for Research on Globalization
 
Para comprender la crisis económica global, debemos comprender las causas globales de la crisis económica.

Primero debemos determinar cómo hemos llegado a la crisis inicial, a partir de allí, podemos evaluar críticamente cómo los gobiernos respondieron al estallido de la crisis, y por lo tanto, poder determinar dónde estamos parados, y hacia dónde somos llevados.
 
África y gran parte del mundo en desarrollo fue liberado de las restricciones socio-político-económicas de los imperios europeos durante las décadas de 1950 y 1960.
 
Los africanos comenzaron a tratar de administrar sus naciones con sus propias manos.
 
Al término de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos era la mayor potencia mundial.
 
Comandó a las Naciones Unidas, el Banco Mundial y al FMI, así como también estableció la alianza militar de la OTAN.
 
El dólar estadounidense reinaba supremo, y su valor estaba atado al oro.
 
En 1954, las elites de Europa Occidental trabajaron juntas para formar un think tank internacional conocido Grupo Bilderberg, que trató de vincular las políticas económicas de Europa Occidental y América del Norte.
 
Cada año, aproximadamente 130 de las personas más poderosas dentro del mundo académico, comunicacional, militar, industrial, bancario y político se reúnen para debatir y discutir cuestiones clave relacionadas con la expansión de la hegemonía occidental sobre el mundo y nuevas concepciones del orden mundial.
 
Además, se comprometieron, como una de sus agendas clave, a la formación de la Unión Europea y la unidad monetaria del euro.
 
En 1971, Nixon eliminó la vinculación del dólar con el oro, lo que significó que el dólar ya no tenía un tipo de cambio fijo, sino que cambiaría de acuerdo a los caprichos y decisiones de la Reserva Federal (el Banco Central de Estados Unidos).
 
Una persona clave responsable de esta decisión fue el tercer funcionario más alto del Departamento del Tesoro estadounidense en ese momento, Paul Volcker.
 
Volcker comenzó como un economista del equipo del Banco de la Reserva Federal de Nueva York a principios de los 50. Después de cinco años allí, "David Rockefeller del Chase Bank lo atrajo y se lo llevó." [3]
 
Así, en 1957, Volcker se puso a trabajar en el Chase, donde Rockefeller "lo contrató como su asistente especial en una comisión del Congreso sobre dinero y crédito en Estados Unidos y para ayudarlo, más tarde, en una comisión asesora para el Departamento del Tesoro."[4]
 
A principios de los 60, Volcker se fue a trabajar al Departamento del Tesoro, y volvió al Chase en 1965 "para ayudar a Rockefeller, esta vez como vicepresidente en las tratativas de negocios internacionales."
 
Con la llegada de Nixon a la Casa Blanca, Volcker consiguió el tercer puesto de trabajo más importante en el Departamento del Tesoro.
 
Esto lo puso en el centro de la toma de decisiones tras la disolución del acuerdo de Bretton Woods cuando se abandona la vinculación del dólar con el oro en 1971.
 
En 1973, David Rockefeller, el entonces presidente del Chase Manhattan Bank y el Council on Foreign Relations, creó la Comisión Trilateral, que trató de ampliar el Grupo Bilderberg.
 
Se trataba de un think tank internacional, que incluiría a las elites de Europa Occidental, América del Norte, y Japón, para alinearse en un una colaboración político-económica "trilateral" entre estas regiones. Fue para promover los intereses y la hegemonía de un orden mundial controlado por Occidente.
 
Ese mismo año, el plato de Petri del experimento neoliberal se desarrolló en Chile.
 
Cuando un gobierno de izquierda llegó al poder en Chile, amenazó los intereses económicos no sólo de los bancos de David Rockefeller, sino que también de una serie de corporaciones norteamericanas.
 
David Rockefeller organizó encuentros con Henry Kissinger, el Asesor de Seguridad Nacional de Nixon, y una serie de importantes industrialistas corporativos.
 
Kissinger, a su vez, organizó encuentros entre estos individuos, el jefe de la CIA y el propio Nixon. Al poco tiempo, la CIA había comenzado una operación para derrocar al gobierno de Chile.
 
El 11 de septiembre de 1973, un general chileno, con la ayuda de la CIA, derrocó al gobierno e instaló una dictadura militar que asesinó a miles.
 
Al día siguiente del golpe de Estado, un plan para la reestructuración económica de Chile estaba en el escritorio del presidente.
 
Los asesores económicos de la Universidad de Chicago, donde afloraron las ideas de Milton Friedman, diseñaron la reestructuración de Chile bajo los principios neoliberales.
 
Así, bajo violencia, nació el neoliberalismo.
 
En 1973, una crisis global del petróleo golpeó al mundo.
 
Esta fue resultado de la Guerra de Yom Kippur, que se desarrolló en el Medio Oriente en 1973.
 
Sin embargo, de forma más discreta, se ocultaba una estratagema estadounidense.
 
Justo cuando Estados Unidos terminó el vínculo del dólar al oro, el Departamento de Estado había comenzado en silencio a presionar a Arabia Saudita y otros países de la OPEP para elevar el precio del petróleo.
 
En la reunión Bilderberg de 1973, que tuvo lugar seis meses antes de las subidas en los precios del petróleo, se discutió un incremento del 400% en el precio del petróleo.
 
El debate se centró en qué hacer con la gran afluencia de lo que llegarían a ser conocidos como "petrodólares", los ingresos del petróleo de los países de la OPEP.
 
Henry Kissinger trabajó entre bastidores durante 1973 para garantizar que una guerra tuviera lugar en Medio Oriente, la que comenzó en octubre.
 
Entonces, las naciones de la OPEP elevaron drásticamente el precio del petróleo.
 
Muchas naciones de industrialización incipiente del mundo en desarrollo, libres de los grilletes del imperialismo político y económico abierto, repentinamente enfrentaron un problema: el petróleo es la sangre vital de una sociedad industrial y es imprescindible en el proceso de desarrollo e industrialización.
 
Si querían continuar el desarrollo y la industrialización, era necesario tener el dinero para darse el lujo de hacerlo.
 
Al mismo tiempo, las naciones productoras de petróleo del mundo, estaban inundadas de petrodólares, por lo que tenían excedentes récord.
 
Sin embargo, para obtener un beneficio, el dinero tendría que ser invertido.
 
Aquí es donde el sistema bancario occidental entró a la escena. Con la pérdida del vínculo del dólar al oro, la moneda estadounidense podía fluir por todo el mundo a un ritmo más rápido.
 
El precio del petróleo estaba vinculado al precio del dólar estadounidense, y para que el petróleo se comercializara en dólares, los países de la OPEP tenían que invertir el dinero del petróleo en bancos occidentales, que a su vez, "reciclaban" ese dinero por préstamos de dinero a las naciones del mundo desarrollado que necesitaban financiar su industrialización.
 
Parecía una situación beneficiosa para todos: las naciones del petróleo hacían dinero, lo invertían en Occidente, que se lo prestaba al Sur, para poder desarrollar y construir sociedades "occidentales".
 
Sin embargo, las cosas nunca terminan como en los cuentos de hadas, sobre todo cuando se ven amenazados los que están en el poder.
 
Un país industrializado y desarrollado del 'Sur Global' (América Latina, África y partes de Asia) no sería beneficioso para las élites del establishment occidental.
 
Si querían mantener su hegemonía sobre el mundo, tenían que evitar el surgimiento de posibles rivales, especialmente en regiones tan ricas en recursos naturales y suministros mundiales de energía.
 
Fue en este momento que los Estados Unidos inició conversaciones con China.
 
La "apertura" de China tenía que ser un proyecto occidental de expansión del capital occidental en China.
 
A China se le permitirá crecer solo hasta donde Occidente se lo permitiera.
 
La elite china fue feliz de verse obligada con la perspectiva de su propio crecimiento a nivel político y económico. India y Brasil también siguieron el ejemplo, pero en menor grado que China.
 
China e India fueron incluidas dentro del marco de la cooperación trilateral, y con el tiempo, tanto China como la India tendrían funcionarios asistiendo a las reuniones de la Comisión Trilateral.
 
Así que el dinero fluía por todo el mundo, fundamentalmente dólares estadounidenses.
 
Los bancos centrales extranjeros que compraban Bonos del Tesoro (deuda) estadounidense como una inversión, también demostraban la fe en la fuerza del dólar y la economía estadounidense.
 
La hegemonía del dólar estadounidense alcanzó al mundo entero