lunes, 17 de abril de 2017

Brasil: La masacre de Eldorado dos Carajás: relatos y resistencia de un pueblo

Resultado de imagen para massacre de Eldorado do CarajásVivian Fernandes
(18 de abril de 2012)
El día 17 de abril de 1996, 19 trabajadores sin tierra fueron asesinados en una operación militar. La “Masacre de Eldorado dos Carajás” completa 16 años en 2012 sin la punición de los responsables.

Aproximándose al local conocido como la “curva de la S”, en la carretera PA-150, cerca a la ciudad de Eldorado dos Carajás, en el estado de Pará, región norte brasileña, es posible observar neumáticos y banderas rojas, señalando que allí se desarrolla una actividad. En este lugar, el día 17 de abril de 1996, 19 trabajadores sin tierra fueron ejecutados en una operación de la Policía Militar mientras protestaban en la carretera. Este año, jóvenes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en Pará recuerdan la fecha con el Campamento Pedagógico de la Juventud.

La “Masacre de Eldorado dos Carajás” completa 16 años en 2012 sin la punición de los responsables, sumando conquistas de trabajadores en la región y promoviendo la educación de la juventud sin tierra que aprende con sus luchadores y mártires la importancia de la lucha popular. El campamento de jóvenes se realiza todos los años desde 2006, según comenta la integrante de la dirección del MST en Pará, Maria Raimunda César.

“Desde la Masacre de Eldorado dos Carajás desarrollamos [todos los años] un acto en la ‘curva de la S’. Es un momento de denuncia, de movilización nacional e internacional contra la impunidad en el campo. Con eso, fuimos sintiendo como podríamos transformar esa situación a partir de un imaginario de lucha, de una continuidad de esa lucha. Que no fuera un lugar para recordar la tristeza, sino que trajera a la luz una perspectiva de continuidad.”

Según Maria Raimunda, el objetivo del campamento es recordar y denunciar la violencia contra los campesinos, pero también para la formación política y para nutrir los sueños y anhelos de la juventud. Ella cuenta que, en estos días, los jóvenes sin tierra de Pará yerguen sus propias chabolas con lona, se organizan para las tareas y actividades, además de promocionar acciones de denuncia en el local.

Todos los días, alrededor de las 17 horas, ellos bloquean los dos sentidos de la carretera por 19 minutos y desarrollan una protesta cultural en memoria de aquéllos que allí fueron muertos. La actividad forma parte de la Jornada Nacional de Luchas por la Reforma Agraria, conocida como Abril Rojo.

Juventud sin tierra

Uno de los organizadores del Campamento es el joven dirigente del MST en Pará, Cleiton Conceição Almeida. Hijo de asentados del Asentamiento Palmares, ubicado en la ciudad de Paraupebas, él dice que muchos niños que vivieron en la época de la masacre son hoy jóvenes y que la intención de ese encuentro es contribuir para la organización de esa nueva generación sin tierra, además de rememorar la historia de la región.

Resultado de imagen para massacre de Eldorado do Carajás“Y también mantener viva la memoria de la lucha. Y, de alguna manera, evocar a los compañeros que fueron muertos en esa lucha, que derramaron la sangre para que hoy las personas tengan una vivienda de calidad, una tierra para poder trabajar y de ahí obtener su sustento.”

Los asuntos que los jóvenes discuten en el encuentro son diferentes de los que se tratan en la escuela. Entre ellos se halla la producción de alimentos saludables combatiendo el uso de agrotóxicos y favoreciendo la agroecología.

Simbologías

Dos fuertes símbolos de las luchas y conquistas en el local son el monumento en memoria de los mártires y, también, el Asentamiento 17 de abril. En el lugar donde ocurrió la masacre, 19 troncos de castaño quemados, que si se miran desde arriba componen la bandera de Brasil, fueron erguidos en 1999 homenajeado a los que allí lucharon, como explica Raimunda.

“Cada castaño representa a un compañero caido en la lucha, pero también representa la naturaleza, que está siendo quemada cada día por las grandes empresas, por el latifundio. Inclusive para nosotros que vivimos en esa región, que estamos acá, siempre es muy fuerte cruzar el monumento de los castaños, porque es el contacto directo con esa realidad, esa materialidad de la lucha por la tierra en la región.”

El Asentamiento 17 de abril, en Eldorado dos Carajás, es resultado de la lucha de esos campesinos. El asentado y presidente de la asociación del local, Ildimar Rodrigues, cuenta que allí existen 690 casas, estructuras deportivas, eléctricas, plantaciones de los agricultores y demás espacios para actividades.

Uno de los motivos de orgullo del lugar es la escuela, construida en 2010 que atiende casi a 1,1 mil alumnos y posee clases hasta el último año de la enseñanza secundaria. Grande, bien administrada y equipada, la escuela recibe niños y adolescentes del asentamiento 17 de abril y de asentamientos vecinos. Su nombre, “Oziel Alves Pareira”, es un homenaje al joven de 17 años que fue muerto en la masacre, como expone Rodrigues dentro de un campo deportivo descubierto donde será construida una plaza para la comunidad.

Resultado de imagen para massacre de Eldorado do Carajás“Nuestra escuela se llama Oziel Alves Pereira, él fue uno de los militantes que murió en el día de la masacre. Nosotros estamos destinando ese local para la construcción de una plaza y su nombre será Mártires de Abril. Un proyecto de ley fue encaminado a la Cámara Municipal para nombrar las 19 calles del área con los 19 nombres de las personas que cayeron en la “curva de la S”. Los nombres de las calles en memoria de cada uno que murió en la masacre de Eldorado.”

La principal producción del Asentamiento 17 de abril es de ganado lechero, además de las otras actividades agrícolas desarrolladas por los habitantes.

Memorias de la ciudad

En la ciudad de Eldorado dos Carajás, muchos de los habitantes actuales vivían allá cuando tuvo lugar la masacre. Entre ellos se encuentra la propietaria de una pensión, Dueña Dercí, que vino del estado de Goiás y optó por construir su vida en el estado de Pará. Ella cuenta que jamás pensó en abandonar Eldorado dos Carajás, excepto en un único momento: el día 17 de abril de 1996. Además de marcada en la memoria de los que allí viven y pasan, ésta también es la fecha en que se conmemora la Día Internacional de la Lucha por la Tierra.