martes, 3 de enero de 2017

Luis Carlos Prestes

Luis Carlos Prestes, el Caballero de la Esperanza
Ricardo Arenales

Se formó en el ejército brasileño, como ingeniero, llamó a un sector de sus tropas a alzarse contra la dictadura y la injusticia, perdió a su primera esposa en un campo de concentración nazi y bebió en las fuentes del marxismo, que lo convirtieron en un patriota a toda prueba e histórico dirigente comunista del Brasil
Luis Carlos Prestes
Luis Carlos Prestes
La vida de Luis Carlos Prestes, el famoso revolucionario brasileño, seduce, conmueve, por lo dramática, por lo aleccionadora, por la vitalidad que aún hoy mantiene. No en vano, con criterio biográfico, se hicieron varias películas, una serie de televisión, y el célebre escritor Jorge Amado le dedicó uno de sus más bellos libros, “El Caballero de la Esperanza”, como finalmente se le reconoce.
Prestes nació en Porto Alegre, el 3 de enero de 1898, en el seno de una familia acomodada, y falleció en Río de Janeiro, el 7 de marzo de 1990. 
Fue un destacado militar. Estudió ingeniería en la Escuela Militar de Realengo, en Río de Janeiro. Se desempeñó como ingeniero ferroviario en su condición de teniente. Tenía una promisoria vida por delante en las filas oficiales.
Pero en su país se cometían muchas injusticias. En el marco de la ‘guerra fría’ se entronizaron largos períodos de dictadura, y los obreros sufrían persecuciones, los campesinos penurias y hambre. La exclusión social reinaba, de la mano de la corrupción de los altos mandos de la cúpula militar y de sus aliados burgueses.
Esto conmovió el corazón de Prestes, que venía desarrollando una especial sensibilidad frente a los sufrimientos de su pueblo. En 1924, siendo capitán del Ejército lideró en Santo Ángelo, una provincia de Río Grande do Sul, un alzamiento contra la jerarquía castrense.

En la guerrilla

Se unió a otros sublevados paulistas e integró la histórica Columna Prestes, a la que se unieron soldados, mujeres, campesinos, intelectuales, en una inédita lucha guerrillera que con una fuerza de casi tres mil combatientes, recorrió 13 estados brasileños, en una marcha de 25 mil kilómetros, a lo largo de dos años y medio.
Al cabo de su campaña liberadora, que no pudo ser derrotada militarmente por la tiranía, su capitán y líder comprendió que no estaba sin embargo cercano el triunfo libertario. Por eso se asiló con sus compañeros en Bolivia, más tarde viajó a Argentina, donde estudió marxismo con Rodolfo Ghioldi, entonces destacado dirigente de la Internacional Comunista, y más tarde viajó a la Unión Soviética.
En Moscú, Prestes entabló amistad con Stalin, quien lo orientó a que se afiliara al Partido Comunista de Brasil, se vinculara a las tareas de la Internacional Comunista y viajara de nuevo a su patria, en compañía de una destacada dirigente alemana, Olga Benario, de la cual se enamoró y fue su esposa y compañera de luchas.

Militar consecuente

Ingresó clandestino a su patria, organizó las fuerzas rebeldes contra la dictadura de Getulio Vargas y cayó en prisión, luego de arduos seguimientos de la inteligencia militar. Condenado a nueve años de cárcel, fue separado de su mujer, que con seis meses de embarazo fue deportada a Alemania, donde fue puesta en prisión y falleció en una cámara de gas en los centros de tortura nazis.
Su hija sobreviviente fue rescatada de los campos de concentración, gracias a una ardua campaña internacional de solidaridad, liderada por la madre y una hermana de Prestes. Caída la dictadura, Luis Carlos fue amnistiado, se hizo senador y más tarde secretario general del Partido Comunista, cargo que desempeñó a lo largo de 40 años.
En segundas nupcias, Prestes tuvo ocho hijos, que por los avatares de la lucha clandestina, sólo supieron quién era su padre muchos años después. Lo heroico de su trabajo político, intelectual, militar, hicieron que en su época lo llamaran ‘El Caballero de la Esperanza’. Su legado es ejemplo de patriotismo, de sacrificio, desprendimiento por la causa de los humildes. Y muestra ante todo, que los militares pueden hacer causa común con los hijos de su pueblo y rebelarse contra la tiranía. Un ejemplo que siguieron otros militares en América Latina años después. En contraste con la actitud pusilánime de quienes se colocaron al servicios de las dictaduras y la opresión, nacionales y extranjeras.
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Brasil: Los 90 años de la Columna Prestes. Entrevista con Anita Leocádia Prestes
Heron Barroso y Pedro A. Gutman 
Publicado el 28 de julio de 2014
La profesora e historiadora Anita Leocádia Prestes, hija de los revolucionarios Luiz Carlos Prestes y Olga Benário, recibió en su domicilio en Río de Janeiro A Verdade para una entrevista sobre el 90º aniversario de la Columna Prestes, uno de los movimientos políticos más importantes de la historia del Brasil del siglo XX*

Doctora en historia social de la Universidad Federal Flumninense (UFM), profesora del Programa Superior en Historia Comparada de la UFRJ (Universidad Federal de Río de Janeiro) y Presidenta del Instituto Luiz Carlos Prestes, Anita es una especialista de la experiencia  de la Columna Prestes. En la entrevista, explica las ideas defendidas por los rebeldes y su relación con los pobres del interior del país, denuncia los intentos de falsificación de la experiencia y defiende el legado delCaballero de la Esperanza y de sus compañeros.

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A Verdade: Este año, la Columna Prestes cumple 90 años. ¿Cuál es el significado de este movimiento en la historia de Brasil?

Anita Leocádia Prestes: La Columna Prestes es el único movimiento de resistencia al poder establecido que no pudo ser derrotado en Brasil. Hubo muchas luchas en la historia del país, tentativas de revolución, pero todas fueron aplastadas. La formación histórica brasileña se desarrolló de tal manera que los 400 años de esclavitud y de grandes terratenientes volvieron nuestras clases dominantes muy poderosas y suficientemente fuertes para derrotar a todos los movimientos populares que se atrevieron a desafiarlos.
La Columna Prestes fue precisamente el primer movimiento que las clases dominantes no lograron vencer. ¿Y por qué esto fue posible? Se trataba de una tropa relativamente pequeña, que tenía sólo 1.500 hombres desarmados (las pocas armas que tenían eran aquellas que habían podido quitarle al enemigo) sin logística militar que se opusiera al ejército brasileño, a toda la policía militar que el gobierno había movilizado, así como a los matones de los coroneles del Nordeste, que le costaron mucho dinero al gobierno. De hecho, fueron estos matones, los jacunços que dieron más trabajo a la columna, porque tenían la experiencia de combatir a caballo, de esconderse en el bosque, cosas que las tropas oficiales del ejército no estaban acostumbradas a hacer (1).
Esta fue la táctica de la guerra de movimiento - que era una gran novedad en Brasil y, en cierto sentido, en el mundo - que permitió a la Columna eludir a las tropas pro-gubernamentales, derrotar a 18 generales y nunca ser vencida. No podemos explicar este éxito solamente por la voluntad de lucha de los combatientes. La gente se imagina que la Columna Prestes se componía de  lugartenientes, pero en realidad sólo había 12 oficiales. El resto eran soldados, sargentos, cabos y muchos civiles – trabajadores, en su mayoría del campo. También había 50 mujeres.
Estas personas han luchado con rabia, heroísmo, sin recibir nada a cambio. Sin armas, sin comida, comiendo lo que encontraban en el camino, a través de desiertos, pantanos, afrontando las mayores dificultades, siempre bajo el fuego del enemigo. Hubo 53 batallas, en la que el gobierno nunca salió victorioso; al contrario, varias veces sus tropas huyeron debido a las tácticas de la guerra de movimiento y la voluntad para luchar de esos combatientes.

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En su libro La Columna Prestes usted afirma que la Columna era un ejército diferente, con características populares. Este fue sin duda uno de los motivos por el que nunca fue vencida…
¡Exactamente! La columna no era un ejército elitista. Los comandantes llevaban la misma vida que los soldados e hicieron más sacrificios. Cuando no había suficientes caballos, los que quedaban era para los soldados y el comandante iba a pie. Cuando no había comida, la comida era para los soldados y no sólo para el comandante. Ese era el lema: el soldado de la Columna sabía que nunca sería abandonado. Cuando había un herido o un enfermo, lo montaban en un caballo, y cuando no había caballo era llevado por sus compañeros. Esta voluntad de lucha tuvo mucho que ver con la confianza en el liderazgo y el hecho de creer en el ideal, aunque este ideal era algo bastante difuso para ellos.
Los combatientes de la Columna creían que ellos tenían que vencer (al presidente) Artur Bernardes, que para ellos, representaba todos los males. Luchar contra Bernardes, era luchar por  la libertad, y la Columna lo hizo con el mayor heroísmo, desmintiendo la historia de que el brasileño no es un luchador, y que al pueblo sólo le gusta la samba, el carnaval y el fútbol. La Columna Prestes demostró que los sectores simples y pobres del pueblo brasileño luchan con mayor vigor cuando creen en la causa por la que luchan y cuando encuentran líderes en los que creen y confían.

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La “Larga marcha de 25.000 km de la Columna Prestes. Mapa extraído del libro NOVA HISTÓRIA CRÍTICA DO BRASIL de Mário Schmidt, Editorial Nova Geração
¿Cuál fue el programa de la columna?
El programa era el mismo que el de los lugartenientes. No podemos aislar a la Columna del movimiento tenentista. La columna fue lo que duró más de este movimiento porque el gobierno no consiguió vencerlo. ¡La Columna Prestes recorrió, 25.000 km en Brasil, atravesó 13 Estados, derrotó a 18 generales, duró más de dos años y nunca fue derrotada! El programa fue esencialmente la votación secreta, que era la gran reivindicación de la oposición desde 1910, cuando se inició la Campaña Civilista de Rui Barbosa, y que nunca se estableció en la antigua República; se trataba de una cuestión de principio para las oligarquías agrarias que dominaban el país y que tenían interés de seguir controlando el voto de la población.
Había también la reivindicación de una justicia electoral independiente porque el proceso electoral, además de ser fraudulento, todavía pasaba por la llamada Comisión de verificación de poderes del Congreso Nacional, que decidía cuales de los candidatos elegidos podían efectivamente asumir su cargo

En general, la Columna exigía que se aplicara la Constitución Republicana de 1891. Los lugartenientes no intentaron en ningún momento establecer una dictadura militar. Al contrario. Querían entregar el poder a un político que fuera honesto, lo que sin duda era muy ingenuo de su parte. La idea era también muy elitista: no se trataba de movilizar a las masas o de organizarlas. No conocían la idea de la reforma agraria. Los únicos que hablaban en esa época de reforma agraria eran los comunistas, con los que los lugartenientes no tenían contacto.

En este contexto de los años 1920, mientras que el movimiento obrero estaba en decadencia - habían sufrido graves derrotas a finales de la década de 1910, después de la gran huelga de São Paulo de 1917, y el levantamiento anarquista en Río de Janeiro en 1918 – las clases medias urbanas estaban descontentas por su incapacidad para influir en las elecciones, pero estaban desorganizadas, sin líderes, sin condiciones de tener efectivamente una influencia. Por consiguiente, los lugartenientes terminaron por desempeñar esta función de liderazgo de todos los movimientos de oposición.

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La Columna en Foz de Iguazú. Instituto Luiz Carlos Prestes
¿Cómo recibió la población estas propuestas?
Había mucha simpatía, pero la masa popular estaba desorganizada y la preocupación de los lugartenientes no era de organizarla. La Columna tenía una visión sustitutiva del pueblo, una visión muy militar, harían la revolución por el bien del pueblo. El objetivo no era movilizar a las masas del campo, ni de organizarlas o de sensibilizarlas. La idea era atraer a las fuerzas militares del gobierno hacia el interior del país para permitirles así a los lugartenientes provocar levantamientos en las capitales. Más tarde, Prestes declaró que los lugartenientes, como buenos pequeños burgueses, estaban desorganizados,  que no sabían conspirar, que siempre fueron descubiertos por la policía, en definitiva, que era el caos. Esta fue la Columna más organizada, y el papel de Prestes tuvo gran importancia a este respecto, ya que consiguió estructurar y organizar la tropa.
http://tlaxcala-int.org/upload/gal_9270.jpgCandido Portinari, Columna Prestes – Óleo sobre tela, 45 x55 cm, Paris 1950
¿Cuándo surgió el epíteto de «Caballero de la Esperanza»?
No viene de la campaña y no fue creado por Jorge Amado, contrariamente a lo que muchos piensan. A finales de 1927, cuando La Columna ya estaba en Bolivia, Astrojildo Pereira, entonces Secretario general del PCB (Partido Comunista Brasileño), viajó a Bolivia a reunirse con Prestes. A su regreso, la entrevista que tuvo con Prestes fue publicada en el Diario Esquerda, de Rio de Janeiro, y es en este momento que apareció el epíteto «Caballero de la esperanza».
En aquel entonces, el prestigio de Prestes era muy grande. El gobierno de Washington Luis había suspendido la censura de la prensa. A partir de ese momento, una gran cantidad de información sobre la Columna se difundió, con periodistas enviados a Bolivia para entrevistar a Prestes. El prestigio de la Columna y de Prestes era tan grande que cuando la izquierda lanzó el epíteto de «Caballero de la esperanza», este permaneció.
En tanto que historiadora, ¿cómo define el papel de Luiz Carlos Prestes en la historia del país?
Todo comenzó por la Columna. Todos aquellos que participaron en ella han reconocido el papel excepcional que desempeñó Prestes, que fue- no solo pero principalmente - responsable de la creación del movimiento de la guerra táctica, algo que fue muy innovador en Brasil y que condujo al fracaso total de la represión gubernamental. Al recorrer el interior de Brasil y al conocer la pobreza y el sufrimiento de las masas, no sólo él, sino todos los comandantes de la Columna, quedaron profundamente conmocionados. Prestes fue más lejos que los otros y decidió que tenía que hacer algo para cambiar eso. Entonces se acercó más al marxismo y descubrió en el comunismo la solución a los problemas que existían en Brasil.
Tras el final de la columna, Prestes procuró estudiar y encontrar respuestas. Estudió El Capital de Marx, y las principales obras del marxismo, poniéndose en contacto no sólo con los comunistas brasileños, sino también con los comunistas latinoamericanos, porque Buenos Aires (donde Prestes había ido después de salir de Bolivia) era centro del movimiento comunista en el continente.
Es este proceso, se acercó al comunismo y lanzó el Manifiesto de Mayo de 1930, en donde oficialmente rompe con los lugartenientes. Este momento es muy importante no sólo en la vida de Prestes, sino especialmente en la historia revolucionaria brasileña, en la historia de Brasil. Porque las oligarquías disidentes apostaron por el movimiento de Prestes de 1930, en ese momento, hubiera podido  tomar el sitio de Getúlio Vargas, porque gozaba de más prestigio que Vargas. Basta con leer la prensa de la época para darse cuenta. Vargas no era un personaje de gran importancia nacional; él estaba en Río Grande do Sul. Había sido ministro de Washington Luís, pero no tenía el prestigio que Prestes tuvo en aquel momento. Tanto es así que la campaña de la Alianza Liberal para las elecciones del 1 de marzo de 1930, se llevó a cabo bajo la bandera de la Columna, de Prestes y del tenentismo.
Prestes era un personaje que realmente cautivó a las masas. En el Nordeste despertó un enorme entusiasmo. Habría podido en ese momento tomar el lugar de Getúlio Vargas. El poder se le ofreció en una bandeja. En la medida en que comprendió que esta no sería la solución a los problemas de Brasil, adhirió al programa del PCB, que preconizaba una revolución agraria y antiimperialista.
Prestes comprendió que si participaba en el movimiento de 1930, estaría  totalmente subordinado a los objetivos de las oligarquías agrarias que dirigían el movimiento. Y no estaba de acuerdo con eso. Es un gesto que las clases dominantes jamás le perdonaron,  porque contaban con Prestes y en su liderazgo al servicio de sus intereses [de los oligarcas]. A medida que rompe con todo esto y se convierte en comunista, pasa al otro lado de la trinchera de la lucha de clases colocándose del lado de los obreros, los trabajadores, los oprimidos y explotados, abandonando la banda de las clases dominantes que habían apostado sobre su liderazgo.  

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Diario A Liberdade. Órgano oficial del gobierno popular revolucionario
Natal, 27 de noviembre de 1935

La insurrección de 1935 es un punto importante en esta historia…
1935 ve el renacimiento del liderazgo Prestes. En 1930, con este gesto de renunciar al poder, es como un general sin soldados, totalmente aislado. Sin embargo, poco tiempo después de la victoria de Vargas y del movimiento de 1930, comienza rápidamente el proceso de desgaste del nuevo régimen. A medida que este proceso de desgaste se produce, principalmente entre los sectores de la clase media urbana, de los movimientos sindicales, los trabajadores y los mismos lugartenientes, comienzan a regresar a Prestes y a decir: "en resumidas cuentas Prestes tenía razón." Todo el prestigio de Prestes empieza a renacer, a pesar de que está muy lejos, en Moscú. Cuando regresó a Brasil en 1935, su prestigio era muy grande. Antes de llegar, la Alianza Nacional de Liberación (ANL) ya había sido creada y es nombrado presidente honorario. El liderazgo de Prestes va a ser muy importante en este momento. De todos modos, el siglo XX ha tenido dos figuras importantes: uno es Vargas y el otro, Prestes.
Pero en las escuelas brasileñas, estos hechos son poco estudiados. ¿Por qué?
Esta historia es totalmente desconocida. Creo que la actitud adoptada por Prestes en 1930, cuando adhirió al marxismo y al comunismo y su lealtad a esta dirección por el resto de su vida era imperdonable para las clases dominantes.
A partir de 1930 otros comandantes de la Columna se unieron a Getúlio y llegaron a ser ministros. Ellos no estaban interesados en la difusión de la historia de la Columna porque al hacerlo hubieran tenido que hablar de Prester, y como se había vuelto comunista, no les interesaba.
En la época del Estado Novo (de Getúlio Vargas N. del T.), este tema fue totalmente prohibido. En el momento en que el Partido Comunista fue legal, se habló muy poco de eso. El Partido estaba demasiado ocupado con otras cosas. En el PCB, y en la izquierda en general, se prestaba poca atención a la historia, había una falta de interés y de preocupación respecto a la necesidad de conocer la historia, de educar a las nuevas generaciones, que conocieran las luchas del pasado. También esto contribuyó al olvido. Pero la principal razón es que las clases dominantes no querían que esta historia fuera conocida.
Hoy, la estrategia de la clase dominante no es tanto calumniar a Prestes, porque ya esto no funciona. Como no se puede ocultar, su estrategia consiste en falsificar la historia y presentar a Prestes y a otros comunistas como Gregorio Bezerra y otras figuras revolucionarias, como parte del sistema, transformándolos, en cierto modo, en personajes pasteurizados, que podrían ser aceptados por todos; vaciándolos de su contenido revolucionario, porque ya están muertos y no pueden hablar o protestar. Por lo tanto si no protestamos, si no tratamos de mostrar la verdad, estamos equivocados. Este medio [la falsificación] se utiliza mucho con respecto a Prestes.
Creo que el PCdoB (partido comunista de Brasil - escisión del PCB NdT) está especializado en el uso de la imagen de Prestes. Por ejemplo: al final de la casación del mandato de senador de Prestes. Se necesitaron 65 años de casación de mandatos, y no sólo el de Prestes, sino de todos los parlamentarios comunistas y estos señores en ningún momento tomaron ninguna iniciativa al respecto. Ahora que todos están muertos, que no pueden decir nada, que no representan ningún peligro, sacan provecho del prestigio del restablecimiento póstumo de estos mandatos, haciendo todo un teatro. Estoy segura que si Prestes estuviera aún vivo lanzaría un aullido y no lo aceptaría.
Mire, Renan Calheiros (Presidente del Senado, miembro del PMDB, partido aliado del PT en el poder NdT) ¡alabando a Prestes! Es algo indignante. ¿Quién es Renan Calheiros para hablar acerca de la vida de Prestes ¡para alabarlo!? Ahora hacen lo mismo con la Columna. Ya ha surgido la idea de institucionalizar la Columna. Integrar la columna en la historia oficial y vaciarla de su contenido de lucha, de su contenido revolucionario.
¿Cómo deberíamos enseñar la historia de la columna a las nuevas generaciones?
Pienso que tenemos que mostrar la verdadera historia de la Columna. No se trata de inventar nada. A pesar de todas sus limitaciones, la Columna luchó contra el poder, contra las clases dominantes, contra el poder establecido. Y luchó con vigor, fue organizada con este propósito. Creo que es importante mostrar: la naturaleza de la lucha. En el fondo, terminó con una lucha de clases, aunque no fueron conscientes. En este sentido, es un ejemplo. Prestes no fue un héroe ni un líder para todos los brasileños, él era líder de los trabajadores, de los revolucionarios, de los que luchan para enterrar el capitalismo.
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Olga Benàrio (nació en Múnich el 8 de febrero de 1908 y murió en un campo de concentración en Bernburg el 23 de abril de 1942), militante comunista alemana de origen judío, esposa de Luís Carlos Prestes. Extraditada a Alemania por el gobierno de Getúlio Vargas, fue embarcada a la fuerza y llevada a Hamburgo donde fue recibida por la Gestapo y encarcelada inmediatamente. Su hija, Anita Prestes Leocádia, nació en la cárcel. Olga fue deportada al campo de concentración de Ravensbrück y asesinada en las cámaras de gas de Bernburg en 1942. Su hija fue rescatada después de una intensa campaña internacional y recuperada por la madre de Prestes, doña Leocádia.

Luís Carlos Prestes (Porto Alegre, 3 de enero de 1898 - Río de Janeiro, 7 de marzo de 1990), militar y político brasileño, cuya vida fue en su conjunto orientada hacia la defensa de sus ideas comunistas. Fue secretario general del Partido Comunista brasileño (PCB), que continuó a dirigir después de la escisión pro-China del Partido Comunista del Brasil (PCdoB).
¿Los ideales revolucionarios de Prestes y de Olga son todavía de actualidad?
Creo que continúan siéndolo, pero son poco conocidos y monitoreados debido a toda esta represión que ha tenido lugar, la situación mundial, la derrota del socialismo, por último, una serie de factores que han contribuido a que los jóvenes hoy en día no hayan tenido acceso a este conocimiento. Pero pienso que existe un interés. El año pasado, para el lanzamiento de mi libro -Luiz Carlos Prestes, la lucha por un partido revolucionario – viajé mucho por todo Brasil. Hice numerosas conferencias en universidades, y hay un gran interés por parte de los jóvenes.
¿Usted ve esperanza en la juventud?
Pienso que hay una esperanza. Creo que los jóvenes están ansiosos y buscan respuestas. Las manifestaciones del último año lo han revelado. La gente de repente descubrió que debían de hacer algo, salir de la apatía, salir a la calle. Y vieron que es posible lograr conquistas. La responsabilidad de las fuerzas de la izquierda, los que están verdaderamente comprometidos con las luchas populares, es de tratar de organizar - y creo que ese es el legado de Prestes.
Manifiesto de Santo Ângelo
Ha llegado la hora solemne de contribuir con nuestra valiosa asistencia a la gran causa nacional.

Hace cuatro meses que los héroes de São Paulo están combatiendo heroicamente para derrocar al gobierno del odio y la persecución que sólo ha servido para dividir a la familia brasileña, poniendo a los hermanos los unos contra los otros como feroces enemigos. 
 
Todo Brasil del norte al sur, desea, en lo más profundo de su conciencia, la victoria de los revolucionarios, porque ellos están luchando por amor a Brasil, porque quieren que el voto popular sea secreto, que la voluntad soberana del pueblo sea la verdad respetada en las urnas, porque quieren que sean confiscadas las grandes fortunas acumuladas por los miembros del gobierno a expensas de los denarios de Brasil, porque quieren que los gobiernos hagan menos politiquería y se preocupen más de ayudar al pueblo trabajador, que en una mezcla sublime de brasileños y extranjeros, fraternicen por el mismo ideal, vivan y trabajen honestamente por la grandeza de Brasil.  
Todos desean la victoria total de los revolucionarios porque quieren que  Brasil sea fuerte y unido, porque quieren que sean puestos en libertad los héroes oficiales de la revuelta del 5 de julio de 1922, que fueron arrestados porque, en un acto de patriotismo, querían derrocar al gobierno Epitácio que criminalmente vació nuestro tesoro, y porque querían evitar la llegada del gobierno Bernardes, que gobernó en detrimento de la generosa sangre brasileña.  
Todo el mundo sabe hoy, a pesar de la censura de la prensa y del telégrafo, a pesar de las mentiras oficiales propagadas por todas partes, que los revolucionarios recibieron una verdadera consagración en todos aquellos lugares por donde han pasado y hasta ahora no han sido vencidos (…)  
Según el plan general, las tropas de Santo Angelo posiblemente no se quedarán mucho tiempo aquí, pero durante este tiempo, el orden, el respeto, la propiedad y la familia serán estrictamente mantenidos, y para ello, el Gobierno Revolucionario Provisional cuenta con la ayuda de la población. 
No queremos perturbar la vida de la gente, porque nos gusta y queremos el orden como base del progreso. Ustedes pueden estar tranquilos, porque nada anormal se producirá.  
Todos los reservistas del ejército, así como los voluntarios, están llamados a comparecer en la sede del 1° Batallón Ferroviario.  
Todos los propietarios de coches, carretas o caballos deben inmediatamente ponerlos a la disposición del 1° Batallón Ferroviario y verán todos sus derechos respetados.  
Todos los requerimientos serán documentados y firmados bajo la responsabilidad del Ministro de la Guerra.
Por el Gobierno Revolucionario de Brasil 
Cap. Luiz Carlos Prestes, 29/10/1924 
(Extraído de uno de los manifiestos de la columna)   

NdT:
*La Columna Prestes fue un movimiento político-militar brasileño que se produjo entre 1925 et 1927.Vinculado al tenentismo, corriente de ideas bastante imprecisas, sus líneas generales eran las siguientes: insatisfacción frente a la Republica Velha (la “Vieja Republica”, en español, 1889-1930), reivindicación de la instauración del voto secreto, la defensa de la educación pública.


(1) es interesante señalar que Lampião, jefe cangaceiro muy temido en aquel entonces, fue utilizado contra la Columna Prestes. Sobre este episodio, varias versiones circulan, entre ellas una que afirma que Lampião realmente nunca luchó contra la Columna, porque compartía muchas opiniones con Prestes.


Traducción: María Piedad Ossaba (Tlaxcala)