domingo, 18 de diciembre de 2016

El 18 de diciembre de 1921, en las huelgas patagónicas, fueron fusilados 1500 trabajadores rurales.

 Osvaldo Bayer

La historia no perdona, el tiempo va clarificando indefectiblemente.  


Acabo de volver de Puerto San Julián, la pequeña y nostálgica ciudad patagónica.  


Allí hablamos sobre su historia y me hicieron conocer la iniciativa popular de hacer un homenaje a Albino Argüelles, ya sea con un monumento que lo recuerde o con el nombre de una calle.  
Albino Argüelles fue secretario general de la Sociedad Obrera de San Julián, herrero de oficio y afiliado al Partido Socialista.  

Fue quien organizó las columnas de peones rurales patagónicos en la huelga de 1921, en la cual se pedían mínimas mejoras en las condiciones de trabajo.  

Cuando llegó la tropa represora del capitán Elbio O. Anaya, les pidió parlamento a los dirigentes huelguistas, los apresó y luego de hacerlos castigar duramente ordenó su fusilamiento.  

En el recuerdo, Albino Argüelles quedó como un hombre limpio, responsable, que no abandonó en ningún momento a los hombres de campo.  

Era considerado el más inteligente de todos los dirigentes obreros.  

Su muerte fue un asesinato vil y disfrazado por el capitán Anaya en su parte militar como muerto mientras trataba de huir.  

ALBINO ARGÜELLES 

Recordemos que el 18 de diciembre de 1921, en las huelgas obreras patagónicas de 1921, donde fueron fusilados más de 1500 trabajadores rurales por el sólo hecho de reclamar las mínimas condiciones de dignidad laboral y justicia, cayó fusilado en la estancia San José, en la Provincia de Santa Cruz,  el dirigente gremial socialista y trabajador rural Albino Arguelles, Secretario general del Sindicato de Oficios Varios de San Julián, junto a tantos compañeros asesinados por la Caballería, que en esa zona estaba al mando del capitán Elvio Anaya. 

-Su muerte fue un asesinato vil y disfrazado por el capitán Anaya en su parte militar como -muerto mientras trataba de huir-' (Osvaldo Bayer) 

Era un argentino socialista (específicamente era el único en la huelga patagónica).  Era el dirigente de Pto. San Julián en la costa central de la provincia de Santa Cruz. Argüelles había nacido en Nueva Pompeya - barrio de la ciudad de Buenos Aires-, el 5 de Febrero de 1896.  Era herrero de oficio y hallándose sin trabajo emigra a San Julián.  Había participado de los hechos sangrientos de la Semana Trágica (talleres Vasena - año 1919) en donde se salva.  El destino lo llevó a Santa Cruz donde terminaría sin quererlo en otro hecho social que le costaría la vida. Muere fusilado en la estancia San José  junto con Jara y Ledezma.

RAMON QUERETANO Gallego anarquista. Apodado "Coronel".  Era el dirigente obrero de Pto. Santa Cruz. Soto se entrevista con Outerelo. En esta oportunidad para comunicarle que la Sociedad Obrera de Pto Santa Cruz ha tomado una decisión sobre el nuevo pliego para los trabajadores.  En caso de la huelga general, Outerelo será quien coordine la parte Sur con la Norte. Outerelo y su gente habían ocupado Paso Ibáñez (hoy Comandante Luis Piedra Buena) el 16 de Noviembre con unos 400 huelguistas.  Con la llegada de las tropas de Varela, Outerelo huye hacia Cañadón León (hoy Gobernador Gregores) en busca de los grupos de San Julián; concentrándose en la estancia Bella Vista.  En dicha estancia es donde este dirigente encontrará su muerte.  


LOS VENGADORES DE LA PATAGONIA TRÁGICA: LUGAR HISTORICO.

El lugar donde yacen los cuerpos de Antonio Soto,  Antorelo,  Facon  Grande, Schultz, Fariña, Albino Arguelles y German Wladimirovich, fusilados por el Coronel Héctor Varela por su participacion en las huelgas de los años  19 y 20 ha sido declarado por la legislatura  provincial  Lugar  Historico.    En aquellos tiempos funcionaba la estancia de los Menendez Behety y  actualmente es propiedad del holding Perez Companc.   Osvaldo Bayer  rescato  la  historia del olvido durante los años 60 y 70 y escribió su saga Los Vengadores de  la Patagonia Trágica, conocida en el cine como  La  Patagonia Rebelde.    Los legisladores (peronistas, radicales y hasta un desarrollista) lograron torcer el veto del interventor Héctor García y por lo menos declararon el lugar como histórico, aunque no pudieron consagrar el 12 de noviembre, aniversario  de los fusilamientos, como jornada de reflexion para los peones de campo y  por lo tanto no laborable.-