miércoles, 30 de noviembre de 2016

Populismo y "Getulismo" en el Brasil de Getulio Vargas, 1930-1945/1950-1954

Mireya Sosa de León*
(Tierra Firme: Revista de Historia y Ciencias Sociales )

Resumen: El tiempo comprendido entre 1930 y 1954 es clave para la comprensión del Brasil contemporáneo. En esos años, destaca la figura de Getulio Vargas, auténtico pionero del populismo es América Latina. Este nuevo fenómeno político, se materializará mediante la puesta en escena del llamado "Estado Novo". Para comprender al Getulismo, vale decir a ese fenómeno inédito para ese tiempo como lo era el populismo, el presente trabajo se pasea por la crisis económica mundial de 1929 y su repercusión en el Brasil, se detiene en la llamada revolución de 1930, que determina el ascenso al poder Getulio Vargas. Finalmente, y luego de un examen del periplo de Vargas por el poder, estas cuartillas se cierran con el suicidio de Vargas y con un balance sobre la significación de su legado para la posteridad del Brasil y de América Latina.
  
INTRODUCCIÓN

En la historia contemporánea de Brasil, el período de 1930 -1954 es de gran importancia por la trascendencia de la gestión gubernamental de Getulio Vargas, figura presente en la política brasileña al frente o fuera del gobierno en todos esos años, de allí que algunos autores señalan esa época como el Brasil de Vargas, y ello se debe a los cambios introducidos dentro de la política brasileña las cuales determinan las diferencias de la Vieja República con ese "Estado Novo" que él impone entre los años de 1937 y 1945.
Sin embargo, es a partir de 1930 cuando Getulio Vargas comienza a ejercer el poder y se plantea, fundamentalmente, el cambio de la política económica, en particular con la ampliación de las bases del sector industrial. Tales cambios estaban directamente relacionados con la crisis de año 1929 y sus efectos sobre la economía cafetalera que predominaba en el país. Esto implicaba la sustitución del modelo agro-exportador por el desarrollo de una fuerte industria que permitiese la eliminación de la dependencia externa y fomentase una economía interna fuerte.
¿Por qué hablar del Brasil de Vargas? Precisamente porque su proyecto político de la modificación de la estructura económica brasileña se realiza y los fundamentos del "Estado Novo" se cumplen en gran parte, destacándose entre ellos las nacionalizaciones que sirvieron para dar impulso al desarrollo industrial, la política ferroviaria y la construcción de la siderúrgica de Volta Redonda. Igualmente impuso restricciones a las compañías que explotaban y exportaban materias primas e incentivó a la industria nacional gravando con elevados aranceles a los productos importados.
Para algunos analistas, Vargas "...representó la expresión más fidedigna del poder burgués industrial que se conquista por la victoria de la revolución de 1930".1
Para comprender mejor la gestión de gobierno de Getulio Vargas, es necesario remontarse a la crisis económica mundial de 1929 y sus repercusiones en Brasil, analizar brevemente la transición que ocurre entre la llamada "Vieja República" y el "Estado Novo", así como el populismo que lo caracterizó, y por supuesto, referirse al suicidio de Vargas, como un hecho atípico en la historia de América Latina, a lo cual se agrega el llamado "Testamento Político" de Vargas, que recoge parte de su orientación ideológica.
Los últimos acontecimientos ocurridos en Brasil –caída de los gobiernos militares y vuelta a la democracia– justifican el estudio de la gestión de Vargas, como elemento imprescindible para explicarse lo que está ocurriendo, como parte para intentar prever lo que sucederá en el futuro.

LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL DE 1929 Y SUS REPERCUSIONES EN BRASIL

Plantearnos las implicaciones que tuvo la crisis económica de 1929, cuyo eje fue el "Crack del 29" que se da en Wall Street el "Martes Negro" (29 de octubre), en Brasil, es desarrollar toda la trascendencia que tuvo este hecho coyuntural en América Latina, que posee para el momento una política económica, cuya base es el modelo primario exportador como factor común en toda la economía latinoamericana. Brasil, como país del área, fundamenta su economía en el modelo agro-exportador y el hecho tiene especial relevancia por depender ésta del cultivo del café, producto que desde finales del siglo XIX constituyó la base de la economía brasileña, pues es alrededor de éste que se desarrolla la política económica del Estado, el cual estimulaba la producción y productividad del rubro. Este hecho le permitió un fuerte crecimiento, por una parte, ya que mientras el precio del café no bajara, el capital brasileño fomentaría su cultivo, y por otra, la dependencia en que queda el Estado por parte de los agricultores. La situación política se expresa en el tácito convenio político-económico en torno a los "señores del café" que tiene el Estado de Sao Paulo, región en donde se había formado una "oligarquía cafetera", que se comporta como la clase dominante y gobernante del país. al lado de ellos el Estado de Minas Gerais también ejerce este control político, aunque su fuerza económica está cimentada en la actividad de la ganadería.
El modelo agro-exportador brasileño está fundamentado en la exportación del café, producto que a principios del siglo XX es absorbido por el mercado internacional cuyas 3/5 partes las suministra Brasil. De allí su importancia y por lo cual la política gubernamental se concentra en la protección del producto, creando a su entorno una situación irreal con respecto a los precios del mercado mundial, es decir, no se permitía la rebaja de los precios aunque hubiese sobre-producción y si la había ésta era absor-bida por el gobierno, lo que trajo como consecuencia la acu-mulación de "stocks" para mantener los precios. Según el convenio de Taubaté (Sao Paulo) en 1906, el gobierno se com-prometía a comprar los excedentes para equilibrar la oferta y la demanda. para financiar estas compras, se recurriría a empréstitos extranjeros y el servicio de estos préstamos sería cubierto con un nuevo impuesto cobrado en oro sobre cada saco de café exportado, así mismo se frenaría la expansión de las plantaciones. Oro y café en las primeras décadas del siglo: ¡eran sinónimos en Brasil!2
La situación así planteada nos permite percibir la fragilidad de esta política económica que si en los años de crisis anteriores al "Crack del 29" había podido resarcirse, no fueron tomadas las precauciones para modificar la estructura económica en base a una diversificación de la producción agrícola o de una política industrial, invirtiendo en ellas las ganancias que aportaba el café. En vez de ello, la política fue de nuevas inversiones en el mismo sector.
Este juego político-económico colapsa en 1929 y se hace más evidente en la década de los 30, cuando la depresión de esos años... "tiene un severo efecto negativo sobre las exportaciones brasileras, cuyo valor decayó de 445,9 millones de dólares en 1929, en 180,6 millones de dólares para 1932."3 El Brasil ante esta catástrofe financiera "...fue el primer país latino-americano en lanzar medidas de control de cambio. Estos con-troles combinados con la depreciación de la moneda brasilera, lo cual encarecía los precios internos de los productos importados, provocaron una baja en las mismas que se expresa en las siguientes cifras: para 1929 Brasil importaba a los Estados Unidos mercancías por un valor de 416,6 millones de dólares y para 1932 sólo por el valor de 108,1 millones de dólares".4 Si la exportación bajó en 265,3 millones de dólares, la importación también tuvo una baja importante como fue la de los 308 millones de dólares, lo cual parece de alguna manera beneficioso para el país si tomamos en cuenta que tiene que plantearse el problema de producir los insumos que antes importaba, pero siendo una economía dependiente del café, no había posibilidades de inversiones en otros rubros, lo que trajo como consecuencia un colapso económico de gran magnitud, cuyas repercusiones se expresan en hechos que se desarrollan en todo el país, porque la limitación impuesta por las autoridades brasileñas sobre las cantidades de bienes importados provocó carencias en el mercado interno, lo que ocasionó igualmente un aumento de los precios de los bienes importados, lo que trajo como consecuencia una política de incentivación de la industria para aumentar la producción de los bienes en el país que competían con los importados, que beneficiaría al sector secundario después de 1933.
No obstante, esta respuesta del gobierno ante la crisis no logró a nivel político la estabilidad, dado que en ese sentido la "oligarquía cafetera", la gran perdedora, no se beneficiaba con esta nueva alternativa económica y reducía su poder político y económico, ya que para 1930, dos aspectos fundamentales caracterizan al Brasil: 1° La dependencia de su economía en un 71% de las exportaciones del café y 2°, su dependencia política de la "oligarquía cafetalera".
Así, "...la crisis económica, el estancamiento de las exportaciones, la sobreproducción, la política absoluta del país que ya no correspondía con el interés nacional, la debilidad económica de las masas campesinas y el descontento general de las clases medias produjeron una situación explosiva en el ánimo popular..."5 que trajeron como consecuencia una conflagración interna que se expresó en la "revolución" de 1930. Porque "...La crisis del capitalismo mundial... sin duda ayudó a acelerar el proceso revolucionario, pues golpeó a los intereses cafeteros en especial y puso a la orden del día la necesidad de una alteración sustancial del poder oligárquico que se fundamentaba en la vieja política de los gobernadores... y ésta estaba asentada en el control de los clientes electorales, es decir, en el dominio paternalista de los electores por los caudillos locales..."6

LA REVOLUCIÓN DE 1930

Este acontecimiento de gran envergadura que se desarrolla en Brasil en ese año, es la consecuencia del enfrentamiento de las viejas oligarquías con el único objetivo de la toma del poder, porque se dieron las circunstancias para una "alteración sustancial" de esa política gubernamental. La "revolución" se inicia el 3 de octubre de 1930. Políticamente el hecho marca un momento decisivo en el país, pues contrario a lo que se había desarrollado desde 1889 hasta el presente, el nuevo líder que se presenta a las elecciones no proviene de Minas Gerais ni de Sao Paulo, regiones de donde tradicionalmente habían salido los Presidentes del Brasil, imponiendo sus intereses regionales, características que incidieron en la denominación de la República del Café con Leche. Skidmore califica el hecho revolucionario como una "Revolución de Elite", pues fue conducida por cuadros heterogéneos de la población, como la clase media, los oligarcas, un sector militar ("los tenentes") y los conservadores, pero con un marcado ausentismo de los sectores populares. La conspiración fue apoyada por políticos del Partido Alianza Liberal.
Si analizamos el significado de la palabra revolución, parecería que las circunstancias políticas que llevaron a los hechos de 1930 no tenían diferencias con otros movimientos que se habían producido en el país desde 1922, pues las estructuras sociales del Brasil no sufrieron, aparentemente, ningún cambio, pero vista desde otro aspecto, y planteándonos la pregunta ¿Qué significó la "revolución" de 1930 para el Brasil? La respuesta nos llevaría a verificar la modificación de la estructura política y económica del país. A tal efecto Skidmore apunta:
Había dos factores, entretanto que distinguían los acontecimientos de 1930 de todas las luchas precedentes por el poder en la historia de la República. En primer lugar la Revolución de 1930 pone fin la estructura republicana creada en 1890 (caracterizada por el coronelismo, y por la vieja política de los gobernadores). En segundo lugar, había una concordancia diseminada, antes de 1930, en cuanto a la necesidad de una revisión básica del sistema político.7
Lo que se evidenciaba en el deseo de algunos políticos de la modificación de la Constitución de 1891 y unido a este hecho el cambio de una política económica que implicaba modificaciones en este campo y en lo social, siguiendo a Skidmore, "...lo que emanaba era una voluntad de experimentar nuevas formas políticas, una tentativa desesperada de acabar con lo arcaico..."8
La victoria de la "revolución" y con ella el ascenso al poder de Getulio Vargas a la presidencia interina el 3 de noviembre de 1930, enfrenta estas tendencias, el acabar con la veja forma de gobierno e implantar una nueva, la cual, en cierta medida, no estaba basada en una política bien definida, salvo el enfrentamiento de una situación coyuntural. la crisis económica que carcomía los cimientos hasta ese momento imperecederos de una economía en decadencia, cuyo representante, la "Oligarquía cafetera" no quería percatarse de la realidad y pensaba estar viviendo una situación pasajera, de allí que la política económica que asume Vargas se enfrentará abiertamente con este grupo, hasta el momento de detentar el poder.

LA INTERVENCIÓN DE GETULIO VARGAS Y LAS NUEVAS PROPOSICIONES DEL GOBIERNO

Los hechos que anteceden al gobierno de Vargas se resumen en lo siguiente: En 1929 termina el gobierno del paulista Washington Luis. Siguiendo la costumbre alternativa del sistema de gobierno en Brasil, le correspondía al estado de Minas Gerais elegir un candidato donde había una nueva burguesía basada en la producción ganadera; no obstante, en Sao Paulo, y contrariamente a esta tradición pactada, surge un candidato de la oligarquía paulista, Julio Prestes, quien está apoyado por Washington Luis. Esta situación trae como consecuencia la unión de Minas Gerais con otros estados menores para oponerse a los paulistas y surge entonces como líder Getulio Vargas, para el momento gobernador de Río Grande do Sul, estado ganadero, y como vice-presidente, João Pezoa, gobernador del estado de Paraiba (Norte). Con esta unión se hace oposición fuerte al gobierno y a Sao Paulo. Las elecciones en ambas partes fueron, al parecer, fraudulentas; por una parte, los partidarios de Vargas esgrimen su posición mayoritaria con el 98% de los votos, situación manejada por las gobernaciones de estado y sus grupos, quienes controlan las elecciones; por otra parte, la versión oficial del gobierno hace aparecer como triunfador a Julio Prestes.
La "Alianza Liberal" de Getulio Vargas plantea la toma violenta del poder, y aunque Vargas duda sobre el golpe, la decisión es acelerada por el asesinato de João Pezoa en Paraiba. El golpe se dio, la oligarquía paulista fue derrotada, el ejército y su sector más poderoso apoya la nueva elección en donde Vargas asume la presidencia el 3 de noviembre de 1930 hasta 1945, cuando renuncia.
Entre los años de 1930 y 1937 Vargas se plantea el enfrentamiento de la situación político-económica que atraviesa Brasil, la cual está caracterizada por la crisis económica y el descenso político de la oligarquía cafetera, asentada en el estado de Sao Paulo. Los paulistas (del Estado de Sao Paulo), no conformes con la nueva situación a lo que se agrega la depresión económica, se enfrentan en 1932 al gobierno de Vargas, creándose dos frentes opositores: los constitucionalistas de Sao Paulo y los legalistas que constituyen las fuerzas del gobierno, lo cual conduce a una conflagración civil que termina con un acuerdo entre Vargas y los paulistasEl manejo de esta situación pone en evidencia un objetivo del nuevo presidente: acabar con los regionalismos y propiciar en el Brasil un sentimiento nacionalista. Sin embargo, con la victoria de la "revolución", el fenómeno del caudillismo no desaparece, pasa a ser mediatizado por el gobierno de Vargas, quien es la expresión del nuevo pacto de poder. "De esta manera la figura del gran cacique se sobrepone a los sistemas caciquistas locales y, si bien coexiste con ellos, los redefine en función de los nuevos intereses hege-mónicos".9 Vargas se crea una imagen de "Salvador" de la unidad nacional contra el regionalismo paulista y vuelve el planteamiento de Pedro II: el estado es uno y los estados locales deben subordinarse. Así, trata de combinar los distintos intereses locales, al mismo tiempo que acercarlos al centro. Sus delegados son representantes de las localidades, pero sólo los afines a su política nacional, con lo cual tiene éxito, pues mediatiza los intereses paulistas, los nacionaliza, distribuyendo beneficios con la renta nacional, desarrollando en esta forma la integración del país, problema que hasta 1930 no estaba resuelto. Con su fórmula Vargas la consolida. Su proyecto tiende a la formación de la burguesía nacional.
A partir de 1930 los cambios en Brasil se evidencian en todos los niveles. El ejército se reestructura, profesionalizándose y tecnificándose. Se hace nacionalista y sus dirigentes vienen de la pequeña burguesía "Tenentista".
Por otra parte, la nueva Constitución de 1934 -la cual puede interpretarse como un producto híbrido- concretizaba como documento jurídico, por una parte, los ideales del liberalismo político, y por la otra, los ideales del pensamiento del reformismo económico. Concebía un nuevo sistema de justicia del trabajo y daba la facultad al gobierno federal de fijar los salarios mínimos y con ello democratizar el sistema político.
La política de Vargas satisface ampliamente las reivindicaciones específicas de las clases medias, al estimular el desarrollo industrial, por lo que implanta una política proteccionista de la industria nacional y la sustitución de importaciones, favorecida por la depresión del capitalismo mundial.

DE LA VIEJA REPÚBLICA AL ESTADO NOVO. 1937-1945

Los siete años que van desde el ascenso de Vargas al poder en 1930, hasta el golpe del 10 de noviembre de 1937, momento en que se consolida el gobierno, hasta 1945, son años de agotada improvisación tendientes a cambiar el modelo político implantado en 1889, cuyas raíces estaban hundidas firmemente en el pasado de la política económica del imperio, cuyas características dadas por el desarrollo de los enclaves de producción que variaban de estados y de productos, generaban el cambio de actividades económicas y junto a ellas las migraciones de los sectores poderosos, por una parte, y las de las masas populares, por la otra. en busca de los beneficios de la nueva fuente de riqueza: palo de Brasil, azúcar, oro, café, caucho son los nombres de los productos que dieron sentido a la economía brasileña y poder a los estados de Bahía, Minas Gerais, Sao Paulo, Belén, Río, etc. Cambiar esta mentalidad es lo que se propone Getulio Vargas, paralelo a esto, desarrolla una centralización de la economía modificándola desde sus propias raíces a través de una política industrial que beneficie a la nación en general y que inyecte, desde la administración central, los procesos económicos regionales. Para ello se propuso cambiar la superestructura y la estructura de Brasil y estas transformaciones las proyecta a través del "Estado Novo", caracterizado por ser un estado híbrido, en donde no se desplazan en su totalidad los elementos que caracterizan a la "Vieja República", sino que combinan con otros nuevos, como son el corporativismo y el populismo, rasgos fundamentales de la política de Vargas, así como el de no tener su estado una base ideológica consistente ni depender de una plataforma popular. De allí que Skidmore considere al "estado Novo" como una creación personal de Getulio Vargas, el cual comienza con el golpe de estado del 10 de noviembre de 1937 y finaliza en 1945. A grandes rasgos, la industrialización es una de sus políticas esenciales a la cual se suma su política social llamada nacionalista burguesa y populista nacional. Vargas se hacía llamar el "Padre de los humildes", pero su base social es la pequeña burguesía, aunque atrae a los obreros, reorganiza el sindicalismo, lo burocratiza y logra neutralizarlo.
El "Estado Nacional" de Vargas concilia a las burguesías nacionales y su gran triunfo fue neutralizar a los "Barones del Café" paulistas, luego de haberlos derrotado militarmente en 1932, le perdona el 50% de sus deudas, logrando atraerlos. Para 1945 muchos "Barones Cafeteros" se habían asimilado a la política industrial de Vargas.

EL POPULISMO COMO BASE DE LA FUNDAMENTACIÓN POLÍTICA DEL ESTADO NOVO

La constitución de 1937 debía ser el órgano jurídico en el que se apoyaría el Nuevo Estado para llevar a cabo su programa político, lo que se evidencia en el vigor que se le da al Estado, "...no había equilibrio liberal de poderes, se considera al Presidente como la autoridad suprema del estado que coordina los órganos representativos de grado superior; dirige la política interna y externa, promueve u orienta la política legislativa de interés nacional y supervisa la administración del país".10
Para Skidmore, esta tentativa de hacer una nueva fase política se expresa en tres puntos principales: 1°, una legislación social que comprendiera la asistencia médica y las pensiones a los trabajadores. Esta legislación estaba destinada a la clase proletaria, con la finalidad de ganarse su lealtad, sustento de ese gobierno paternalista que Vargas implantó. 2°, La doctrina para justificar este sistema era el "Trabalhismo", el cual se hacía eco a través de los programas radiofónicos "A Hora do Brasil" de 1942. Desde 1937 se da el fenómeno de la "Quadratura sindical", así se organizan los sindicatos desde el Ministerio del Trabajo, creado por Vargas, en forma vertical descendente: Sindicato Bancario, Textil, etc. no hay relaciones paralelas entre ellos, además se crea un Tribunal del Trabajo y una Bolsa de Trabajo, es decir, se inicia toda una infraestructura tendiente a beneficiar, por una parte, a la masa trabajadora, pero especialmente a contratarlas. Con la Ley del Trabajo de 1940, se establecen las medidas reivindicativas del trabajador como el salario mínimo y seguridad social. "Esa organización paternalista impuesta al sector operario por Vargas era parte de una estructura económica corporativista global que el gobierno del Estado Novo armó para toda la sociedad urbana".11 3°. La tercera táctica la conformaba la creación del "Partido Trabalhista", basado en la coalición de los sindicatos dominados por el gobierno y de las fuerzas progresistas que Vargas esperaba liderizar adoptando programas de industrialización, nacionalismo económico y seguridad social.

EL POPULISMO COMO BASE DE LA FUNDAMENTACIÓN ECONÓMICA DEL "ESTADO NOVO"

La nueva estructura política, creada por Vargas en su "Estado Novo" obedeció estrictamente al cambio económico que se propuso desde su ascenso al poder: la modificación de la economía, hasta 1930 agroexportadora, hacia un modelo industrial y para ello se encontró con un problema de difícil solución como fue el de la integración económica del país, caracterizada por la fragmentación del sector, remanente de la Vieja República, por ello señaló: "...los localismos, las tendencias centrífugas, son el resultado de formaciones estancadas de economía regionales cerradas. Cuando el mercado nacional tenga su unidad asegurada, acrecentando su capacidad de absorción estará solidificada la federación política".12 La única manera de eliminar el localismo era implantando un gobierno fuerte y centralizado para integrar el Estado Federal. Ello lo logra a través de la política de orden jurídico que desarrolla en la Ley del Trabajo, controlando los sectores de producción mediante el sindicalismo de las medidas corporativas que impone el sector. La Corporación se define, según Félix Restrepo
...como el conjunto de los sindicatos de obreros y patronos de un mismo oficio. A ella corresponde en primer lugar, atender el bien de los obreros, mirar por la seguridad de los capitales invertidos en las respectivas empresas, evitar a la reunión de competencia e impedir que el monopolio se convierta en precios excesivos... La corporación hace la huelga imposible, y aún más, el cierre de las fábricas y termina con la lucha de clases. Une en un verdadero espíritu de colaboración patriótica y de caridad cristiana a todos los que trabajan en un mismo edificio: capitalistas, directores técnicos y simples obreros... debe prevalecer la coordinación perfecta de todas las iniciativas circunscritas en la órbita del estado y el reconocimiento de las organizaciones de clases como colaboradores de la administración pública.13
Getulio Vargas sería el coordinador de las iniciativas privadas y del Estado en materia económica, además de ser el conciliador de los diferentes intereses, y es desde ese punto de vista que se expresa la concepción populista de su "Estado Novo", que será la base de sustentación de ese nuevo Estado. Populismo y getulismo son sinónimos. Gino Germani lo concibe como "...un movimiento de masas en el cual están naturalmente diluidos u oscurecidos por la demagogia las fronteras de clases".14 Lleva implícito el carácter autoritario del gobierno y según Octavio Ianni, "...coloca en segundo plano los elementos nacionalistas desarrollistas y antimperialistas"15 Con su "Estado Novo" se planteó un gobierno dictatorial, donde el Estado era regido en forma autoritaria con miras a conseguir los objetivos propuestos, que como lo hemos explicado antes, consistía en un cambio de la Vieja República en lo que en materia económica se refiere, lo que involucra un cambio político que trasciende al campo social, en donde los factores de cambio se expresan en la atracción de los grupos económicos regionales hacia el nuevo sector de desarrollo, el industrial, y a través de un control de las masas por los beneficios otorgados mediante las reformas sociales establecidas y la de su concientización, al sentirse el obrero como partícipe del desarrollo económico brasileño. esto, en forma objetiva, lo expresa Vargas en un discurso un 1° de mayo, al decirle a los trabajadores: "Ustedes han estado fuera del gobierno, mañana estarán en el gobierno" y esto, aunque parece ser una expresión demagógica más, tiene sus resultados positivos porque la industria crece con la toma de conciencia de un sector burgués industrialista. Fue una política lúcida que pretendía una liberación nacional en el sentido económico, con un gran poder del estado como productor y ya no como simple regulador. De ese modo Brasil reunía las condiciones previas para el despegue industrial.

EL MODELO INDUSTRIAL

Ampliar las bases del sistema industrial constituye el fundamento del cambio político-económico del "Estado Novo". La industria había tenido un dinamismo importante antes de la Primera Guerra Mundial, cuando se "...verificó un considerable incremento de la producción industrial. Este hecho, en parte, resultó de la influencia de una política de proteccionismo, la cual se expresó por medio de ‘...la institución de tarifas aduaneras parcialmente recolectadas en oro, lo cual constituyó un factor acentuadamente proteccionista al dificultar la competencia extranjera’."16
Entre 1910 y 1914 se observa un crecimiento importante con respecto al sector industrial, propiciado por la "Caja de Conversión", la cual proporcionó un saldo mayor de divisas que fue utilizado en la adquisición de material instrumental y de materias primas para el desarrollo industrial. Esta situación puede considerarse como un antecedente relevante para la implementación de medidas que se hará en los años 50, con el objeto de promover el sector secundario.
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) representó para la incipiente industria brasileña un momento propicio para su desarrollo y expansión, pues las trabas que este hecho impone a la importación son proclives para el desarrollo de industrias por sustitución de importaciones, además de darle fuerza a las ya instaladas al eliminar el peligro de la competencia con los productos importados; de allí que, según Baer, "...se crearon durante la guerra, 5.936 nuevos establecimientos industriales y el valor de la producción creció en un 212% entre 1914 y 1919...Así mismo el Censo de 1920, reveló la existencia de 13.336 establecimientos industriales, en donde trabajan 300.000 obreros. El mayor crecimiento se verificó en la industria alimentaria... la producción industrial pasará en 1920 al 40.5%. La industria textil alcanzó el 28, 6% en ese año".17 La cifras muestran la importancia que adquirió el sector secundario en la economía brasileña, situación que, aunque no involucra todavía a la industria pesada y dependen de la importación de material industrial para su desarrollo, representa un avance en la modificación de la economía de Brasil. Al finalizar la guerra en los años 20, nos encontramos ante la antigua problemática: cesa el proteccionismo y con ello se inunda el mercado de los productos importados, dificultándose la competencia, puesto que la industria nacional apenas incipiente, o en proceso de desarrollo, no suministra el producto con la misma calidad que el del extranjero, ni con el mismo precio. esta realidad afecta la industria nacional, desplazando sus productos del consumo interno de los brasileños porque "...[los] productos industriales extranjeros, principalmente tejidos, perfumes... porcelana y cristal, ciertos géneros alimenticios llegaban al mercado brasilero a precios muy inferiores a los bienes producidos en el país".18
La decadencia de esta política industrial, que comienza en los años 20, es una marcada consecuencia de la política gubernamental, la cual se apoya en la protección de la industria cafetera, a la que fomenta y engrandece a través de la inversión de las ganancias del sector únicamente en el mismo café, como ya hemos explicado anteriormente.
"El Crack" y la revolución de 1930 en Brasil determinó un cambio en la economía brasilera, la cual fue llevada a su máxima expresión por Getulio Vargas. Ya en 1934 comienzan a hacerse patentes estos cambios, a través de la diversificación de la producción; el caso del cultivo de algodón y desarrollo de la industria textil son demostrativos de este hecho y aunque las diferencias porcentuales no nos dicen mucho entre 1929 y 1938, lo importante es que se aprecia un incremento que se mantiene en forma sostenida a lo largo de la década del 30, como lo demuestran las cifras del siguiente cuadro:
Producción de materiales de algodón  y camisas
(En miles de toneladas)
                              Año                 Materiales             Camisas
                        1929                     81                     105
1930                     81                     82
1931                    108                     113
1932                    107                     102
1933                    109                     96
1934                    122                     88
1935                    128                     138
1936                    156                     145
1937                    164                     144
1938                    144                     154

Fuente: Jayme Kuks, Da Fundacao Getulio Vargas, tomado de Baer, Op. cit., p. 19.

Las cifras muestran ciertas fluctuaciones en la producción de camisas, pero luego, en 1935. se observa un incremento de la misma, que se sostiene por cinco años, luego de la baja de los años 1933-1934.
Durante la década del 30, la producción industrial continuó su crecimiento alcanzando al final de la década un aumento del 60%, con respecto a 1929.
Sin embargo, esta política industrial no consiguió cambiar la estructura de la sociedad brasileña, lo cual explica el poco aumento laboral que se aprecia en este sector. en 1920 la población ocupada en la industria manufacturera era del 13% y en 1940 apenas el 14%, y el sector primario se modifica en los mismos años como pudiera parecer: del 69,7% en 1920 pasa al 67,5% en 1940, cifras que evidencian las dificultades que se enfrentan en Brasil para modificar la estructura económica, lo cual significa no sólo el incremento de un rubro determinado, sino paralelamente a ello un cambio de mentalidad, de tradiciones, en fin, una modificación cultural en el sector empresarial y en el sector laboral.
Así como el Estado había sido un instrumento clave en la profundización del modelo agro-exportador desde 1930, también va a serlo para la reproducción de la acumulación industrial. Invierte en
...el desarrollo de los sectores básicos. Al hacerlo incurre en un déficit, que cubre con emisión monetaria, aumentando la capacidad de financiamiento interno del sistema; posteriormente realiza su producción a precios subsidiados, transfiriendo así una parte del excedente a la burguesía industrial. A la vez la expansión monetaria genera una inflación controlada, que contribuye a mantener deprimidos a los costos reales de la mano de obra, contrarrestando los efectos de la legislación laboral sancionada por el Gobierno de Vargas. Por otra parte, frente a las dificultades de la balanza de pagos, la respuesta de la política económica es comprimir las importaciones mediante una política proteccionista selectiva. Así va creando mercados cautivos que consolidan la posición de una fracción monopólica de la burguesía, mientras libere divisas para la importación de los equipos y bienes intermedios necesarios para expandir y diversificar la industrialización. El financiamiento interno y las inversiones extranjeras directas están prácticamente ausentes en esta etapa del desarrollo industrial brasilero"19.
Esta etapa podemos situarla entre 1930 y 1940.
Toda esa política tuvo su base en las investigaciones que, tendientes a una evaluación de la política económica del Brasil, se realizaron en las décadas del 30 y del 40. Dichas investigaciones se exponen en el Relatorio Niemeyer, publicado en 1931, preparado por Otto Niemeyer, quien propone para esa época el desarrollo de una política agrícola, fundamentada en la diversificación de la producción y, aunque no proponía ningún programa industrial de inmediato, apuntaba que una nueva política agrícola terminaría por elevar la renta del sector, lo cual traería como consecuencia su inversión en el sector industrial.
La investigación de mayor relevancia fue la realizada por la Misión Cooke, la cual representó, según Baer, el primer análisis científico de la economía brasileña, y formuló un programa de acción tendiente a la incorporación del modelo industrial al ya existente, dividiendo el país según sus riquezas en diferentes zonas de producción: el Nordeste, el Centro-Norte y el Sur, afianzando que el principal desarrollo debería hacerse en el Sur, porque según la Misión, reunía las mejores condiciones para el crecimiento económico. Como punto de partida aconsejaba la instalación en el Sur de una siderúrgica, razonablemente grande para desarrollar una industria de bienes de capital. Así, durante los años de la Segunda Guerra Mundial, se construyó la "usina" de Volta Redonda (1943) con el financiamiento del Export-Import Bank y la adquisición de equipos en los Estados Unidos, gracias a arreglos de Getulio Vargas con Franklin Delano Rooselvet, que implicaba el apoyo del gobierno brasileño a los aliados en la guerra. De allí que las relaciones internacionales del Brasil con los Estados Unidos comenzaban a serle favorables, como lo apunta el periódico venezolano El Universal, el 9 de septiembre de 1942:
La Unión Panamericana elogia al Brasil, Washington, septiembre 3,
...la Unión Panamericana emitió una declaración en la que elogia la declaración de guerra por el Brasil, la importancia militar, industrial y estratégica del Brasil. Las gigantescas proporciones geográficas del Brasil, -dice- y la interminable variedad que ofrecen su vida, clima, topografía, recursos y productos que asombran a quienes lo conocen...Brasil es la primera potencia sudamericana que declara la guerra al eje y la única de ellas que fue beligerante durante la guerra pasada. Ciertamente es una gran suerte para las Naciones Unidas que Brasil inclinase sus simpatías hacia la causa democrática. Gracias a ello brinda considerable protección al Atlántico Sur, la costa combinada brasileña que llega aproximadamente a sólo 1.600 millas de Dakar".20
La "usina" de Volta Redonda comienza a funcionar en 1946. La Misión Cooke recomendó el desarrollo de industrias de madera y papel, así como también el sector textil, con vista al mercado de exportación.
La acción del Estado se manifestó igualmente en la creación de "...una infraestructura de servicios básicos, de una política proteccionista y de la expansión del financiamiento a la acumulación industrial, favoreciendo las tendencias industrializantes de la burguesía local"21 y en este orden de atracción de la antigua "burguesía cafetalera" de Sao Paulo, convirtiéndola en una burguesía industrial que se incorpora a esa política del "Estado Novo", es un hecho de gran trascendencia, como lo señala el propio Getulio Vargas en la Segunda Feria Nacional de Industrias, el 22 de noviembre de 1941, donde expresó:
Cada visita que hago a Sao Paulo aumenta mi confianza en la capacidad realizadora del pueblo brasileño. Nuevas actividades, nuevas empresas e iniciativas audaces aparecen por todas partes, demostrando la voluntad perseverante de producir más y mejor... En general, se obtiene la impresión de que Brasil ha entrado en una nueva era de confianza y de trabajo fecundo, en que vamos todos los brasileños, sin distingos de zonas ni de clases, cada vez más unidos y conscientes de sus responsabilidades en la obra de engrandecimiento nacional.22
Estas palabras de Getulio Vargas indican un logro, había centralizado la economía, objetivo que se propuso desde su entrada en la política brasileña.
Según datos estadísticos de la CEPAL, en el quinquenio de 1945 a 1949, la producción industrial se triplicó, la producción agropecuaria aumentó en un 50% y las importaciones de bienes de consumo sólo aumentaron en un 10%.
referente al aspecto social, se fortaleció la burguesía industrial. Sao Paulo y Río de Janeiro se convirtieron en las ciudades que dinamizaron más intensamente este proceso y con ello el predominio de esta nueva clase. El sector obrero igualmente se desarrolló demográficamente y políticamente, inser-tándose en organizaciones sindicales al amparo de la legislación "thabalhista", dominada por el gobierno y que fortalece el populismo de Vargas. Entre 1945 y 1949 se incrementó el salario real del 23% a 33%.
Esta política industrial del "Estado Novo" no muere con su desaparición en 1945, sino que se incrementa y da caracterización en el orden industrial al Brasil, país que posteriormente manejó más de cien importantes rubros de exportación, caso único en América Latina.

EL SUICIDIO DE VARGAS.
SU TESTAMENTO POLÍTICO Y SU TRASCENDENCIA

Getulio Vargas se retiró de la política de sus país temporalmente en 1945 y en 1950 vuelve a ella y gana las elecciones presidenciales. Para ese momento tiene 70 años y las circunstancias políticas son diferentes a las de los años 30, momento en que se había agotado el frente populista, pues la política industrial exigía otros cambios. Esta situación lleva a que se desestabilice su gobierno, amenazado permanentemente por golpes militares. El 24 de agosto de 1954, la situación colapsa y en la calle era voz populi la existencia de un golpe. Vargas, después de una reunión, se suicida en pleno Palacio Presidencial. Como un gesto de denuncia y de protesta deja una carta conocida como su Testamento Político.
"Salgo de la vida para entrar en la historia", así termina el testamento. Estas palabras son representativas de la importancia que le da a su gestión, mediante esa política industrial que fundamentó en el populismo, como el mismo señala en sus carta: "... las fuerzas y los intereses contrarios al pueblo se han unido y se han desencadenado contra mí..." Considera a la oligarquía brasileña contraria los intereses del pueblo y enfrentada a su gobierno "...para que no siga defendiendo, como siempre he defendido, al pueblo y principalmente a los humildes..." porque consideró que instauró la libertad social a través de la creación del Ministerio del Trabajo y de la Ley del Trabajo, en la cual, por primera vez, la clase trabajadora es reivindicada mediante programas sociales y organizada por medio de los sindicatos, que él mismo controló y que eran la fuerza de su gobierno. El repudio de la oligarquía a estas medidas, según su testamento, se expresan por las decisiones del Congreso Nacional en contra de las medidas que beneficiaban a los trabajadores.
Interpreta su política como beneficiosa para el país nacionalista y su trabajo fue la búsqueda de la autonomía del Brasil. De allí que como los románticos del siglo XIX, considera que con su muerte el pueblo queda desamparado, pues él ya lo ha dado todo y sólo queda darle su sangre, por lo que escribe "...yo ofrezco mi vida en holocausto...mi sacrificio os mantendrá unidos y mi nombre será vuestra última barrera de combate". Estas palabras nos hacen recordar la última proclama de Simón Bolívar: "Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión yo bajaré tranquilo al sepulcro". Si Bolívar en otra época y otras circunstancias históricas considera que la unión consolidará la República apenas iniciada, Vargas con su holocausto pretende conformar la conciencia del pueblo brasileño, instándolo a que reconozca la lucha que él, desde el poder, estimuló para que terminara su esclavitud y a que responda como pueblo libre en los momentos en que la oligarquía nuevamente quiera hostigarlo, pues él a través de su gestión gubernamental se esforzó por hacerlo libre y consciente de su función como el grupo más importante de su gobierno. Por ello dice Vargas que: "Mi sacrificio permanecerá para siempre en su alma, y mi sangre será el precio de su rescate...Os he dado mi vida. Ahora os ofrezco mi muerte...".
El discurso fue leído y transmitido por los medios de comunicación, la radio y la televisión; el lector: Tancredo Neves. Resultado: las turbas comenzaron a bajar de las favelas de Río de Janeiro, en Sao Paulo, en Río Grande du Sul y las manifestaciones populares paralizaron el Brasil. El golpe que amenazaba a Vargas no cristalizó, su política prevaleció hasta 10 años después y se dio un fenómeno político original conocido como "El Varguismo sin Vargas", proceso político que se implanta entre 1954 y 1964, de la siguiente manera:
- Juselino Kubistcheck (1955-1960), quien mantuvo y se apoyó en las políticas de masas, realizó un desarrollo económico basado en la internalización de nuevas inversiones. Su lema "Construir 50 años en 5". Lo objetivó en la construcción de Brasilia y en ese orden siguió el modelo Getulista de desarrollo.
- Janio Cuadros (1960-1961). aunque electo hasta 1966, renuncia en 1961 y lo sucede João Goulart, Ministro del Trabajo en 1952, quien fue elegido Presidente en 1963. Su política se inclinó hacia las medidas reformistas y se rodeó de la izquierda. Su Primer Ministro fue Tancredo Neves y su plan de acción consistió en realizar cambios de base, como la Reforma Agraria. Fue adversado por los militares, particularmente por su política internacional y muy especialmente por la aceptación de la Revolución Cubana. El 2 de abril de 1964, Goulart expuso en Río de Janeiro, ante una gran concentración nacional, su política de cambio. Ante las amenazas recibidas decidió renunciar y se exilió en Uruguay.
A partir de 1964, los militares tomaron el poder y permanecieron en él hasta 1984. Pasaron veinte años antes de que un civil volviera a la Presidencia de Brasil. Tancredo Neves, seguidor del "getulismo", que como se recordará fue el Primer Ministro del último gobierno de Vargas y paradójicamente lector nacional de su testamento, fue electo Presidente, lo que demuestra la trascendencia de Getulio Vargas en la política del Brasil y en donde sus palabras "Salgo de la vida para entrar en la historia" adquieren una dimensión temporal.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

A través de la exposición del tema hemos señalado los logros alcanzados por la gestión de Getulio Vargas y cómo su trascendencia llega hasta épocas recientes. esto se evidencia porque alcanzó las metas propuestas, como fue la modificación de la estructura económica brasileña, con una base industrial, hecho que no sólo fomenta sino que alcanza, lo cual logra mediante el populismo, insertando una nueva clase laboral en la industrial a la que protege y domina para sus fines. Sin embargo, hay una constante preocupación en el sector primario, que se pone de manifiesto en el aumento del 50% en la producción entre 1930 y 1940. Igualmente se interesa por el pueblo, al cual defiende y protege, y según su testamento político, llega al holocausto en su defensa.
Durante su gestión el campesinado permaneció en iguales condiciones, despojado de la tierra, analfabeto, enfermo; de allí la proposición de una Reforma Agraria que se hace en el gobierno de Goulart (1963-1964). No obstante, su gestión marcó el despegue industrial de Brasil, la industrialización, y por otra parte, creó las bases para la construcción de una política industrial tendiente a la creación de un país autónomo y futuro exportador de capitales, como se demostró en la fase "El Milagro Brasileño" (Kubistcheck, 1955-1960).
Lamentablemente las oportunidades que tuvo el pueblo de ser libre, como él lo soñó durante su gobierno, nunca se han materializado, porque el Brasil, al igual que sus hermanas repúblicas latinoamericanas, está signado por la falta de planificación, la carencia de un proyecto político revo-lucionario y la aplicación de programas económicos de corte desarrollista. Los primeros impiden soluciones sociales de avanzada y el último, apenas se orienta a la inversión económica de gran rentabilidad del capital invertido y que sólo permite que llegue al pueblo beneficios mínimos expresados en reivindicaciones reformistas que no alcanzan a resolver los agudos problemas que padece la sociedad brasileña.
Evidentemente, tanto el gobierno de Vargas como su legado político permanecerán como elementos fundamentales en la historia de Brasil. La reaparición de Tancredo Nevas en el escenario político, en las primeras elecciones post-dictadura, así lo demuestra. La muerte inesperada de Neves dio paso a José Sarney, que comenzó en 1985, el actual ciclo democrático brasileño.
Ha transcurrido medio siglo y hoy aparece en el escenario brasileño un personaje carismático, Luis Ignacio da Silva, mejor conocido como LULA, quien proviene de la clase "trabalhilista" y alcanza la presidencia de la república con un significativo porcentaje de votos. Sus dos primeros años de gobierno han cautivado a la izquierda latinoamericana y a nivel internacional se perfila como un futuro líder continental. Es demasiado pronto para tener una opinión más acabada sobre Lula, pero sin lugar a dudas, su aparición ha creado nuevas esperanzas para un Brasil que había permanecido como un gigante dormido.

*Universidad Central de Venezuela

NOTAS:

1 Vania Bambirra y Theotonio Dos Santos, "Brasil: Nacionalismo, populismo y dictadura. 50 años de crisis social" en América Latina, Historia de Medio Siglo, Vol. I, p. 140.
2 Celso Furtado, La economía latinoamericana, formación histórica y problemas contemporáneos, p. 220.
3 Werner Báez, A industrializacão e o desenvolvimiento Económico do Brasil, p. 16.
4 Ídem.
5 Lucía Raynero, El Estado Novo 1937-1945, p. 18.
6 Vania Bambirra y Theotonio Dos Santos, Op. cit., p. 140.
7 Thomas Skidmore, Brasil de Getulio Vargas, p. 26.
8 Ídem.
9 Vania Bambirra y Theotonio Dos Santos, Op. cit., p. 140.
10 T. V. Cavalcanti. Las Constituciones del Brasil, p. 471, citado por Lucya Rainero Morales, Op. cit, p. 14.
11 Thomas Skidmore, Op. cit., p. 63.
12 Getulio Vargas, As directrizes de la nova política do Brasil, citado por Lucía Rainero, Op. cit., p. 22.
13 Getulio Vargas, Op cit., citado por Lucía Rainero Morales, Op. cit., p. 23.
14 Octavio Ianni, El Colapso del populismo en Brasil, p. 39.
15 Ídem.
16 Werner Baer, A Industrializacão e o Desem-volvimiento Económico do Brasil, p. 12.
17 Werner Baer, Ibídem, pp. 12-13.
18 Viera Dorval Teixeira, "The industrialization of Brasil" citado por Baer, Op. cit., p. 14.
19 Jorge Fontanals, Internalización y crisis en la economía brasileña, Publicación del CENDES, p. 208.
20 El Universal, La Unión Panamericana elogia a Brasil, Caracas, 9 de septiembre de 1942, p. 9.
21 Jorge Fontanals, Op. cit., p. 296.
22 Getulio Vargas, La Segunda feria Nacional de Industrias, (Discurso), p. 1.

BIBLIOGRAFÍA

1. Baer, Werner, A industrializão e o Desen-volvimiento Económico do Brasil, Río de Janeiro, FGV, Instituto de Documentacão, Editora du Fundacão Getulio Vargas, 1977.       
2. Bambirra, Vania y Dos Santos, Theotonio, "Brasil: nacionalismo, populismo y dictadura. 50 años de crisis social" en América Latina: historia de medio siglo, Vol. I, México, Edit. Siglo XXI, 1979.        
3. Carmagnani, Marcelo, América Latina de 1880 a nuestros días, Barcelona, España, Edit. Oikos-Tau, 1975.       
4. Fontanals, Jorge, Internalización y crisis en la economía brasileña, Caracas, UCV. Cendes, s/f.        
5. Furtado, Celso, La Economía latinoamericana, formación histórica y problemas contemporáneos,México, Siglo XXI, 1983.       
6. Ianni, Octavio, El colapso del populismo en Brasil, México, Universidad Autónoma de México, 1974.       
7. Raynero, Lucía, El Estado Novo 1937-1945 (mimeo) s/f.        
8. Skidmore, Thomas, Brasil: de Getulio Vargas a Castelo Branco (1930-1964), Brasil, 1976.        

DOCUMENTOS

9. Vargas, Getulio "Discurso pronunciado en Sao Paulo, durante la visita a la Segunda Feria Nacional de Industrias", respondiendo al saludo del Sr. Dr. Roberto Simonsen, el 22 de noviembre de 1941.        
10. Vargas, Getulio "Carta-testamento de Getulio Vargas, dejada el día de su muerte, el 24 de agosto de 1954" en Marcelo Carmagnani, América Latina de 1880 a nuestros días, Barcelona, Oikos-Tau, Ediciones, 1975.        

MATERIAL HEMEROGRÁFICO

11. El Universal, Caracas, 21 de septiembre de 1942

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