sábado, 21 de enero de 2017

“Ayuda del Exterior!” ¡Qué No Sepan Los Rusos!

 Dolane Larson

Evita color.jpgEn septiembre de 1949, como hacía cada año, la señora Fay Vawters comenzó a contactar las embajadas de Washington. Después de un verano caloroso, el otoño había llegado a la puerta del Children’s Aid Society y con el otoño el comienzo de las clases. Aunque construida sobre un terreno donado por el estado sureño de Maryland, la capital de los Estados Unidos sufría de inviernos crudos con temperaturas bajo cero y hasta algunas tormentas de nieve. Si el Reverendo Ralph y la Sra. Fay Vawters no quisieran ver “sus” niños tiritar mientras iban a sus escuelas, había llegado el momento de solicitar donaciones para comprar abrigos de invierno y zapatos resistentes al frío. Aunque la Sociedad alimentaba y vestía a mas de mil niños, la Sra. Vawters no albergaba ambiciones grandiosas. “Teníamos en mente donaciones de cinco o diez dólares. Pedimos ayuda a miles de personas.”1




Cuando la Sra. Vawters llamó por teléfono a la embajada de la Argentina para solicitar una donación “para comprar ropa para los niños necesitados de Washington cuando se preparaban para volver a la escuela,” Agustín Merlo, el agregado obrero2de la Embajada, pidió y logró autorización para encargarse del pedido de la Sra. Vawters. “El nos pidió una carta para confirmar que habíamos solicitado [una donación]. Este procedimiento es de rutina,”explicó la Sra. Vawters.3



Agustín Merlo no siguió los procedimientos de rutina. Contactó a Eva Perón, la esposa del Presidente de Argentina y la cabeza de la Fundación Eva Perón. El Sr. Merlo no pidió dinero sino ropa de invierno y zapatos para 600 niños, un pedido nada extraordinario para una Fundación que mandaba ayuda a países del mundo entero.4





Pasaron noviembre y diciembre sin que el Reverendo y la Sra. Vawters tuvieran respuesta de la Embajada Argentina.
Ya para mediados de enero, la ropa de invierno y los zapatos hechos en Argentina fueron empaquetados en cajones y puestos en un avión que volaba hacia los Estados Unidos. 
“ ‘Este avion argentino que pronto llegará a Estados Unidos representa a la bondad de nuestro conductor y lo que somos capaces de hacer por el desposeído, esté donde esté y se encuentre donde se encuentre,’ escribió Evita. Y en “su tumultosa caligrafía” añadió, ‘Sirva de ejemplo este acto y esta ayuda que lo hacemos con todo el respecto y todo el cariño por el gran pueblo de los Estados Unidos y humildemente le hacemos llegar nuestro granito de arena de ayuda’.’’5
Siete días antes de la inauguración del Presidente Truman, llegaron los seis cajones, cada uno con la inscripción “Envío de la Presidencia de la República Argentina,” dirigidos al Sr. Merlo,. El agregado obrero se puso en contacto con los Vawters el jueves 13 de enero para informarles que la Fundación Eva Perón había mandado por avión ropa de invierno y zapatos para 600 niños; el envío había llegado a la Embajada Argentina y sería entregado a The Children’s Aid Society el lunes 17 de enero. 

La prensa nacional e internacional dio publicidad a la noticia y pusieron a la
“sorprendida y asombrada” Sra. Vawters a la defensiva. En 1949, la población de Washington D.C. (District of Colombia, la capital de los Estados Unidos) era de unos 800,000 habitantes6 y el nivel de pobreza infantil de la Capital era 47.6%.7 Sin embargo, desde la perspectiva de la prensa estadounidense, el problema no residía ni en la pobreza infantil ni en niños que sufrían de frío sino en la proyección de una imagen internacional desfavorable a los Estados Unidos en plena Guerra Fría.
“La Agence France Presse describió ‘una situación que por momentos parecía casi enojosa, debido a la confusión producida por la inesperada noticia’ de la donación. ‘No hubo intención de demostrar que en un país rico cual es Estados Unidos, hay niños ‘pobres,’ agregó la AFP.”8





El lunes 17 de enero el Pittsburg Post-Gazette puso en primera plana, 
“¡Ayuda del Exterior Viene a América! Eva Perón Envía Ropa Donación para 600 Niños de Washington Desconcierta a la Sociedad de Caridad”

“La salida habitual de ayuda desde los Estados Unidos a los necesitados del exterior será invertida aquí el lunes, al gran asombro de la Children’s Aid Society de Washington, cuando la Embajada Argentina entregará ropa para 600 niños, ropa enviada por Eva Perón, esposa del Presidente de la Argentina, Juan D. Perón. “La noticia del regalo caído del cielo llegó a la Society aquí el jueves, se supo el domingo, por medio de Agustín Américo Merlo, tercer secretario de la Embajada Argentina. Ahora el Reverendo y la Sra. Ralph E. Vawters, que dirigen la Society, tratan de entender si la noticia es buena o mala.

“ ‘En realidad, no sabemos,’ dijo la Sra. Vawters. ‘Todo lo que sé es que estamos asombrados, shoqueados, sin palabras, y nos faltan adjetivos adecuados para expresar nuestro dilema.’

...
“La Sra. Vawters aprecia enormemente el gesto, aclaró, pero está un poco preocupada por el hecho de que la gente pueda pensar que ella ha pedido ayuda al exterior. Y si Moscú difunde la historia y aprovecha la noticia para probar que los Estados Unidos ha sufrido una enorme crisis económica y necesita ayuda del exterior, la Sra. Vawters será mortificada.”9



La noticia de la donación llegó a la primera página del Miami Daily News.
La Fundación Eva Perón Envía un Regalo
Argentina Vestirá a los Pobres de Washington 

“La sorpresa se mezcló con el desconcierto hoy al llegar la noticia de que la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón dona ropa para 600 niños necesitados de Washington. 
“Los oficiales del Departamento del Estado reaccionaron con desconcierto. Obviamente ellos se preocupan de que el regalo argentino pueda insinuar que los Estados Unidos no es capaz de ocuparse de sus propios necesitados.
“Hay preocupación con respecto a lo que puede pensar Rusia del asunto, ya que la propaganda de Moscú pone énfasis en las condiciones miserables de vida de los americanos en comparación con las condiciones de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. 
“La Sra. Vawters dirige la sociedad junto con su esposo, el Reverendo Ralph Vawters. Normalmente la sociedad provee ropa para 1,000 niños por año.”10


En una continuación de la historia, el 18 de enero el Pittsburg Post-Gazette puso en titulares

¡Ayuda del Exterior para América!
Eva Perón Manda Ropa-Donación
Argentina Ayuda a Nuestros Chicos
Y a Algunos de Nosotros Nos Cae Mal
Caridad de la Capital Agradecida
Un Miembro de Su Consejo Presenta Su Renuncia
Contribuyentes Fastidiados


“Una organización caritativa dedicada a ayudar a los niños de Washington aceptó de parte de oficiales de la embajada de Argentina una media docena de cajones de ropa para niños con un caloroso agradecimiento para la Sra. de Perón. 

“La ropa fue donada por una fundación argentina dirigida por la Sra. del Presidente Perón. “El Reverendo Ralph Vawters, presidente de la organización caritativa, dio a los oficiales argentinos una carta que expresaba su caloroso agradecimiento a la Sra. de Perón ‘por su amable regalo.’
Los oficiales de la organización caritativa se preocuparon un poco al principio cuando, después de un pedido hecho a todas las embajadas aquí para solicitar una pequeña donación monetaria, los argentinos les informaron que llegaría un envío de ropa para 500 chicos.
“ ‘Llamamos al Departamento de Estado para ver si deberíamos aceptar tanta ropa,’ dijo el Reverendo Vawters a los periodístas. ‘Ellos dijeron que no veían ninguna razón por la cual no deberíamos aceptar. Entonces aceptamos. Espero que no hayamos hecho nada malo en aceptar esto para los chicos.’
“La distribución de la ropa a los niños de los barrios bajos de Washington comenzará el sábado.
El Reverendo Vawters dijo que algunos de sus contribuyentes regulares le han dicho que no harán más contribuciones debido a que él haya aceptado la donación de la fundación argentina. Y uno de los miembros de su consejo ha presentado su renuncia.”

TIME
Lunes, 24 de Enero, 1949
“Helping Hand”

Time11 insinuó que Evita mandó la ropa porque “sería divertido jugar el rol de la Señora Bondadosa [Lady Bountiful].” Pero nadie que conocía a Evita podría acusarla de asociar la pobreza con la diversión. Ella se quedaba en el Ministerio de Trabajo hasta las tres o cuatro de la mañana para que ninguna de las personas que venía a pedir ayuda tendría que volver a su casa sin verla. No tuvo miedo de besar a los leprosos. Y nunca se olvidó de los sacrificios que su propia madre había hecho para que sus cinco hijos tuvieron lo suficiente para comer. Para Evita la pobreza nunca se presentó como una forma de divertirse.

La reacción más hostil fue la del Pittsburg Press. El diario retó a la Sra. Vawters porque ella había dado a los soviéticos un posible golpe propagandístico al hacer notar al mundo que existía la pobreza en la Capital de la Nación, llamó el gobierno de Perón “una dictadura,” puso en duda la legitimidad de la obra caritativa de los Vawters (ya que estaba fuera de la órbita de la Community Chest) y dudó de que los niños de Washington fueran realmente “necesitados.”


The Pittsburg Press 

18 de Enero, 1949 
“Nosotros lo Buscamos”


“Se dice que hay algunas caras rojas entre los oficiales de Washington porque la Fundación Argentina de Ayuda Eva Duarte de Perón está donando ropa para 500 niños ‘necesitados’ de Washington.

“Esta extraña situación, que la dictadura de Perón en Argentina aprovechará al máximo, ocurrió de esta manera. 
“La Sociedad de Ayuda de Niños de Washington, una organización privada que no forma parte de la Community Chest, solicitó una donación de un oficial de la Embajada Argentina. El reenvió la carta a la esposa fotogénica del Presidente argentino. “Esta organización, hay que decirlo, no se ocupa de hacer pequeñas donaciones de pocas monedas ni oculta sus intenciones debajo de una alfombra. 

.... 

“La Sra. Ralph Vawters, que maneja la Children’s Aid Society en Washington, tardó en sostener que ella estaba ‘asombrada’ del tamaño del regalo y protesta que ella no sabía que fue solicitada a la fundación Perón.
“Se puede esperar que los propagandistas de Moscú saltarán para presentar esta historia como una prueba más de que los americanos viven en condiciones miserables y que deben buscar ayuda de los extranjeros porque los ‘capitalistas de Wall Street’ se agarran de todo lo que ven.
“Aventuras como éstas que terminan mal ocurrirán cuando los ciudadanos americanos en su celo por solicitar, van tan lejos de casa como para entrometer a oficiales de otra nación en nuestros asuntos domésticos.
“Debería haber caras rojas por todos lados.
“Si nosotros no podemos ocuparnos de los nuestros sin solicitar donaciones de miembros de legaciones extranjeras, merecemos estar avergonzados.”12


El Departamento de Estado decidió enfrentar la situación antes de que los Soviéticos pudieran apoderarse y agrandar la historia. 

“La Voz de América, el servicio exterior de broadcasting del Departamento de Estado, emitió un informe verídico del regalo en cuanto se supo el sábado.13

Afortunadamente por los niños, prevalecieron tanto la generosidad de Evita como el sentido común de Fay Vawters. La Sra. Vawters no se dejó intimidar y tuvo la última palabra: “El país de donde viene la ropa no tiene ninguna importancia para los chicos. Ellos la necesitan.”14


Argentina

01 de Abril, 1949
“Se agradece un regalo argentino”
Por Alberto Caprile, H.

En la prosa ampulosa de la época, la revista mensual Argentina informó a sus lectores que la Fundación Eva Perón había mandado una donación de ropa de invierno y zapatos a los niños de Washington. Las fotos que acompañan este artículo provienen de Argentina.15 

“Si uno se guía por la reacción común de la gente, la donación hecha por la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón a la Sociedad de Ayuda a la Infancia... tuvo una excelente acogida. Poco tiempo después de conocerse el hecho, la opinión de la calle parecía uniforme; aprobaba la donación y desaprobaba las interpretaciones obstruccionistas aparecidas en la prensa. La donación participaba de la índole de una gran noticia; era una noticia pacífica entre una multitud de informaciones inquietantes.
“Aun quienes no veían la necesidad de que llegasen aportes extranjeros para los pobres locales disfrutaban el espectáculo de un hecho internacional ocurrido al margen de los consagrados canales diplomáticos, esos canales que durante mucho tiempo no han provisto ni una sola nota halagadora, probablemente bajo el peso de las circunstancias, aunque, quizás, también podría recaer alguna culpa en su falta de visión.
“Haciéndose eco de algunos comentarios periodísticos la Embajada Argentina envió una nota al Departamento de Estado opinando que la donación hecha por la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón era un gesto filantrópico normal, del que no debían extraerse conclusiones rebuscadas, como lo estaba haciendo uno que otro comentarista. la respuesta del Departamento del Estado coincidía en el juicio y en que nunca hubo razón para buscar cinco pies al gato en este hecho que clasificaba de “bien intencionado acto.” Dentro de la esfera diplomática, que en el plano charolado es la esfera del “qué dirán” (que dirán los rusos, los otros países, los ministros, el Congreso, los diarios, etcétera), la cuestión fue cerrada pronto y sin tropiezos; el gesto argentino no había arañado ninguna regla internacional y apenas rozado alguna que otra exageradísima susceptibilidad.
“Los grupos económicos han gravitado aquí, profundamente, en la formación de la política internacional...algunos de estos sectores sostienen la causa del imperialismo. El pueblo norteamericano no es imperialista y lo mismo podría decirse, en general, de los políticos y de los diarios, si estos últimos no se vieran muchas veces subordinados a los intereses económicos... y el lector que advierte el juego recibe con regocijo cualquier mensaje de simpatía y cordialidad que alguien consigue traerle sin caer en las redes de la diplomacia habitual y la prevista interpretación periodística... .”
“El éxito [de la donación] ha quedado documentado en cartas llegadas de numerosos sectores de los Estados Unidos, en las que sin excepción se agradece a la señora María Eva Duarte de Perón la generosidad que ‘los diarios no le reconocieron’ al mismo tiempo que la felicitan por la iniciativa que le corresponde. No falta en esta correspondencia quienes perciben claramente el papel partidista desempeñado de continuo por los “figurones” que suelen pintar las cosas a su gusto y confiesan la alegría que les ha causado el ver que alguien encontrara la manera de eludir sus imposiciones.”16
“Una ciudad notable, Washington: combina el encanto del Norte con eficacia del Sur.”17
También tiene un ratio alto de pobreza infantil. El nivel de pobreza de D.C. en 2010 era el tercero de la nación, después de Mississippi y Louisiana.18
Durante los años de la Depresión y de la Guerra Fría, las primeras damas de los Estados Unidos actuaron para aliviar la pobreza sin importarles el qué dirán de los rusos. Cuando Franklin Roosevelt fue Assistant Navy Secretary, su esposa, Eleanor, junto con la Primera Dama Ellen Wilson visitó los barrios bajos de la Capital, donde la mayoría de los habitantes eran americanos de descendencia africana. Una ley del Congreso mandó la destrucción los edificios considerados peligrosos y de una gran deficiencia sanitaria pero la Segunda Guerra Mundial troncó los proyectos.19 
Eleanor Roosevelt creó que los derechos humanos universales comienzan en “los lugares donde cada hombre, mujer y niño busca igualdad de justicia, de oportunidad y de dignidad sin discriminación.” Valiente, Eleanor fue la primera mujer blanca del Distrito de Columbia que respondió a las campañas de la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) y Urban League para atraer nuevos miembros. Eleanor luchó por igualdad de derechos durante todos los años de la presidencia de Franklin Roosevelt. Lejos de negar la existencia de pobreza en los Estados Unidos, Eleanor trabajó para aliviarla. Estableció una comunidad modelo en Appalachia, una de las regiones más pobres de Estados Unidos. En 1937 ella inauguró Arthurdale, “la comunidad de subsistencia más cara a su corazón,” en West Virginia, al este de Morgantown.20

Jacqueline Kennedy nunca olvidó la bondad -y la pobreza- que ella vio en Appalachia. “La gente era tan amable. Uno veía una madre... sentada con su bébé en la entrada de una casa que se caía a pedazos, pero ella sonreía y decía, “¿Quisera ud. entrar?”21 En 1961, ya Primera Dama, Jacqueline comisionó a la West Virginia Morgantown Glassware Guild para hacer las copas de cristal para la Casa Blanca. De esa manera benefició la economía del estado de West Virginia e inspiró a muchos norteamericanos a comprar las copas de “la Casa del Presidente” para sus propias casas.22
Al igual que la Sra. Roosevelt, la Sra. Kennedy vio los efectos de la pobreza cuando visitó los niños sin domicilio fijo de Washington.23


Como Primera Dama, la Sra. Kennedy también obsequió regalos a los niños de otros países. In 1962, a los niños de la India ella dio “un salón de clase portátil, equipado con materiales de arte, conocido como “El Carnaval de Arte de los Niños.”24


Seguramente que estas dos primeras damas hubieran dado la bienvenida a la donación de Evita, sin negar la existencia de la pobreza en la Capital, sin denigrar a la Sra. Vawters y sin acusar a los Vawters de fomentar la propaganda soviética. El 20 de enero de 1949, Harry Truman juró como Presidente de Estados Unidos; su mano izquierda descansó sobre dos Biblias: la misma Biblia con la cual había jurado después de la muerte inesperada del Presidente Roosevelt el 12 de abril de 1945 (abierta a las Beatitudes) y una Biblia de Gutenberg (abierta a los Diez Mandamientos). En su discurso inaugural, Truman declaró: “Más de la mitad de los pueblos del mundo viven en condiciones que se acercan a la miseria. Sus alimentos no son adecuados. Son víctimas de enfermedades. Su vida económica es primitiva y estancada. Su pobreza es un obstáculo que amenaza tanto a ellos como a las áreas más prósperas.” 
En 1949, la pobreza llegaba a la puerta de la Casa Blanca. Casi la mitad de los niños de Washington (más de 47%), muchos de los cuales eran afroamericanos, vivían en la pobreza. Truman esbozó su programa para lograr la paz y prosperidad mundial unos minutos después de que su mano había descansado sobre dos textos con un claro mensaje: la caridad comienza por casa.

En 2002, el embajador argentino en Washington, Diego Guelar, pidió que la ciudad de Washington reconociera la preocupación de Evita por los niños pobres del Distrito y que bautizara un espacio público con su nombre.25
En vida, Evita nunca había solicitado reconocimiento público de parte de Washington. Sabía bien que lo que cuenta es la acción, no el nombre asociado con ella. Mientras se inaugurara una de sus obras, Evita dijo a su hermana: “Les dejo la tarea más fácil: bajar los letreros.” Lamentablemente, su premonición se cumplió. Después del golpe de estado de 1955, los militares destruyeron o cambiaron de nombre lo que ella había construido. Sin embargo, no pudieron ni destruirla en la memoria de su pueblo ni quitarle su lugar en la historia. Evita nunca ha necesitado monumentos en espacios públicos para seguir vigente en el corazón del pueblo.


Notas:

1 “Eva Perón Foundation Forwards Gift / Argentina to Clothe Washington Poor,” Miami Daily News, January 15, 1949, p.1.
2 Durante el primer gobierno peronista (1946-1952), los agregados (y algunas agregadas) obreros fueron asignados a las embajadas argentinas con resultados mixtos. No tenían mucho contacto con los agregados comerciales o militares. “Hacían un informe del movimiento obrero del país, tomando contacto con los dirigentes obreros, jefes de sindicatos... los agregados obreros ... no tenían pelos en la lengua... pensaban quedar bien con Perón y darle el informe que los otros no le daban... y por eso no los querían en Relaciones Exteriores.” Es dudoso que Evita haya leído sus informes. Ver Memorias de un Ciudadano Ilustre by Jorge Ochoa de Eguileor, INIHEP (Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Eva Perón), 2007, pgs. 43-48.
3 Miami Daily News, op.cit.
4 La Fundación mandó ayuda y personal médica a muchos países, incluyendo Bolivia, Uruguay, Colombia, Chile, Ecuador, Honduras, Paraguay, Austria, España, Francia, Israel, Italy, Greece, Hungría, Japón, Irlanda, Portugal, Alemania, Turquía, Czechoslovakia, Inglaterra, Holanda, El Salvador, Filipinas, Perú, República Dominicana, Cuba, Siria, Noruega, y los Estados Unidos. Ver Néstor Ferioli: La Fundación Eva Perón / 2 (Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1990), pgs. 113-115, por más detalles. Algunos países recibieron ayuda durante toda la vida de la Fundación Eva Perón (hasta 1955).
5 De la Colección Alberto Casares, citado en communicacionpopular.com.ar/el-día-que-eva-peron-ayudo-alos- ninos-pobres-y-negros-de-washington/
6 1950 census
7 “The Future of Children,” Vol.3, No. 2, Summer/Fall, 1993, p. 199.
8 communicacionpopular.com.ar/el-día-que-eva-peron-ayudo-a-los-ninos-pobres-y-negros-de-washington/
9 ““Foreign Aid for America!” Eva Perón Sends Clothes. Donation for 600 Washington Children Proves Embarrassing for Charity Society,” Pittsburg Post-Gazette, January 17, 1949, p.4.
10 “Eva Perón Foundation Forwards Gift,” op.cit.
11 “Helping Hand,” Time, Monday, January 24, 1949, online.
12 “We Asked For It,” Pittsburg Press, January 18, 1949, p.12.
13 “Argentina Helps Our Kids, Some of Us Don’t Like It,” Pittsburg Post-Gazette, January 19, 1949, p.4.
14 Ibid.
15 Alberto Caprile, Jr., “Se agradece un regalo argentino,” Argentina Monthly Magazine, April 1, 1949, 57-59.
16 Ibid.
17 El padre de un receptor de la Medalla de Honor del Congreso, invitado a Washington por el Presidente, fue expulsado del comedor de un hotel de la Capital porque no llevaba saco de traje. Un periodista de Washington informó que le oyó decir, ‘Una ciudad notable, Washington: combina el encanto del Norte con la eficacia del Sur.” Citado en It Happened in 1945 by Clark Kinnaird (New York: Duell, Sloan & Pearce, 1946), 348. También el Presidente Kennedy llamó Washington una ciudad de eficiencia sureña y encanto norteño.
18 www.tbd.com.articles/2011/09/d-c-poverty-rate-is-third-highest-in-the-nation-says-u-s-census-66525.htm;
19 www.firstladies.org/biographies
20 “the subsistence homestead community closest to her heart” See “Attack at Arthurdale,” Time, June 6,1938 (online).
21 Jacqueline Kennedy, Historic Conversations on Life with John F. Kennedy (New York: Hyperion, 2011), 67.
22 Leticia Baldrige and René Verdon, In the Kennedy Style (New York: Doubleday, 1998),62.
23 Por ejemplo, el 13 de diciembre de 1962, la Sra. Kennedy visitó the Junior Village, una institución para los niños sin domicilo de Washington. Ver Jacqueline Kennedy: The White House Years (New York: Little, Brown & Company, 2001), 136.
24 En aquellos años lejanos (1962) cuando una Primera Dama de los Estados Unidos podía saludar a las multitudes que la vivaban mientras viajaba en un auto descapotable, de pie a lado del Presidente de Pakistán. También podía visitar a Peshawar y al Paso de Khyber y recibir respectuosos saludos y regalos de sus tribus. VerMrs. Kennedy and Me by Clint Hill with Lisa McCubbin (New York: Gallery Books, New York, 2012), 131.
25 El embajador argentino Diego Guelar visitó el intendente de Washingon, Anthony Williams. “Expresó que debería ser reconocido con una autorización para bautizar con el nombre de Eva Perón a un espacio público de esta ciudad. Williams dijo que le gustaba la idea y que la auspiciaría en el Concejo Deliberante local. Pero no asumió ningún compromiso ya que resulta una decisión que lo excede. Segun Guelar, una iniciativa de ese tipo sería ‘un gesto que los argentinos apreciarían profundamente’ en esta hora de crisis. Nada sería más reconfortante que un espacio público de Washington recibiera el nombre de esta mujer extraordinaria’.” 

Solicitud del Gobierno Argentina a la Ciudad de Washington. Piden reconocimiento para Evita. Clarín: 6 de mayo de 2002, Clarín.com.

Fuente: Evita Perón