jueves, 9 de marzo de 2017

9 de marzo de 1952: Peron inaugura el Autodromo de la Ciudad de Buenos Aires

Daniel Chiarenza

El domingo 9 de marzo de 1952 fue inaugurado el Autódromo Municipal 17 de Octubre de la ciudad de Buenos Aires.

Autódromo Municipal de la ciudad de Buenos Aires, actualmente denominado Oscar y Juan Gálvez, pero que nació a la vida deportiva con el nombre 17 de Octubre dado que fue construido durante el primer gobierno del presidente Perón.



Habían transcurrido más de tres años desde aquel 15 de diciembre de 1948, día en el cual había concluído la etapa Lima-Buenos Aires del Gran Premio de América del Sud, cuando el presidente de la Nación, Juan Domingo Perón escuchó de boca de los corredores, acompañantes y mecánicos, el deseo de todos los volantes argentinos de contar con un autódromo en nuestro país.


Las competencias internacionales que se desarrollaban en Argentina y las grandes actuaciones que llevaban a cabo nuestros pilotos, hacían indispensable la construcción de un circuito que contara con la jerarquía que se merecía el automovilismo argentino.

-En ese sentido, estamos esperando la terminación del aeropuerto de Ezeiza. Es probable que podamos hacer un circuito general y dos circuitos reducidos o pequeños ahí mismo. Ya hemos conversado con los muchachos que han ido a Europa a estudiar este asunto. Quién sabe si a fines de 1949 o 1950, no podamos ofrecerles instalaciones allí, para hacer un gran circuito para las carreras que ahora realizamos en el bosque de Palermo, porque no tenemos dónde correr", expresó Perón.

A partir de ese momento, el sueño -como la obra- comenzó a crecer.

Cierta documentación da cuenta que desde el momento en que Francisco Pancho Borgonovo insistió ante el presidente de la Nación en que no se podía correr más en Palermo, hasta que el escenario fue inaugurado, transcurrieron apenas unos catorce meses.

La obra insumió una inversión de 9.769.245,22 pesos.

Fue construido en una superficie que abarcó ciento treinta hectáreas en el extremo sudoeste de la ciudad.

A la inauguración asistieron ciento veinte mil personas.

Así fue la Argentina que gobernó Perón.

Aparte de haber alcanzado metas productivas como las que recién ahora se están alcanzando, todos los días era una fiesta para entretenimiento sano, actividades lúdicas, deportivas que luego no tuvieron parangón.

Por eso es que no nos cansaremos de afirmar que los días más felices fueron, son y serán peronistas, mal que les pese a los que ponen palos en la rueda para que no se pueda avanzar.

Y si quiere ese rejunte de infames inútiles llamado desdorosamenteoposición que se preparen -y si desean tomarlo como amenaza, tomenló nomás: -Cuando los pueblos agotan su paciencia suelen hacer tronar el escarmiento.

Fuente: Nac&Pop